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La economía de la suscripción ha venido para quedarse: va mucho más allá de negocios de streaming como Netflix o Spotify y será tendencia durante décadas, según los expertos

Daniel Ek, CEO de Spotify.
Daniel Ek, CEO de Spotify. Shannon Stapleton

Reuters

  • La economía de suscripción que han puesto de moda empresas de contenidos por streaming, en servicios de música o, incluso, en los medios de comunicación, parece que ha llegado para quedarse. 
  • Según explica Tien Tzuo, fundador y CEO de la compañía de software empresarial Zuora, se está viendo como esta tendencia de los modelos de suscripción “no se limita a las compañías más grandes del mundo y que operan en Silicon Valley, sino que está penetrando en otros negocios”. 
  • Nolan Hoffmayer, gestor de Thematics AM, filial de Natixis AM, expone que lo importante es observar “cuáles son las grandes tendencias de largo plazo”. De hecho, piensa que hay áreas que tendrán potencial “para los próximos 20, 30 o 50 años”.
  • La innovación ha hecho posible la personalización de las suscripciones como las que ofrecen compañías como Spotify o Netflix, que aún tendrían más potencial de revalorización por ese crecimiento a futuro.
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El avance hacia la digitalización está abriendo ventanas que se pueden aprovechar en el campo de la inversión. La economía de suscripción, que se está observando en empresas de contenidos por streaming, en servicios de música o, incluso, en los medios de comunicación, parece que ha llegado para quedarse. 

Es un área que ha desarrollado un crecimiento espectacular en los últimos años, pero que aún se encontraría en esa senda de expansión. Según explica Tien Tzuo, fundador y CEO de Zuora esta tendencia de los modelos de suscripción “no se limita a las compañías más grandes del mundo y que operan en Silicon Valley, sino que está penetrando en otros negocios”

El crecimiento de la economía de suscripción se identifica muy bien, tal y como añadió, en el sector del software, “Adobe o Microsoft son un claro ejemplo en las últimas décadas”, pero también lo son Caterpillar, que pertenece a la industria de la construcción o incluso Airbus, según analizó Tzuo durante un webinar con analistas. 

No obstante, cabe observar dónde puede existir un mayor potencial de expansión durante los próximos años. Pero, para ello, es necesario saber cuál es el punto de partida en concreto. Así, en el mismo encuentro digital, Nolan Hoffmayer, gestor de Thematics AM, filial de Natixis AM, expuso que lo importante es observar “cuáles son las grandes tendencias de largo plazo”. De hecho, puso sobre la mesa que existen áreas que tendrán potencial “para los próximos 20, 30 o 50 años”.

Hoffmayer aseguró que cuando se atiende a las suscripciones en general, se cree que se ha establecido como una nueva forma de consumir, dado que se adapta muy bien a “los hábitos de consumo de hoy en día”. Existe un nuevo software, nuevo contenido, que se actualiza con mucha frecuencia, por lo que la mejor manera de monetizar dicho servicio es “claramente a través de una suscripción”.

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Por eso, muchas empresas que se centran en este modelo “están teniendo mucho éxito en los mercados en la última década”. La innovación ha hecho posible la personalización de las suscripciones como las que ofrecen compañías como Spotify o Netflix, que aún tendrían más potencial de revalorización por ese crecimiento a futuro. “No creo que estemos cerca del pico de máximas suscripciones”, afirmó Hoffmayer. 

El ejemplo de atractivo se puede evidenciar con Spotify. Puedes tener listas de reproducción “muy personalizadas” en la actualidad. Su modelo de suscripción “ha venido para quedarse” y es algo en lo que puede haber "un mayor crecimiento", añadió el gestor de Thematics AM. Así, la innovación es donde permitirá a las compañías proporcionar “más servicios basados en este modelo de negocio”. 

La conveniencia de las suscripciones

Un segundo catalizador que puede impulsar a estas empresas está claramente vinculado a las preferencias del consumidor y la conveniencia que las suscripciones brindan a los consumidores. Esto tiene relación con un cambio demográfico más profundo. Las personas se sienten muy cómodas disfrutando de un activo sin necesariamente poseerlo. En otras palabras, “ver una película sin tener el DVD”, ejemplificó Hoffmayer en alusión a Netflix. 

Por eso opinaba que, a partir de ahora, incluso “vamos a ver que la economía de suscripción ve un crecimiento más acelerado en el largo plazo” con las mencionadas empresas como una de las puntas de lanza. De ahí a que las principales oportunidades de inversión se enmarquen dentro de las compañías B2C, del inglés business-to-consumer, que se refiere a la estrategia que desarrollan estas para llegar directamente al cliente o consumidor final.

Hoffmayer dijo que si miras estos segmentos ahí te encuentras claramente con “Netflix o Spotify”, pero también con operadores de telecomunicación o industrias como “videojet”. También, “proveedores de servicios de información”. Y es que el experto argumentó que la mayoría de las personas que hoy se conectan al núcleo solo están activas en la industria financiera. De este modo, se pueden encontrar interés inversor en compañías, especialmente en las más maduras “con un enfoque de más largo plazo”. 

Para ello, aconsejaba hacer una estrategia de “diversificación” en la cartera, pese a la gran exposición que se podría incorporar a esta área de la tendencia de la economía de la suscripción. El espacio de las temáticas puede generar grandes atractivos, pero hay que hacerlo siempre “observando los fundamentales”

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