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La verdadera historia que esconde el Blue Monday, el conocido como día más triste del año

El Blue Monday no es el día más triste del año.
Matthew Henry/ Unsplash
  • Hoy 21 de enero es Blue Monday, el día más triste del año.
  • El cálculo del Blue Monday se basa en una fómula creada por Cliff Arnall en 2005.
  • Pero desde hace años se sabe que el Blue Monday carece de base científica y solo se trataba de una campaña publicitaria para Sky Travel.

Por mucho que lo digan los medios, las redes y sobre todo los anuncios, hoy, 21 de enero no es el día más triste del año.

Si te has levantado con el ánimo más bajo de lo normal o este lunes consideras que cuesta más que los otros, es simplemente cosa tuya. Porque aunque se anuncie a bombo y platillo que hoy es Blue Monday, es decir el día más triste del año, la verdad es que tal cosa no existe y no es más que un truco que, ¡oh, sorpresa!, nacía con intenciones publicitarias.

Y es que no hay que subestimar el poder de las empresas. Coca Cola fijó la imagen colectiva de Santa Claus y la agencia de comunicación Porter Novell ha logrado hacer creer a medio mundo que existe algo conocido como el día más triste del año.

A continuación te contamos la explicación de por qué Blue Monday no es el día más triste del año

Cuándo se creó el Blue Monday

El concepto de Blue Monday nacía en el año 2005 en Reino Unido de la mano de un comunicado de presa. Por aquel entonces, una nota facilitada por la agencia de comunicación Porter Novelli, con sede en Londres, anunciaba la creación de una fórmula que había logrado determinar el día más triste del año.

Los cálculos eran atribuidos al Dr. Cliff Arnall de la Universidad de Cardiff en Gales y se basaban en los siguientes factores: el clima (C), la deuda (D), el salario mensual (d), el tiempo transcurrido desde las Navidades (T), el tiempo desde que fallamos en nuestros propósitos de año (Q), la escasa motivación (M) y la imperiosa necesidad de actuar ante esto (Na).

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Con todo este conglomerado de evidencias - no es difícil imaginar que tras un periodo festivo, alegre y de gasto como las Navidades, enero sea un mes donde las deudas, el mal tiempo y la falta de vacaciones a la vista puedan con el ánimo de cualquiera - Arnall había descifrado la fórmula con la que calcular el día más triste del año:

El resultado tras añadir el algoritmo de "tristeza" marcaba el 24 de enero de 2005 como el más deprimente de ese año.

Pero para qué podría servir conocer cuál era el día en el que el mundo de manera colectiva caía en desdicha. Pues para que la agencia de viajes Sky Travel, cliente de dicha campaña, pudiera incrementar la venta de viajes en unas fechas quizá difíciles. Periodos similares daban origen al Black Friday e incluso en la actualidad a los recientes días sin IVA. Las empresas saben que cualquier excusa es buena para comprar. Y en este caso, nada mejor para acabar con el desánimo que una escapadita o un gran viaje

"Las personas se sienten tristes cuando no tienen nada planeado, pero una vez que reservan unas vacaciones tienen un objetivo, trabajan para tener tiempo libre y un período de descanso", afirmaba por aquel entonces Alex Kennedy, portavoz de Porter Novelli.

Había comenzado el mito del Blue Monday.

El Blue Monday una gran patraña

No es necesario pensar mucho para darse cuenta, como recalca el neurocientífico y comediiante Dean Burnett a The Guardian,  de lo improbable que es la existencia de "un conjunto confiable de factores que causan la depresión en una población entera al mismo tiempo cada año".

Más allá de ello, desde que la fórmula del Blue Monday diseñada por Cliff Arnall se daba a conocer en 2005 muchas voces comenzaron a desacreditarla al considerar que esos factores eran poco precisos y casi imposibles de cuantificar.

A esto se sumaron varias revelaciones. El columnista de The Guardian, Ben Goldacre, informaba en 2006 que el comunicado de prensa había sido enviado previamente a varios académicos a quienes la agencia Porter Novelli " ofreció dinero por poner sus nombres" en el estudio. Más tarde también The Guardian publicaba un artículo en el que la Universidad de Cardiff se distanciaba de Arnall.

Pero la idea, como en Inception, ya se había colado en las mentes de muchos y tras la campaña de Sky Travels otras marcas continuaron aprovechándose de la idea del día más triste del año para promocionar sus productos en los difíciles días posteriores a las vacaciones navideñas. Así el Blue Monday fue calculándose anualmente, coincidiendo casi siempre con el tercer lunes de enero.

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Mientras, Cliff Arnall continuó generando nuevas fórmulas con las que completar el calendario. Así también "consiguió calcular" el día más feliz del año, esta vez como promoción para la marca de helados Wall o o la fórmula del juguete más perfecto.

Pero Arnall, nunca se ha desligado del lunes azul que había contribuido a crear. Ahora con menos de doctor y algo más coach y consultor de felicidad, anima a las personas ser ellas mismas y no dejarse influenciar por el día más triste del año. Tampoco ha conseguido desligare de la publicidad. Desde 2016 a través Stop Blue Monday promociona las islas Canarias

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