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Estos dos consultores dejaron su trabajo en PwC para vender lana por internet y ahora facturan 10 millones de euros al año

Alberto Bravo y Pepita Marín, WeAreKnitters
Alberto Bravo y Pepita Marín, fundadores de We Are Knitters We Are Knitters
  • La startups española We Are Knitters, dedicada a la venta electrónica de kits para tejer, factura 10 millones de euros.
  • El 95% de la facturación de We Are Knitters se encuentra fuera de España.
  • Una de sus fundadores rompe mitos: "Es una falacia que para ser emprendedor haya que ser inventor".

A Pepita Marín, una de las fundadoras de We Are Knitters, no le incomoda reconocer que no le interesaba nada de costura, de lanas, ni de tejer. "No tejíamos nada", dice. Sin embargo, su interés por la lana se acrecentó al visitar hace diez años la primera potencia del mundo.

"En España era algo de abuelas", explica, por eso le chocó tanto que en Estados Unidos hubiera tanta gente que lo usara como método para relajarse.

Personalidades como Julia Roberts o Sarah Jessica Parker empujaban el fenómeno. Y ahí empezó todo. "Empezamos a tejer, nos encantó la experiencia y nos picó la curiosidad para empezar a hacerlo de manera profesional. Vimos que era una idea de negocio que se podía trasladar a España", explica Marín.

Pack de ovillos WeAreKnitters
Pack de ovillos de We Are Knitters WeAreKnitters

Desde aquel momento hasta ahora han pasado diez años, y diez son los millones de euros que Pepita Marín y Alberto Bravo, los fundadores, esperan facturar este año. Su modelo de negocio consiste en vender kits para tejer a domicilio. La idea tiene un ingrediente principal: internet. Funciona como cualquier otro negocio basado en el comercio electrónico, con las ventajas que ello tiene. "Nuestro modelo es online, todo se factura online pero no deja de ser algo más industrial que online", afirma Marín.

No obstante, verlo escrito es muy distinto de cómo fue madurando el proyecto que hoy mismo conocemos como We Are Knitters. "Los dos trabajábamos en una auditoría financiera, PwC, y no fue hasta 2010 cuando dejamos el trabajo", aclara Marín.

En 2011 fue cuando vio la luz en España, como una startup que ahora ha aumentado su tamaño. Todo era "muy casero, tanto la web, como las fotos y los vídeos, en los que salían amigas nuestras". A pesar de todo, el negocio siguió creciendo: "En España empezó a crecer y se hizo bastante eco pero los primeros problemas empezaron al entrarnos pedidos de Alemania".

Ese fue uno de los primeros obstáculos. "Enviar desde España salía carísimo", dice Marín. Así que a partir de 2013 recurrieron a financiación externa, capital riesgo, para poder absorber ese crecimiento. "La logística y los envíos siempre son un dolor de cabeza", por lo que la solución fue trasladar sus almacenes, por un lado a Múnich, en Alemania, y por otro a Estados Unidos.

Pepita Marín, We Are Knitters
Pepita Marín, fundadora de We Are Knitters We Are Knitters

Y esa es otra de las claves del éxito de la aventura empresarial de Pepita Marín y Alberto Bravo. Tan solo un 5% de las ventas se producen en España. El resto se realizan en Estados Unidos, el principal mercado, y después en Alemania, Francia y Reino Unido. A pesar de ello, los casi treinta empleados de We Are Knitters trabajan desde Madrid, lo que representa "un orgullo" para sus fundadores.

Una de las lecciones para Pepita Marín tiene que ver con el mundo del emprendimiento: "Hemos aprendido que al principio una de las grandes falacias es que para ser emprendedor hay que ser inventor, eso es mentira". En su caso, ha sido mucho más efectivo adaptar un modelo de negocio que estaba funcionando en Estados Unidos lo que, en su opinión, es una manera de minimizar el riesgo, dado que es una apuesta que ya funciona.

En todo caso, para la fundadora de esta empresa de venta de lanas el camino no está andado. "En su momento creíamos en la idea muchísimo. Al 200%, pero para continuar, el reto es seguir creciendo. Nuevos productos, nuevas lanas y nuevos mercados".

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