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Xiaomi tuvo 'okupas marcarios' antes de llegar a España: qué significa y qué se puede aprender sobre cómo abordó la situación

El presidente y CEO de Xiaomi, Lei Jun.
El presidente y CEO de Xiaomi, Lei Jun. REUTERS/Bobby Yip
  • Un empresario alicantino se adelantó a Huawei al registrar el nombre de uno de sus productos en España, pero el caso de Xiaomi fue mucho más grave.
  • Esta firma china sufrió un okupa marcario que registró desde Barcelona y como propias varias marcas de la compañía cuando esta todavía no había llegado oficialmente a España.
  • De este modo, el okupa marcario conseguía paralizar en las aduanas las importaciones de sus competidores: pequeños empresarios que traían teléfonos de Xiaomi de China.
  • La compañía explica por primera vez cómo afrontó esta situación: consiguió que España y la UE reconocieran por primera vez que su marca era una empresa "de renombre", y aprovechó la situación para advertir el interés del mercado español en sus productos.
  • Carmen González, la directora de Marcas de PONS IP, explica por qué es fundamental proteger las marcas y las patentes de forma proactiva.
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La administración Trump incluyó en 2019 a Huawei en una lista negra por la cual vetaba a las compañías estadounidenses la posibilidad de hacer negocios o colaborar con la firma china. La decisión se tomó después de meses de acusaciones de espionaje. La marca no tardó en mover ficha: lanzó su Huawei Mate 30 con Android, pero sin los servicios de Google, y antes anunció el desarrollo de un nuevo sistema operativo propio.

Harmony OS fue el título con el que se bautizó este nuevo entorno para los teléfonos de la empresa china. Pero antes recibió otro nombre: HongMeng. Cuando se filtró a los medios de comunicación, un pequeño empresario de Alicante se convirtió en un okupa marcario: solicitó ante la Oficina Española de Marcas y Patentes (OEMP) el registro de esta marca para su propio beneficio.

Según explicó a Business Insider España, Carlos Patón, un autónomo con un establecimiento de reparación de terminales en la ciudad levantina, tomó esta decisión para evitar que no volviese a ocurrir lo que le sucedió a Xiaomi años antes.

Lo que le sucedió a la organización años antes es que una compañía con sede en Barcelona llamada Cerberus SL decidió registrar como propias sus marcas "incluso en caracteres chinos", como explicó uno de los abogados que llevó el caso, Mario de Justo, a este medio.

Los okupas marcarios —similares a los trols de patentes— son aquellos que registran como propias aquellas propiedades industriales de firmas extranjeras que todavía no han desembarcado en España. El objetivo de Cerberus, al registrar las marcas de Xiaomi, fue el de paralizar las importaciones que pequeños empresarios realizaban de estos terminales chinos, antes de que la firma llegara a España.

Meses después de que la controversia tuviera lugar, la multinacional se ha pronunciado.

Estas son las lecciones que se pueden aprender después de la gestión de Xiaomi con sus okupas marcarios.

Consiguió que la UE la reconociese como "marca de renombre", lo que amplía sus posibilidades a la hora de defender su firma

Fuentes del departamento legal de la multinacional han detallado a Business Insider España que tras alegar la "mala fe" de Cerberus ante tribunales de marcas europeos, la Justicia dictaminó que Xiaomi era una marca renombrada en España —y por ende, en la Unión Europea— desde septiembre de 2014.

Decir que una organización tiene una marca renombrada —como se conoce este tecnicismo— no es una simple frase hecha. En lo que jurídicamente compete a los registros de marcas y patentes, que una marca sea o no "de renombre" puede ser trascendental a la hora de dar o no la razón a un recurso frente a un okupa marcario.

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Carmen González es la directora de Marcas de PONS IP, una firma global de propiedad industrial. Explica que los juzgados o los registros de marcas determinen que una marca es "de renombre" es, de facto, "un reconocimiento ampliado" que sirve para proteger una firma de cualquier otro particular, opere en el sector que opere. González ejemplifica que una firma de la industria química podría así solicitar que se rechace una solicitud de registro de una marca similar aunque sea de otro sector, como el hostelero, gracias a esta "cobertura ampliada".

De hecho, en el comunicado que el departamento legal de Xiaomi en China ha hecho llegar a este medio se acentúa que tras el caso de Cerberus llegó este reconocimiento, que sería "de gran ayuda para futuras disputas marcarias".

Aprovechó la situación para detectar el interés del mercado español en sus productos antes de su lanzamiento oficial

El fundador de Xiaomi, Lei Jun.
REUTERS/Jason Lee

Xiaomi ha defendido que tiene "su propio plan de internacionalización". "La Unión Europea, y específicamente España, han sido mercados prioritarios". En cualquier caso, la multinacional china también ha asegurado que la llegada de la firma a nuestro país ya estaba calendarizada "antes que tuvieran lugar estas circunstancias".

Pero para la compañía tecnológica, haber litigado con estos okupas marcarios también ha sido una oportunidad para detectar cómo sus marcas y productos ya eran populares "para gente de negocios" antes del lanzamiento oficial. "Reforzó nuestra confianza en el mercado español. Tan pronto como nos dimos cuenta de esta situación, tomamos acciones legales [contra estos okupas] para asegurarnos de que no se perjudicaba a nuestra marca o a nuestros clientes".

Y para mejorar los protocolos de colaboración con las autoridades de marcas y patentes europeas

Esta situación también llevó a la compañía a participar en un seminario en la Oficina de Propiedad Industrial de la Unión Europea, que tiene un tribunal en Alicante. Fue el 18 de octubre del año pasado. Tres días después mantuvo otra reunión en la que también participaron funcionarios de la aduana entre China y la UE en la localidad holandesa de Zwolle.

