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4 retos que todavía debe superar el coche autónomo para llegar a las calles

Robot autónomo
Un robot sin conductor cruza la calle en Tianjin, China. REUTERS/Stringer

  • Los coches totalmente autónomos no existen aún en las calles de ninguna parte del mundo, sin embargo, los fabricantes llevan años anunciando su inminente llegada.
  • "Hace 10 años que dentro de dos años tendremos vehículos totalmente autónomos", lo resume el experto y cofundador de Beamagine, una empresa que ha desarrollado una tecnología clave para el coche autónomo, Santiago Royo.
  • Estos son los retos que aún tienen por delante los coches sin conductor, según el catedrático.
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A los coches totalmente autónomos les sucede como al gato de Schrödinger, que están vivos y muertos a la vez.

Por un lado, y a juzgar por los anuncios de los fabricantes, pareciera que están perfectamente desarrollados y listos para funcionar, pero lo cierto es que aún no hay ningún vehículo ahí fuera que funcione de forma completamente autónoma y sin conductor por las calles.

"Hace 10 años que dentro de dos años tendremos vehículos totalmente autónomos", bromea el cofundador de la empresa Beamagine, que ha desarrollado una tecnología clave para el coche autónomo, Santiago Royo, en conversación con este medio.

Se trata de un chiste recurrente en el sector, porque se trata de una tecnología de la que constantemente, desde hace años, se está proclamando su llegada pero sigue sin desembarcar.

Pero entonces, ¿qué falta para que estos coches funcionen por las ciudades? 

Para conocerlo, Business Insider España ha contactado con el experto Santiago Royo, cofundador de Beamagine, una spin-off del Centro de Desarrollo de Sensores y Sistemas de la Universidad Politécnica de Cataluña (CD6 UPC) que ha patentado una la tecnología de imagen LIDAR que pretende lanzar al mercado en 2021.

Estas han sido sus respuestas:

La tecnología: aún no existe la que permite conducir a coches totalmente solos

Tesla Model 3, fabricándose en China.
Tesla Model 3, fabricándose en China. REUTERS/Aly Song

El primer impedimento que se presenta para la llegada de los vehículos totalmente autónomos es la tecnología, apunta Royo.

"Fabricarlos va a costar", es rotundo el experto, que indice en que aún no se han desarrollado esos sistemas que permiten que automóviles conduzcan totalmente solos, sabiendo interpretar las señales del resto del mundo, tanto peatones como los conductores de otros vehículos.

"Lo más autónomo ahora mismo es un Audi A8, que tiene sensores para moverse en atascos", recuerda.

Una y otra vez: hoy por hoy no existen coches autónomos de nivel 5, es decir, que conduzcan completamente solos, aunque así lo pueda parecer. El mismo autopilot de Tesla tiene como máximo un nivel 4.

Sí están en marcha, en cambio, indica, algunos autobuses en modo resort, que son capaces de conducir a través de una ruta conocida y de pararse, conduciendo a velocidades no muy altas, o proyectos piloto similares con la supervisión de una persona.

Aun así, no es el mayor obstáculo: Royo cree que en 4 o 5 años podría haber algo seguro.

La legislación: integrarlos va a ser complicado

La flota de coches autónomos de Waymo
REUTERS/Caitlin O’Hara

La parte legal es otro claro escollo que deberán superar, señala el cofundador —junto a Jordi Riu, CEO— y encargado de desarrollo del negocio de Beamagine.

Este impedimento es el que está intentando despejar el fundador de Jazztel y ahora fundador de Goggo Network, Martin Varsavsky.

Varsavsky quiere, con Goggo, traer una flota de taxis autónomos a Europa en 2 años y para ello están en conversaciones con gobiernos europeos buscando que se desarrolle una legislación que los ampare, ya que, por ahora, no está permitida la conducción totalmente autónoma en el continente.

Leer más: 29 startups en las que tiene ahora mismo su dinero invertido Martin Varsavsky, fundador de Jazztel: de Ample a Verse

Entre otros, será necesario precisar quién es el responsable si hay un accidente —¿el fabricante? ¿El dueño del vehículo?—, regular el "elegir qué vida salva" en esos casos, el uso y almacenamiento de los datos que se recopilen durante la conducción y si es obligatorio o no compartirlos con la administración, así como qué infraestructura debe desarrollarse para que funcionen correctamente.

La aceptación de este tipo de coches por parte de la sociedad

Vehículo autónomo de la Mayo Clinic transportando tests de coronavirus.
Vehículo autónomo de la Mayo Clinic transportando tests de coronavirus. Beep

"Los coches tienen que interaccionar con las personas, y esto es muy complicado", recuerda el experto.

Royo también apunta que los autobuses de Waymo se han enfrentado a vecinos que les han pinchado las ruedas, saboteando las pruebas de la empresa, llegando incluso a amenazar con armas a sus conductores con tal de que no se probasen estos sistemas en sus barrios.

"La gente decía: '¿y si este coche me atropella a mí?'", explica.

Asimismo, señala un posible conflicto que podría generarse con el sector de los conductores y transportistas, como taxistas o camioneros, en caso de empezar a imponerse los vehículos sin conductor —lo que podría suponer un ahorro para empresas—.

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"Van a padecer un drama grave a nivel social", opina. "Y si hay algún tipo de fallo, la prensa hará el resto".

La interacción con los vehículos tripulados

Coche autónomo Uber
Una imagen promocional de la tecnología de coches autónomos de Uber. Uber

La mayor dificultad es que coches sin conductores que tendrán que encajarse en ciudades donde existen coches con conductores, humanos e impredecibles, lo que genera una paradoja: para el desarrollo del vehículo autónomo sería mucho más sencillo un despliegue en una ciudad donde solo existiesen coches de ese tipo.

En ese caso, todas las máquinas podrían estar comunicadas entre sí y sabrían qué van a hacer las demás, lo que las llevaría a cometer menos errores.

Ya hoy día en almacenes, aeropuertos o espacios cerrados y controlados hay pequeños vehículos y robots que se conducen solos, pero este no podría ser el caso del desembarco de los coches autónomos en las ciudades.

"A menos, claro, que una ciudad decida echar a todos sus coches por ejemplo del centro y solo operar con ellos", el catedrático en Óptica, sugiriendo Singapur como modelo de ciudad en la que se podría llevar a cabo un piloto del estilo.

En cualquier caso, Royo apuesta a que los coches autónomos 100% de alta gama llegarán en 2030 y para el mercado masivo alrededor de 2040, aunque probablemente antes se puedan ver robo taxis en las calles, quizá en 4 o 5 años.

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