Pasar al contenido principal

Cuántos impuestos hay que pagar por tener una casa

Una mujer prepara la mudanza tras comprar una vivienda nueva.
Getty Images
  • El IBI es el principal impuesto sobre vivienda. Se trata de un tributo municipal que se paga todos los años por el simple hecho de tener una casa en propiedad.

  • Además, existe una tasa municipal en algunas localidades donde se cobra por el agua y las basuras. 

  • Si tienes casa pero no es tu vivienda habitual, también tendrás que pagar impuestos. En este caso tributarás en el IRPF por lo que se conoce como una imputación de renta inmobiliaria.

Los impuestos por una vivienda no terminan con la compra o la venta. Ser propietario de una casa implica pagar ciertos tributos cada año que deberías sumar a los gastos de ser tener piso. Sólo así sabrás lo que realmente pagas por tu casa y podrás decidir si te compensa vivir de alquiler o comprar.

Estos son todos los impuestos por tener casa.

Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI)

El IBI es el principal impuesto sobre vivienda. Se trata de un tributo municipal que se paga todos los años por el simple hecho de tener una casa en propiedad. Además, hay que pagarlo tanto si vives en la casa como si está alquilada o permanece vacía.

El IBI se calcula en función del valor del suelo y de la construcción según lo que marca el valor catastral y sus posteriores revisiones. De hecho, el valor de la vivienda en el IBI se suele usar después para el pago de otros tributos como el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales que se paga al comprar una casa de segunda mano.

Los encargados de gestionar el IBI son los ayuntamientos y por eso hay diferencias en función de donde vivas. Partiendo de una base común, cada consistorio tiene margen para adaptar lo que cobra a sus necesidades. Así, por ejemplo, en Barcelona se incluye un recargo en el IBI para los municipios de dentro de área metropolitana, de manera que las casas del centro pagan algo más que las de la periferia, independientemente de su valor. 

IBI por provincias

Al igual que existen diferencias en la cuantía, también las hay en el momento de cobra. Cada ayuntamiento establece el momento que considera más oportuno para hacer efectivo el pago. En otras palabras, que algunos lo cobran en mayo y otros el noviembre. Lo que no cambia es quien debe pagar el IBI: el propietario de la vivienda a 1 de enero.

Tasa de basuras y de agua

Este es otro impuesto municipal. A diferencia del anterior no es tan universal y no se cobra en todas las ciudades de forma generalizada.

La tasa de basura se usa para financiar el coste de recoger los residuos urbanos. A diferencia del impuesto, el máximo que puede recaudar el ayuntamiento es lo que le cueste el servicio. Por eso se denomina tasa.

Lo mismo ocurre con la tasa del agua, habitual sólo en zonas vacacionales, especialmente en las urbanizaciones que necesitan canalización especial para poder disfrutar de agua corriente.

Cuando la casa está vacía

Este es un caso especial que muchas veces pasa desapercibido. Si tienes casa pero no es tu vivienda habitual, también tendrás que pagar impuestos. En este caso tributarás en el IRPF por lo que se conoce como una imputación de renta inmobiliaria.

Esta imputación representa el dinero que Hacienda entiende que podrías obtener si alquilases una casa que tienes vacía. Es el rendimiento que el fisco estima que genera una vivienda y que te imputa (de ahí el nombre) si decides no alquilarla efectivamente. Esta imputación supone un 2% del valor catastral de la vivienda con carácter general y un 1,1% su este valor se ha revisado después de 1994.

Esta imputación se creó para evitar alquileres a coste cero a familiares o alquileres por una renta simbólica.

Si tienes casa alquilada también tendrás que pagar impuestos en la declaración de la renta, aunque podrás restar al beneficio todos los gastos que tengas. Del mismo modo, si optas por vender tu casa tendrás que pagar más impuestos, al igual que los impuestos por comprar casa e incluso los que pagarás al heredar una vivienda.