6 mentiras sobre los testamentos que siempre habías dado por ciertos

6 mitos de los testamentos
Reuters
  • Nos cuesta hablar de la muerte y por eso también hacer testamento. 
  • Además, tenemos ideas preconcebidas como que hacer testamento es caro o que es muy complicado.
  • El mayor mito sobre los testamentos es que no cambian nada. El testamento hará que la herencia se reparta como tú quieras.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Hay pocos temas que sean más tabú que el dinero y la muerte y ambos se juntan cuando se habla de la herencia y del testamento. Por eso cuesta tanto abordar algo tan básico como el testamento, aun siendo un tema familiar. 

Si a esto le sumamos el hándicap de que todo lo que rodea al testamento y la herencia está revestido de un lenguaje legal, es normal que surjan dudas y mitos en torno al testamento. El problema es que, como todos los mitos, no dejan de ser creencias que no se ajustan a la realidad. 

Estos son los mitos más conocidos sobre el testamento y la verdad que hay detrás de ellos.

Hacer testamento es caro

Solo quien ha hecho un testamento sabe realmente si es caro o no. El resto lo encuadran dentro de todo lo que tiene que ver con abogados y notarios, que no suelen ser económicos.

¿Cuánto cuesta hacer un testamento? Entre 38 y 50 euros según el Consejo General del Notariado, una cantidad que puede aumentar hasta los 80 euros si contiene mucha información. 

Leer más: Cómo aprovechar los seguros para planificar tu herencia

La cuantía dependerá, además, del tipo de testamento que se haga. Existen tres tipos diferentes.

  • Testamento abierto. Es el más habitual y al que se refiere la estimación del Consejo General del Notariado. Con esta modalidad, el notario redacta el testamento siguiendo las indicaciones que le dan y se registra en el Registro General de Actos de Ultima Voluntad.
  • Testamento cerrado. Su coste suele ser cercano a los 50 euros. La diferencia con el abierto es que el notario no conoce su contenido, sólo ejerce de custodio del testamento. 
  • Testamento ológrafo. Es el testamento escrito por el testador de su puño y letra que él mismo guarda. Este testamento es gratuito, pero para que sea válido debe tiene que incluir de forma clara la fecha en la que se otorga y estar escrito a mano por el testador y firmado.

Un testamento es para toda la vida

Este es uno de los mitos sobre los testamentos más extendidos y no tiene nada que ver con la realidad. Un testamento se puede cambiar todas las veces que se deseen

Al final, es normal que las circunstancias cambien y con ellas también puede hacerlo el testamento. Un ejemplo clásico es un divorcio o el hecho de ser padre. Un testamento otorgado se puede revocar en cualquier momento haciendo otro.

El último testamento será siempre el que tenga validez. Por eso mismo es tan importante indicar claramente la fecha e incluso la hora en un testamento ológrafo. Si es un notario quien se encarga del testamento, los datos del Registro General de Actos de Ultima Voluntad serán los que manden.

Parte de este mito sobre las herencias y los testamentos tiene que ver con el pacto sucesorio, una figura diferente al testamento y que supone repartir la herencia en vida (también diferente a una donación).

Leer más: Donación o herencia, ¿cuál es la mejor forma de dejar la casa a los hijos?

Necesitas conocer todos tus bienes al detalle

Si vas a repartir tu herencia, necesitarás aportar información de todo tu patrimonio. Esta afirmación es falsa y también un gran obstáculo para muchas personas a la hora de hacer testamento.

Un testamento sirve para repartir tus bienes, pero no es necesario que hagas un listado de ellos. Ni si quiera tendrás que aportar ningún justificante de ellos. Lo único que debes tener claro es cómo quieres repartirlos cumpliendo las limitaciones de los tres tercios de la herencia que marca el Código Civil

A partir de ahí, dará igual cuánto dinero tengas en la cuenta corriente, cuanto, en acciones, el valor de la casa o de las joyas y obras de arte. Todo se repartirá en porcentajes según lo que hayas dispuesto en el testamento.  