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En el marco de esta experiencia, Simoon Zhao, el director legal de Xiaomi, presentó la estrategia en protección de marcas de la tecnológica. "Es una gran oportunidad para comunicarnos con las aduanas y tratar de entendernos los unos con los otros", aseguró. 

"Xiaomi siempre está intentando luchar contra la falsificación de productos. Como titular de derechos extranjeros, rara vez tenemos contacto directo con las aduanas de la Unión Europea. Este seminario nos ayudó a ambas partes a notar qué tipo de información se necesita, y ayudará a futuras colaboraciones".

Ha demostrado la necesidad de contar con un sistema de vigilancia...

El de Cerberus SL no fue el único litigio que Xiaomi mantuvo con una firma española. En 2018 ya tuvo otro pleito con otra compañía llamada Blablatel. Esta reincidencia obligó a la firma asiática a contar con "un sofisticado sistema para monitorizar los registros de marcas de terceros que pudieran suponer usos no autorizados de los nombres de la compañía". "Xiaomi tiene una política de cero tolerancia con estas infracciones notorias de la propiedad industrial", advierte.

De hecho, Xiaomi defiende en su comunicado a Business Insider España contar con un "sofisticado sistema" para monitorizar posibles infracciones de propiedad industrial. Cuando detectan una, la empresa toma acciones legales contra ella. "Hasta la fecha la marca ha sido reconocida como una de renombre en muchos casos. Esto ha demostrado que siempre ha sido bien recibida por los consumidores españoles, la autoridades de propiedad industrial y los juzgados".

"Dado que las firmas de Xiaomi son famosas y populares mundialmente, hemos localizado un amplio número de okupas marcarios que han registrado como propias nuestras marcas no solo en España, sino también en otros países del globo". Para la empresa, una infracción de su propiedad industrial es aquella que registra como propia nombres que contengan Xiaomi, Mi o MIUI.

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...porque más vale prevenir que curar, y ser rápido sale barato

Bolsa de Xiaomi.
REUTERS/Toby Melville

González, de PONS IP, abunda en que hay dos jurisdicciones paralelas en el ámbito de las marcas y de las patentes. La española, y la europea. Recuerda que lo que hacen los okupas marcarios de Xiaomi es inscribir las marcas ("con mala fe", como recordaba el letrado que llevó el caso) en la jurisdicción española.

Para la letrada de PONS IP, sigue sorprendiéndole que haya marcas "con tirón internacional" que todavía sufran problemas como este. Aunque en seguida aclara que el titular legítimo de las marcas registradas, es decir, la propia Xiaomi, ha obrado bien.

González se explica: "Cuanto antes se intervenga, menos coste tiene". En otras palabras: si Xiaomi tenía pensado desembarcar en España desde un primer momento, debería haber registrado con la suficiente antelación sus marcas en la OEPM española y en la EUIPO —que no comparten información—. "Cuando las empresas llegan a la UE tienen la posibilidad de pedir el registro de su marca ante los 28 estados miembros, o bien ir país por país. En este caso, Xiaomi opta por pedir una marca europea".

El problema es que Xiaomi sí estaba presente en la EUIPO. Pero cuando el okupa marcario en España solicitó registrar dichas marcas, Xiaomi no se opuso alegando su registro previo en Europa. No detectó la solicitud marcaria en España.

Y si lo detectó, no se opuso.

González también detalla que aquí también se podría haber empleado una figura: la de la fecha de prioridad. "Desde que se presenta la marca en un país de la UE, se dispone de 6 meses para protegerla en el resto de estados de la Unión". De este modo, si en España se registra una marca en enero, se puede registrar también en Alemania en abril. Y aun así, en el país germano figurará la fecha de registro original: la de enero.

Solo mediante una defensa activa de la propiedad industrial, las compañías consiguen que sus marcas no se 'vulgaricen'

Hay ejemplos de marcas vulgarizadas. Es un caso llevado al extremo: Xiaomi no va a ver sus marcas vulgarizadas. Pero sí es el síntoma de lo que ocurre cuando a largo plazo no se ha llevado a cabo una defensa activa de protección de las propiedades industriales.

Algunas de estas marcas vulgarizadas han acabado apareciendo incluso en la RAE.

En muchos casos "siguen siendo marcas registradas porque el titular las defiende. Mientras se mantenga la política activa, aunque sea un nombre común del producto, te van a mantener el registro" de la propiedad industrial, matiza. "El problema es que se deje de mantener esa política activa", defiende González.

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Si una compañía, detalla González, deja de defender sus registros de marcas de forma proactiva, un tercero puede reclamarlas y alegar desuso, como el reciente caso de los helados Camy.

Por eso es muy importante que Xiaomi actuase contra sus okupas marcarios. 

No solo eso: la propia compañía china remarca que si estos okupas registran sus marcas y las usan, "los clientes se confundirán entre los productos genuinos de Xiaomi y los productos infractores". "Podrían incluso comprar productos erróneos o falsificaciones".

"Esta infracción de propiedades intelectuales no solo afecta a la reputación marcaria de Xiaomi, también puede perjudicar gravemente a los intereses de los clientes", remarca la empresa.

En uno de los dos casos en los que Xiaomi sufrió estos okupas, el particular que registró las marcas a mala fe intentó frenar la importación de competidores en las aduanas. "Esto no solo daña a la imagen de la marca, también a los intereses legítimos de distribuidores autorizados".

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