Las razones que hay detrás del aumento histórico del precio de la energía en el mercado europeo

Electricidad operario
American Public Power Association/Unsplash
  • El mercado europeo unifica el precio final de toda la energía comprada al precio de la más cara.
  • Las características encarecen de manera significativa la energía producida con combustibles fósiles, como el gas.  
  • La Comisión Europea es reacia a cambiar el sistema porque obliga a redirigir las inversiones energéticas hacia la generación de renovables, pero abre la puerta a posibles soluciones.
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El sistema del mercado europeo de la energía está en entredicho. La actual crisis de precios de la electricidad, aupada por el pujante precio del gas, está encareciendo la factura de empresas y hogares por todo el continente.

El sistema actual de compra favorece la adquisición de energía proveniente de fuentes que no emiten carbono a la atmósfera. De esta manera las energías renovables y la energía nuclear suelen ser las más baratas en la compra diaria.

En contrapartida a esto, el mercado encarece la compra de energía proveniente de la quema de combustibles fósiles como el carbón o el gas mediante el sistema de derechos de emisiones de CO2.

Las características del mercado establecen también un precio único para toda la energía comprada, sea renovable o no. Esta cifra la marca el precio de la última unidad de energía que es comprada.

Debido a que la red eléctrica de los países europeos aún depende de la energía proveniente de combustibles fósiles, la electricidad que viene de fuentes contaminantes es la que marcan el precio final de toda la electricidad.

El encarecimiento energético eleva la inflación a máximos de la anterior crisis: electricidad, gas y carburantes disparan los precios un 4% en septiembre

Este situación se puede observar perfectamente en Francia. Cerca del 70% de su producción energética proviene de la energía nuclear, mucho más barata que la proveniente de energías fósiles; sin embargo debido a la necesidad de comprar gas para satisfacer la demanda nacional y al estar este combustible en esos máximos históricos, el precio final de la totalidad de la energía lo marca la el precio del gas.

Tradicionalmente, este sistema ha ayudado a mantener la oferta de electricidad "a precios muy bajos", según dice Jan Cornillie, investigadora asociada del Instituto Universitario Europeo, al Financial Times.

No obstante, la altísima demanda que está experimentando el gas en los mercados internacionales ha encarecido este combustible hasta máximos históricos, arrastrando así a la factura eléctrica de los consumidores europeos.

Pero Cornillie sostiene también que la actual crisis de precios de la energía, derivada del auge de la demanda del gas, ahora "no está trabajando a nuestro favor".

Europa defiende el modelo actual aunque suponga un encarecimiento extraordinario de la factura de la luz

En el centro de las miradas de Gobiernos, hogares y empresas está la Comisión Europea. El Ejecutivo comunitario ha defendido a ultranza el actual sistema de precios aunque también se ha mostrado abierto a barajar soluciones que ayuden a abaratar el la factura de la luz.

La Unión Europea se encuentra sumergida en un profundo proceso transformación ecológica mediante la búsqueda e inversión en energía que provenga de fuentes renovables, como la solar o la eólica, o que no emita gases de efecto invernadero, como la nuclear.

Lejos de querer afrontar una reforma del sistema, la Comisión ha publicado una "caja de herramientas" con un número limitado opciones para hacer frente a la crisis actual.

Los Estados miembro pueden activar un apoyo económico directo a hogares vulnerables, exenciones fiscales o rebajas temporales de impuestos. Pero no contempla la posibilidad, sugerida por países como España y Francia, de reformar el sistema.

El encarecimiento de la energía reducirá los ingresos y beneficios de empresas de todo el mundo entre finales de 2021 y el primer trimestre de 2022

Pero no todos los Gobiernos europeos, como es caso del neerlandés o el alemán, según el Financial Times, están por la labor de iniciar rondas de reuniones y negociaciones para reformar todo el sistema por un problema que se espera que se solvente por sí solo a partir de la primavera de 2022.

Kadri Simson, comisaria de energía de la UE, ha defendido el actual sistema energético por su utilidad para redirigir las inversiones energéticas de los países hacia las fuentes de generación renovables o no contaminantes.

Como posible solución real a un problema que se califica de "transitorio" por los expertos contactados por el Financial Times está la capacidad de adquirir y almacenar el gas a gran escala. De esta manera se podrían afrontar algunos de los vaivenes extraordinarios del mercado eléctrico como el actual.

Con el invierno a la vuelta a la esquina, la media de las reservas estratégicas de gas de los países europeos se encuentran al 78%. España tiene la reserva nacional ligeramente por debajo de la media comunitaria con la reserva nacional al 76%, según AGSI+.

Bruselas ha escuchado atentamente algunas de las peticiones de los Gobiernos como la de crear un sistema unificado de compra de gas, similar al exitoso sistema de compra de vacunas. 

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