Olerás mal si faltan estos tres nutrientes en tu dieta

Mal olor

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  • Tener un olor corporal desagradable no tiene por qué deberse necesariamente a una mala higiene corporal.
  • La falta de algunos nutrientes, como la vitamina C, el zinc o la riboflavina puede estar detrás de este fenómeno.

Existen diferentes razones detrás de un olor corporal fuerte.

Comer mucho picante, carne roja y verduras crucíferas; la hiperhidrosis o sudoración anormal y excesiva; infecciones de la piel; enfermedades hepáticas y renales, gota, obesidad o tiroides hiperactiva; cambios hormonales como la menopausia o la pubertad o determinados fármacos son algunas de las causas de que huelas mal aunque te duches con regularidad.

Pero además, hay trastornos o deficiencias de nutrientes que provocan un olor fuerte y desagradable. Desde LiveStrong destacan tres de las carencias nutricionales más relevantes que contribuyen al olor corporal. Si hablásemos de mal aliento, resulta relevante aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitaminas del grupo B.

1. Zinc 

El zinc es un mineral fundamental para tu organismo: sirve para el buen funcionamiento del sistema inmune, participa en la división y el crecimiento celular, cicatriza heridas, metaboliza carbohidratos, repara el ADN, es necesario paras más de 300 enzimas, respalda el sentido del gusto y el olfato, la salud de la próstata y la función suprarrenal. 

La deficiencia de zinc en la dieta es común y afecta a aproximadamente 2.000 millones de personas, según el Instituto Linus Pauling. La Sociedad Española de Química Analítica explica que, a pesar de una deficiencia moderada de zinc en los suelos de España, la deficiencia de zinc en la población española se define en niveles de bajo riesgo. 

 

Los síntomas de esta carencia son anomalías del gusto, retraso en la cicatrización de heridas, caída de cabello, diarrea, impotencia, problemas de piel y lesiones oculares.

Una dieta baja en zinc puede impedir el proceso de desintoxicación, lo que podría provocar mal olor corporal. De hecho, el óxido de zinc es muy común en los desodorantes por sus propiedades antimicrobianas contra las bacterias y el sudor. Diferentes investigaciones avalan la eficacia del mineral para evitar el mal olor en la piel.

Puedes incluir en tu dieta fuentes de zinc como ostras y otros mariscos, carne de res y de ave, frutos secos, cereales fortificados y productos lácteos.

2. Vitamina C

Aunque en los países desarrollados el escorbuto es una enfermedad poco común, personas mayores y grupos de bajos ingresos son grupos vulnerables ante ella. Según Medline Plus, el escorbuto está causado por una carencia grave de vitamina C (ácido ascórbico) en la alimentación. Sus síntomas son debilidad general, anemia, gingivitis y hemorragias cutáneas. 

El sudor con olor pútrido es un síntoma de escorbuto, según una revisión de 2011 publicada en ‌The Journal of Biochemistry‌. Según los National Institutes of Health, puedes encontrar vitamina C  en frutas cítricas, pimientos rojos y verdes, kiwi, brócoli, espinacas fresas, melón, patatas asadas o tomate. También es un nutriente clave para la correcta absorción del hierro. 

3. Riboflavina (B2)

Existe una afección llamada trimetilaminuria, también conocida como el síndrome del olor a pescado. Es una enfermedad metabólica que se produce cuando el cuerpo es incapaz de descomponer ciertos compuestos que contienen nitrógeno, como la trimetilamina, producida en el intestino al ingerir huevos, hígado, legumbres, pescado, y algunas verduras.

Cuando la trimetilamina se acumula en el cuerpo, se libera en el sudor, la orina, los fluidos reproductivos, y la respiración, provocando que el individuo emane un desagradable olor a pescado. Este problema es más común en mujeres, se cree que debido a factores hormonales. A las personas con trimetilaminuria se les recomienda tomar suplementos de riboflavina (vitamina B2).

Puedes reducir los alimentos ricos trimetilamina, como las verduras crucíferas y los mariscos, y aumentar la ingesta de riboflavina a través de la carne de res, el tofu, la leche, los huevos y las los frutos secos, según el USDA. Cabe destacar que no se trata de un problema común. 

Además, hay alimentos que aumentan tu olor corporal, como el ajo, la cebolla, la carne roja y las verduras crucíferas. Mientras, otros te ayudan a desodorizar el organismo, como los ricos en clorofila o el zumo de pomelo.

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