Críticas en EEUU al rescate de First Republic: agrava el problema de la banca "demasiado grande como para caer" y pagarán los contribuyentes

Carla Mozee
| Traducido por: 
First Republic

REUTERS/Eduardo Munoz

  • La senadora estadounidense Elizabeth Warren señala que la adquisición de First Republic empeoró el problema de ser "demasiado grande para quebrar".
  • El prestamista fue confiscado por la FDIC y vendido a JPMorgan el lunes. 
  • "Un banco mal supervisado fue absorbido por un banco aún más grande: al final, los contribuyentes serán los perjudicados".

Las reacciones a la compra del First Republic tras ser intervenido por los reguladores estadounidenses han suscitado críticas. La senadora demócrata Elizabeth Warren ha denunciado que la operación saldrá cara a los contribuyentes y afirma que el tercer cierre de un banco estadounidense del año pone de manifiesto la necesidad de revisar la regulación.

"La quiebra del First Republic Bank muestra cómo la desregulación ha empeorado aún más el problema de ser demasiado grande para quebrar", indicó la demócrata en un mensaje el lunes a sus 7 millones de seguidores en Twitter. Precisamente el CEO de JPMorgan, Jamie Dison, desdeñó esas críticas en conversación con periodistas a puerta cerrada este mismo lunes.

Las instituciones "demasiado grandes para quebrar" se consideran tan grandes e interconectadas con el sistema financiero que su desaparición causaría estragos en la economía. 

JPMorgan, que fue uno de los bancos estadounidenses que recibió un rescate en la crisis financiera de 2008, se expandirá tras hacerse con la mayor parte de los activos de First Republic en una operación de 10.600 millones de dólares (9.640 millones de euros al cambio actual) por el prestamista californiano.

Los términos del acuerdo incluyen la captación de 92.000 millones de dólares (86.656 millones de euros) en depósitos. First Republic fue incautado el lunes por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos.

"Un banco mal supervisado ha sido absorbido por un banco aún mayor, y al final serán los contribuyentes quienes paguen el pato. El Congreso tiene que hacer grandes reformas para arreglar un sistema bancario roto", afirma Warren, que forma parte del Comité Bancario del Senado.  

First Republic, que atendía a clientes adinerados, sufrió en el primer trimestre una salida de depósitos de 100.000 millones de dólares (9.930 millones de euros), que se aceleró tras la implosión en marzo del Silicon Valley Bank, que dependía en gran medida de inversores de capital riesgo y empresas tecnológicas. El banco de criptomonedas Signature Bank también fue cerrado por los reguladores en marzo. 

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Warren criticó duramente a la Reserva Federal en marzo, tras la quiebra del Silicon Valley Bank. Formó parte de un grupo bipartidista de legisladores que presentaron una ley para reforzar la supervisión del banco central. 

Antes de que JPMorgan aceptara hacerse cargo de First Republic, lideró un grupo de bancos a principios de este año que aportaron 30.000 millones de dólares (27.280 millones de euros) para reforzar el pequeño prestamista.

Pero el esfuerzo finalmente no fue suficiente para mantener el banco funcionando como de costumbre. Se espera que la incautación de First Republic por parte de la FDIC le cueste al regulador unos 13.000 millones de dólares (11.820 millones de euros). El fondo de seguros de la FDIC para cubrir a los depositantes hasta se deriva de los bancos. 

"Esta parte de la crisis ha terminado", apuntó el lunes el consejero delegado de JPMorgan, Jamie Dimon, sobre su acuerdo por First Republic, indicando que espera que se calme la ansiedad sobre los riesgos para el sector bancario.

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