La única excepción es si quieres dejar un bien concreto a una persona y este supone un porcentaje muy elevado de la herencia, como por ejemplo la casa. En ese caso es posible que sí debas hacer cálculos con el notario. 

Hacer un testamento es complicado

Hacer un testamento es muy sencillo y, en cualquier caso, la figura del notario está precisamente para ayudarte con todo el papeleo y darte la orientación que necesites. 

Su papel es precisamente aclararte dudas y explicarte cómo debes organizar el testamento para que se cumplan tus voluntades. En la mayoría de casos ni siquiera harán falta grandes malabarismos para lograrlo.

La clave es entender el funcionamiento de una herencia y cómo se reparten tus bienes. Por ley, toda herencia se divide en tres partes. Son los siguientes:

  • El tercio de la legítima, que será para los herederos forzosos. Éstos son los hijos y descendientes de éstos y, en su defecto, los padres y ascendientes y después el viudo o viuda. Este tercio se reparte siempre a partes iguales
  • El tercio de mejora, que se reparte también entre hijos y herederos, pero no necesariamente a partes iguales siempre que exista un testamento que de forma explícita así lo indique. 
  • El tercio de libre disposición, que se puede dejar a quien se quiera, sea un heredero u otra persona.

En caso de una persona con hijos, el cónyuge viudo tendrá siempre derecho al usufructo del tercio de mejora y a la mitad de la herencia cuando no hay hijos, pero sí ascendientes (padres del fallecido). 


Leer más: 4 claves para gestionar las finanzas en pareja y no discutir por el dinero en ningún caso

Hacer testamento no cambia nada

Este es el mayor fallo a la hora de pensar en el testamento. En caso de que no exista testamento se aplicará lo que marca el Código Civil. Esto quiere decir que la herencia se repartirá a partes iguales entre los herederos.

El mejor ejemplo es el testamento en un matrimonio con hijos. Lo más habitual en estos casos es hacer un testamento “del uno para el otro y luego para los hijos” con el que lo que se hace es ceder al cónyuge el usufructo vitalicio y universal del patrimonio hereditario. 

En otras palabras, los hijos serán los nudos propietarios de los bienes, que serán de su propiedad. Sin embargo, el cónyuge será el usfructuario, quien tendrá derecho a disfrutarlos. Si no aceptan, los herederos se quedarán sólo con el tercio de la legítima, siendo el de mejora y la plena propiedad del tercio de libre disposición para el cónyuge.

En el caso de una vivienda, esto hará que el viudo o viuda pueda seguir viviendo en ella, aun cuando la propiedad sea de los hijos. 

Hacer un testamento es solo para los ricos

Un mito sobre los testamentos en línea con el primero y que, una vez más, es falso. No importa la cantidad de patrimonio que tengas a la hora de hacer un testamento. Este documento será igual de útil independientemente de tus bienes.

El testamento hará que todos los trámites de la herencia sean más rápidos y sencillos. Además, evitará disputas entre los herederos, ya que el documento recogerá tu voluntad sobre cómo deben repartirse tus bienes.

Con un testamento te aseguras que la herencia es como tú quieres, no como quiere el Código Civil y facilitas la vida a tus herederos. 

LEER TAMBIÉN: Los préstamos entre particulares para ahorrar impuestos al donar: todo lo que debes saber

LEER TAMBIÉN: Esta calculadora te dice cuánto dinero podrían tener tus hijos si inviertes en ellos desde ya

LEER TAMBIÉN: Cuántos impuestos hay que pagar por heredar una vivienda

VER AHORA: “España necesita un cambio radical en el modelo educativo" si quiere capacitar a los alumnos para tener éxito profesional en el futuro, según el presidente de ISDI

    Más:

  1. Dinero
  2. Impuestos
  3. Finanzas personales
  4. Ahorro
  5. Familia