Alternativas de asesoramiento financiero para quienes dispongan de menos de 50.000 euros

Una imagen de Leonardo DiCaprio en El Lobo de Wall Street. Paramount Pictures
  • La mayoría de asesores financieros cuentan con mínimos elevados de inversión a partir de 50.000 euros.
  • Diversificación y un servicio personalizado son los motivos de estos límites de entrada.
  • Hay asesores financieros con productos prediseñados como alternativa para quienes necesitan trato humano.
  • Los roboadvisor son la opción para quienes buscan una solución de asesoramiento automático low cost.
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Los asesores financieros son solo para los ricos. Esta afirmación está grabada a fuego en las cabezas de buena parte de los ahorradores españoles y no es casualidad.

La banca es la primera que distingue claramente a sus clientes entre quienes tienen dinero y pueden acceder a servicios de banca privada de inversión.

Además, los propios asesores financieros marcan desde hace años unas cantidades mínimas para ofrecer sus servicios. La mejora en el acceso a productos de inversión gracias a las nuevas tecnologías, así como la aparición de nuevos productos y servicios ha ido reduciendo esa cantidad.

Aun así, es habitual ver asesores y entidades financieras que solo ofrecen asesoramiento o ciertas soluciones a clientes con más de 50.000 € para invertir como punto de partida. Esta cantidad, que puede parecer elevada, dista mucho del ideal. Y es que según explica Diego González, asesor financiero independiente y CEO de Cobalto Inversiones, la cantidad debería rondar “los 700.000 euros como mínimo e idealmente el millón o millón y medio de euros”.

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¿Por qué unas cifras tan altas? El experto explica que es necesario para “procurar una diversificación óptima” y porque “un servicio de asesoramiento personalizado requiere dedicación de personal muy cualificado que no puede permitirse llevar más de un número reducido de clientes si quiere dar un buen servicio”. González desvela que “al final el que dice que tiene asesores de todo tipo, lo que dice es que vengan todos y a los pequeños ya les meteré en un modelo automático y escalable como: plataforma de fondos, gestión discrecional, roboadvisor, plataforma de fondos con cartera modelo, etc”, alternativas que considera igual de válidas, pero mucho menos personalizadas en algunos casos.

Para Víctor Álvargonzález, asesor financiero y fundador de Nextep finance, “si tu reto es que puedas tener viajeros de clase turista, business y primera y que todos viajen a gusto, organizas tu negocio con esa visión y te haces con la tecnología necesaria para ello”. En otras palabras, que hay fórmulas para poder dar cabida a todo tipo de ahorradores.

La clave para el experto de Cobalto Inversiones es que “no todo el mundo necesita un servicio personalizado. Quizás un asesoramiento puntual sería suficiente para muchos es estos clientes pero no hay cultura de pagar por horas a un asesor, algo que tampoco es barato”.

En el caso de Nextep, estas necesidades se desglosan en los diferentes servicios de inversión, que van desde recomendaciones puntuales hasta una revisión íntegral de la cartera de fondos o acceso sin límite al asesor financiero. “Nuestro servicio básico, que ofrece un asesoramiento muy completo, cuesta 150 € al año, igual que hay servicios que cuestan 400 € o 900 €. La diferencia no está en la calidad de las recomendaciones, sino en el tipo de atención al cliente, la posibilidad de revisar fondos y carteras de fondos, el acceso a webinars o tener un asesor personal "senior" a tu disposición”, explica Alvargonzález.

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Esta forma de trabajar le permite no disponer de límites de entrada ni mínimos de inversión para crear sus carteras. En este punto, Alvargonzález precisa que “el resultado de la inversión no depende tanto de cual sea el número de fondos en cartera. La cuestión es acertar en el tipo de fondos, lo que técnicamente se conoce como distribución de activos, no el número de fondos. Por ejemplo, en renta variable, el año pasado habría bastado con tener  tres fondos para obtener un gran resultado, puesto que los índices SP 500, Nasdaq y Eurostoxx superaron todos el 20 % de rentabilidad anual. Si a eso añades un fondo de renta fija europea para la parte conservadora de la cartera, que fue muy bien como consecuencia de la bajada de los tipos de interés en el mercado de bonos europeo - que hace subir el precio de los bonos -, con cuatro fondos habrías tenido una cartera perfecta. Con 10.000 euros habrías podido comprar perfectamente esos cuatro fondos”.

Existen soluciones incluso para quienes están empezando a ahorrar. Desde Inversimply, su Ceo y cofundador, Víctor Martín, indica que “gran parte de nuestros clientes no tiene capital ahorrado para invertir. Parte de nuestro trabajo es ayudarlos a generar una capacidad de ahorro mensual para que logren invertir su dinero y conseguir la mayor rentabilidad posible”. En otras palabras, empiezan con un asesoramiento más enfocado a sus finanzas personales para poder llegar a la parte de inversión.

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Gestores automatizados y gestión pasiva

En los últimos años han surgido nuevos actores como los gestores automatizados. Se trata de una fórmula de inversión con costes muy limitados y que hasta Diego González reconoce que puede complementar una buena cartera de inversión.

Se trata de roboadvisors como Indexa Capital, líder indiscutible cantidad gestionada, Finizens, MyInvestor, InbestMe o PopCoin. Estos roboadvisors funcionan de forma muy similar. Realizan un perfilado de cada usuario y le asignan a una de las carteras prediseñadas con las que trabajan.

La primera clave del sistema es el perfilado del usuario para poder asignarlo a uno u otro fondo o cartera de fondos. Este perfilado se realiza en función de la aversión al riesgo, horizonte temporal, nivel de conocimientos y de ingresos.

La segunda son los productos con los que opera, normalmente fondos de inversión indexados con bajas comisiones siguiendo una estrategia de gestión pasiva.

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Esta gestión pasiva parte de la premisa de que pocos gestores de fondos son capaces de superar al mercado a largo plazo. Es decir, que en periodos de tiempo muy amplios la rentabilidad media de la bolsa tiende a ser superior a la de un fondo que sigue estrategias activas. Su solución pasa por invertir en productos que repliquen el comportamiento del mercado, lo que además hace que no sea necesario un equipo gestor tan importante y, por lo tanto, permite abaratar costes.

Esto no quiere decir que todo funcione de forma automática. Sólo el perfilado es automático. Las carteras de fondos de estos roboadvisiors sí que tienen un equipo humano detrás. Estos gestores son los encargados de elegir los fondos concretos en los que invierte cada cartera de fondos y el peso de cada uno de ellos. Las comisiones y estos gestores son los que pueden marcar la diferencia entre uno y otro gestor automatizado.

La principal ventaja de esta alternativa es que permite empezar a invertir con cantidades desde 1.000 euros y realizar después aportaciones periódicas mensuales desde 25 euros, aunque las cantidades pueden variar según la empresa.

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