Pasar al contenido principal

El principal investigador chino contradice a la OMS y reabre el debate sobre la importancia de las mascarillas protectoras

Grupo de personas con mascarillas en Pekín.
Reuters

  • El líder de la respuesta de China al coronavirus, George Gao, y uno de los mayores expertos en la enfermedad afirma que es un "gran error" no usar mascarillas protectoras para defenderse de la infección.
  • Se enfrenta así a los postulados de organizaciones como la OMS y del Gobierno de España, donde se recomienda su uso para sanitarios y enfermos pero no para el resto de la ciudadanía.
  • Gao asegura que la mascarilla no sólo es recomendable, sino necesaria para que las sociedades se protejan del COVID-19, y pone en relieve los datos de cómo los países asiáticos han logrado "frenar la curva" mediante su uso.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

George Gao es para China lo que es Fernando Simón para España. Director general del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), a sus órdenes está una gran parte de los equipos de contención del COVID-19 en su país, siendo él mismo uno de los investigadores más activos en este proceso. Su labor es gestionar la batalla contra la enfermedad en su propia cuna, Wuhan, y en el país más habitado del mundo.

Por ello su opinión no es una opinión cualquiera, y por ello Science Magazine le ha dedicado un lugar privilegiado en sus entrevistas. No es para menos, ya que uno de los máximos exponentes chinos en la lucha contra el coronavirus ha entrado al quite en el debate sobre la utilización de mascarillas al afirmar que Occidente "comete un gran error" al no extenderlas a toda la población.

Leer más: El Gobierno ofrece microcréditos para pagar el alquiler y obligará a los grandes tenedores de vivienda a reestructurar las deudas de sus inquilinos por el coronavirus

Son declaraciones que chocan con el paradigma del Gobierno español, por ejemplo, que obliga su uso sólo para pacientes y sanitarios, o lo que establece la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), quien no obliga a utilizarlas como medida de prevención frente al coronavirus. En contraste, es casi imposible capturar una imagen de un país asiático en que los transeúntes no estén llevando este tipo de equipamiento.

Precisamente este fin de semana la OMS aclaró que el COVID-19 no se transmite exactamente por el aire, sino a través de las gotas respiratorias expulsadas por la boca de los infectados, por lo que recomendaba el "uso racional" de estas máscaras y rebajaba su importancia. En realidad  la puntualización no está exenta de polémica, y a la vista está el contraste entre los países asiáticos y los occidentales. También en la efectividad para "frenar la curva".

Leer más: El "escudo social" contra el coronavirus se amplía: el Gobierno incrementa la moratoria de hipotecas y aprueba un subsidio para trabajadores temporales y trabajadoras del hogar

Por ejemplo, si se atiende al ensayista coreano Byung-Chul, "las mascarillas protectoras salvarían vidas" si se distribuyeran en los supermercados, una medida ampliamente aceptada en Corea pero impensable a día de hoy en España. "En Corea lo ponen verde a uno si no lleva mascarilla. Por el contrario, en Europa se dice a menudo que no sirven de mucho, lo cual es un disparate", se preguntaba el filósofo en una carta de el diario El País.

Un grupo de trabajadores de una planta automovilística en Shanghai (China), con mascarillas y gafas protectoras
Reuters

Gao no sólo apoya a su colega surcoreano, sino que se permite contradecir a la OMS en la importancia de estas mascarillas: si una alude a que son recomendables pero innecesarias, el otro declara que no sólo son necesarias para evitar sufrir un contagio, sino para evitar que los enfermos puedan expandir el virus por el aire. Lo verdaderamente importante, también para los pre y asintomáticos.

Por experiencia podría considerarse el mayor experto en COVID-19 del mundo, ya sea por haber sido el primero en aislar y secuenciar el virus —datos que han valido para los análisis de la propia OMS— como por considerarse el gestor que más tiempo lleva batallando con él. Cada cual que elija a su fuente de información antivírica.

Y además