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4 obstáculos que pueden penalizar a BBVA en los mercados, pese a sus crecientes perspectivas

Carlos Torres, presidente de BBVA.
Carlos Torres, presidente de BBVA. Reuters
  • Hay muchos factores que aún pesan sobre su cotización y que hacen difícil que su camino sea el de unas revalorizaciones más elevadas sobre su momento actual.
  • Las regiones en las que tiene una mayor exposición están ejerciendo como catalizador adverso, al igual que la política llevada a cabo por los bancos centrales.
  • En el último año tampoco atraviesa un gran momento técnico en los mercados.

BBVA atraviesa un momento de incertidumbre que parece no desaparecer con el paso del tiempo. Todo ello, después de presentar unas cuentas en las que mejoró su beneficio un 20% en comparación con el año anterior y tras presentar un aumento de su margen de intereses

Sin embargo, hay muchos factores que aún pesan sobre su cotización y que hacen difícil que su camino sea el de unas revalorizaciones más elevadas sobre su momento actual. Y es que hay cuatro puntos que están remando en contra que impiden que sus fundamentales puedan ser mejores. También, que todo eso tenga reflejo sobre su evolución en los mercados, aunque las perspectivas han pronosticado solidez de cara a los trimestres que están por llegar.

Las regiones en las que tiene una mayor exposición están ejerciendo como catalizador adverso, al igual que la política llevada a cabo por los bancos centrales (que no tiene visos de tensionarse en las próximas fechas) o el recorrido técnico de sus acciones en el último año.

1. El obstáculo de la lira turca

El desplome que sufrió la lira turca en poco tiempo de más de un 5%, provocó que el banco central del país haya decidido proteger su moneda elevando la tasa de endeudamiento al 25,5%. Esto crea una repercusión en una subida de 150 puntos básicos de los tipos de interés. Se espera que la volatilidad le siga perjudicando en el corto plazo.

Esto perjudica al negocio de la entidad española, puesto que Turquía representa su cuarto mercado por volumen de ganancias. En el 2018 aportó 569 millones de euros a sus ganancias, un 31% menos que el año pasado por la crisis de la lira. Con todo, el grupo podría repetir este ejercicio los inconvenientes que atravesó el verano pasado con la divisa turca, que llegó a avanzar un 40%, prácticamente.

Y a todo esto, hay que añadirle además la fuerte subida de los swaps sobre divisas, que se incrementaron un 700%, consiguiendo un nivel que no lograba desde la crisis financiera de principios de Siglo.

Leer más: Los 5 valores que más suben este año en la bolsa española a pesar de las turbulencias de los mercados

2. Tipos de interés

Otro factor de riesgo para BBVA y el resto de entidades bancarias es la política monetaria que está llevando a cabo, y que se estima que mantenga, el Banco Central Europeo. Los tipos de interés en niveles mínimos van a seguir lo que resta de año e incluso se prevé que para el 2020 pueda haber únicamente una subida. Todo ello, motivado por la reducción de crecimiento del PIB de la Eurozona y las expectativas de inflación.

Se trata de unas medidas que perjudican notablemente a sus márgenes de intereses y que deprimen la posibilidad de actuación para generar beneficios. Es otro lastre contra el que tendrá que remar durante los próximos ejercicios, salvo que se produzca una sorpresa.

3. Exposición en emergentes

Asimismo, la entidad que preside Carlos Torres tiene intereses en otros mercados emergentes que pueden verse afectados por la volatilidad. Uno de ellos es México, que bajo el gobierno de López Obrador puede generarle más volatilidad. Sobre todo, si el peso mexicano se ve afectado con depreciaciones por la implementación de su programa político.

Por la parte de Sudamérica también tiene interés en muchos países de la región. Por eso, tendrá que estar muy pendiente de cómo puede limar el efecto divisa, que ya hemos visto en otros momentos en el pasado cómo le ha jugado una mala pasada.

4. Momento técnico complicado

En último lugar, pero no por ello menos importante, nos encontramos con que las acciones de la entidad tampoco están atravesando un buen momento en el plano técnico en el medio plazo. En el último año han descendido más de un 18% y no se ha visto beneficiada de manera abrupta por el cambio de tendencia del Ibex 35.

El valor tiene una resistencia por encima de los 5,49 euros que sigue sin poder traspasar con fuerza. Por eso, hasta que no suceda, la precaución debe ser máxima. Principalmente, por todos los otros obstáculos que pueden pesar sobre su dinámica en el parqué madrileño.

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