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Bruselas aplicará a Mitsotakis la misma medicina que a Tsipras: estas son las promesas electorales que la UE no dejará cumplir al nuevo primer ministro griego

En primer plano, el primer ministro saliente de Grecia, Alexis Tsipras, y de fondo su sucesor, Kyriakos Mitsotakis
En primer plano, el primer ministro saliente de Grecia, Alexis Tsipras, y de fondo su sucesor, Kyriakos Mitsotakis Reuters
  • El nuevo primer ministro griego Kyriakos Mitostakis ha llegado al poder entre promesas de bajar impuestos, reformar las pensiones y modificar el presupuesto acordado con Bruselas.
  • A pesar de que Mitsotakis ha dado a entender en campaña electoral que podría renegociar las cuentas públicas con la UE, varios líderes europeos lo han descartado públicamente.
  • Grecia salió de la tutela financiera de la Comisión Europea en junio de 2018, pero sigue estando bajo la supervisión de sus 19 acreedores comunitarios, entre ellos España.

El pasado 7 de julio, las urnas confirmaban lo anticipado por los sondeos y el candidato conservador Kyriakos Mitsotakis se hacía con el 39,9% de los votos en las elecciones generales griegas, superando en 8 puntos al hasta ahora primer ministro, Alexis Tsipras. A pesar de esa diferencia, Mitsotakis contará con mayoría absoluta dado que la ley electoral helena prima al partido más votado con 50 escaños extra en el parlamento.

De este modo, el partido Nueva Democracia ha recuperado el poder 4 años después que el líder de Syriza venciese ampliamente al conservador Andonis Samarás en pleno rescate a la economía del país. Sin embargo, su poder estará igual de limitado que ha estado durante el mandato de Tsipras, que apenas ha podido aplicar su programa electoral debido a las restricciones presupuestarias impuestas desde Bruselas.

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Pese a que Tsipras consiguió que el país abandonase la tutela de Bruselas en junio de 2018 tras recuperar el crecimiento económico del país y avanzar en la reducción del gasto público y el desempleo, Grecia no tiene las manos libres para gobernar sus finanzas. Así, el país todavía se encuentra bajo la supervisión de sus 19 acreedores comunitarios, entre los que figura España.

Precisamente, las limitaciones comunitarias frenarán la capacidad de Mitsotakis para aplicar varias de las medidas en las que ha centrado su campaña electoral, como la reducción de impuestos a particulares y empresas y el recorte de las cotizaciones sociales, que está vinculada a la reforma de las pensiones.

Concretamente, Mitsotakis ha prometido rebajar 13 puntos el tipo del IRPF de las rentas que no alcancen 10.000 euros anuales para situarlo en el 9%, 8 puntos el impuesto de Sociedades hasta el 20% en 2021 y 5 puntos menos en las cotizaciones sociales, hasta el 15%. Además, el nuevo primer ministro ha dado a entender que podrá renegociar la senda presupuestaria con los acreedores.

Hace 5 años, la troika formada por la Comisión Europea, el FMI y el BCE estableció un objetivo de superávit primario del 3,5% del PIB hasta 2022 y del 2,2% hasta 2060 entre las múltiples condiciones para conceder los sucesivos rescates financieros a Grecia. Sin embargo, el banco central de Grecia ha advertido de que este año el superávit se quedará en el 2,9%, lo que limita aún más el margen para rebajas fiscales.

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El argumento de Mitsotakis se centra en que Bruselas está dispuesta a negociar la concesión de margen presupuestario a Grecia a cambio de conseguir un crecimiento del 3% del PIB y de aplicar más reformas en el plano económico. En campaña, defendió que esas mismas reformas ayudarán a sufragar el coste de sus rebajas fiscales porque aseguró que atraerán 50.000 millones de euros en inversiones extranjeras.

Sin embargo, la respuesta comunitaria no ha sido la esperada por el nuevo líder griego. Menos de 24 horas después de su victoria electoral, el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, recalcó que "los compromisos son los compromisos" y advirtió de que, si el nuevo Gobierno griego no los cumple perderá su credibilidad y provocará "menos confianza, menos inversión y, a la larga, menos crecimiento".

Por su parte, Klaus Regling, el director del Mecanismo Europeo de Estabilidad, reiteró la necesidad de mantener el objetivo de superávit primario como garantía de que Grecia puede seguir reduciendo el enorme peso de su deuda, que cerró 2018 con una ratio sobre el PIB del país del 180%. "El objetivo del 3,5%... es una condición sine qua non para las medidas adicionales de alivio de la deuda", añadió.

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