El nuevo precio de Amazon Prime apenas cubre el 10% del valor de todo lo que ofrece: por qué sigue siendo el puntal sobre el que crece la compañía

Andy Jassy, CEO de Amazon.
Andy Jassy, CEO de Amazon.

Reuters

Este martes Amazon anunció que sus suscripciones Prime pasaban de costar 36 euros a costar 49,90 al año. Las razones que el gigante del comercio electrónico esgrimía era el aumento de costes derivados de la inflación, así como los problemas en la cadena global de suministros.

La noticia tampoco sorprendió a nadie. Ya a principios de año la multinacional anunció una subida del precio de su suscripción Prime para el mercado estadounidense. La subida de Prime en España coincide con un encarecimiento idéntico en otros mercados europeos.

Con todo, el nuevo precio de Amazon Prime no cubre ni el 10% del valor (de mercado) que suponen todos los servicios que oferta este programa. A sus suscriptores Prime, Amazon ofrece comprar artículos sin gastos de envío, envíos ultrarápido en el mismo día en determinadas ciudades, o acceso a la plataforma de streaming Prime Video.

La suscripción da acceso a Amazon Fotos, un servicio de almacenamiento y copias de seguridad de fotografías, a Prime Gaming, que da una suscripción para que los usuarios se la puedan dar a su streamer favorito cada mes en Twitch, y a otras utilidades como la posibilidad de probarse prendas antes de pagarlas.

Amazon sube el precio de la suscripción Prime en España y lo justifica con la inflación, a pesar de que para EEUU ya anunció el cambio hace 6 meses

Además, ofrece acceso a Prime Reading, una especie de servicio de préstamo de ebooks que guarda diferencias con Kindle Unlimited o Audible, suscripciones que sí requieren el pago de una cuota al margen de Prime. 

Muchos de estos servicios son análogos a otros productos que pueblan la red. Prime Video es competidor directo de plataformas como Netflix, HBO Max o Disney+, sin ir más lejos. Amazon Fotos puede ser equiparado al servicio del que proveen compañías como Google, con Drive o Fotos, o Dropbox. Incluso los envíos gratuitos son asimilables al programa Plus de El Corte Inglés.

Para hacer un cálculo rápido, lo nuclear de las suscripciones Prime, los gastos de envío gratuitos, puede equipararse a un servicio como el de El Corte Inglés que hace unos años costaba 14,95 euros al año y ahora cuesta 19,90 euros.

En el ámbito del streaming, Netflix tiene una tarifa estándar de 12,99 euros mensuales; HBO Max de 8,99 euros mensuales y Disney+ ofrece una suscripción de 8,99 euros mensuales o de 89,90 euros al año; y la española Filmin, 7,99 euros al mes. 

La media arroja que una suscripción a Prime Video atendiendo a estos precios de mercado podría ser de unos 9,74 euros al mes, en torno a los 116,8 euros al año. En otras palabras: más del doble de lo que cuesta actualmente el servicio Prime, que ya integra la suscripción a la plataforma de Amazon.

La 'netflixización de Prime Video': por qué tiene todo el sentido que Amazon rediseñe ahora su servicio haciendo que recuerde a otras plataformas de la competencia

El servicio de Amazon Fotos puede también verse como análogo de alternativas como iCloud+, que arroja tarifas de 9,99 euros mensuales para tener un almacenamiento en la nube de 2TB, de Google Drive, con otros 2TB por 19,99 euros al mes, o Dropbox, mismo espacio, por 9,99 euros al mes. El precio del servicio puede estimarse en otros 159,88 euros anuales, de este modo.

Prime Reading, por su parte, aunque no es del todo comparable a Kindle Unlimited —que ofrece una suscripción de 9,99 euros a un amplio catálogo de ebooks—, sí funciona similar. Por eso su valor estimado podría alcanzar incluso los 119,88 euros anuales.

Prime Gaming ofrece 12 suscripciones gratuitas a creadores de contenido —una por cada mes—. Las suscripciones más básicas en Twitch cuestan 4,99 euros, con lo que su valor anual podría también alcanzar los 60 euros. El servicio puede equipararse a alternativas como YouTube Premium, con un coste de 11,9 euros mensuales.

Sumando todos estos servicios, el valor de mercado que puede alcanzar Amazon Prime supera los 450 euros con holgura. El precio, en cambio, alcanza los 49,90. Este mismo cálculo lo hacía Business Insider España hace varios años y el precio anual se quedaba todavía más cerca de los 500 euros.

¿Cuál es el secreto? Enrique Dans, profesor de Innovación y Tecnología del IE Business School desde hace más de 30 años y uno de los mayores expertos que hay en España sobre internet y redes sociales, da la respuesta.

La subida del precio de Amazon Prime reaviva uno de los mayores temores de los 'streamers': que desaparezcan las suscripciones Twitch Prime

Las suscripciones Prime son "un mecanismo deficitario para que a la gente no le dé pereza pagar los gastos de envío". El docente incide en que descubrir los precios de los gastos de envío al terminar la compra en línea era una de las principales razones por las que los consumidores acababan abandonando su cesta digital sin pasar al pago.

"Cuando llegaba la hora de calcular el precio completo, mucha gente se echaba atrás", detalla.

Por eso, Amazon creó Prime como respuesta a modo de tarifa plana. "Cualquiera que sepa sumar dos y dos sabe que era algo deficitario. Los costes de envío se amortizan con 3 ó 4 envíos". De hecho, Dans detalla que Prime ha conseguido que sus suscriptores acaben gastando más en Amazon, además de que cuenta con un porcentaje de abandono muy bajo.

Dicho porcentaje es de abandono es de un único dígito, y el experto incide en que es precisamente por la variedad de servicios que incluye que hace que su retención sea tan grande. A la hora de dejar de renovar Prime, pesa que no solo se deja de tener acceso a los envíos gratuitos, sino también a Prime Video y otros productos. En unidades familiares, contempla Dans, "eso evita las bajas".

Otros artículos interesantes:

Cómo mandar un paquete de Amazon a alguien sin saber su dirección, paso a paso

Los sueldos de Amazon Web Services al descubierto: cuánto ganan sus ingenieros, analistas y otros en 2022

El programa de entrega de drones de Amazon se retrasa aún más mientras los reguladores plantean dudas sobre los nuevos accidentes

Te recomendamos