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La banca de inversión prevé una subida histórica del oro en dos fases, con un 50% de alza a finales de 2021, ante la "represión financiera" de los bancos centrales

Hombre pasea con un lingote de oro de fondo.
Reuters
  • El oro vuelve a actuar como paraguas y tiene como objetivo medio para la mayoría de las firmas de análisis en los 2.000 dólares la onza para finales de este año. 
  • Nitesh Shah, director de análisis en WisdomTree, analiza que como la duración y la amplitud del choque del COVID-19 en la economía global son simplemente desconocidas, es particularmente “difícil pronosticar cualquier movimiento de los precios de los activos”. 
  • Un último informe de Bank of America prevé que el precio objetivo del metal amarillo en los próximos 18 meses alcance los 3.000 la onza, lo que supone un incremento del 50% por encima de los niveles que marca en la actualidad.
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Los inversores y bancos de inversión están cada vez poniendo más el foco en activos que puedan seguir revalorizándose, a pesar del panorama oscuro generalizado de la economía. Es el caso del oro, que vuelve a actuar como paraguas y que tiene como objetivo medio para la mayoría de las firmas de análisis en los 2.000 dólares la onza para finales de este año

El objetivo de corto y medio plazo parece que está claro y existe más o menos un consenso sobre el potencial que tiene el metal dorado sobre los mercados. Nitesh Shah, director de análisis en WisdomTree, analiza que como la duración y la amplitud del choque del COVID-19 en la economía global son simplemente desconocidas, es particularmente “difícil pronosticar cualquier movimiento de los precios de los activos”. 

Sin embargo, resalta que hay casi un número infinito de escenarios que se pueden dibujar. En las últimas semanas, los rendimientos de los bonos americanos se han movido en un rango muy amplio (de tan solo 0,54% el 9 de marzo de 2020 al 1,19% el 18 de marzo de 2020). Un rango de precios más bajo que al inicio de la crisis. 

Del mismo modo, el Dollar Index se movió de un mínimo de 95 el 9 de marzo de 2020 a 103 el 20 de marzo de 2020. En este sentido, fijar el camino correcto es “más difícil hoy que nunca”, dada la volatilidad en los mercados de activos. Es probable que veamos varios parámetros ir “a niveles que nunca antes habíamos visto” en los precios del metal dorado. 

Todo depende, argumenta el analista, de cómo sea la recuperación económica: una salida en "forma de V" y o bien en "forma de U". Las dos formas pueden cambiar el esquema en el mercado de las materias primas. Así, las crisis anteriores indican que es “más probable que avancemos hacia una recuperación económica en forma de U”.

Ante este segundo escenario, que sería el más probable, los efectos serían una política de flexibilización continua, una presión a la baja sobre los rendimientos de los bonos gubernamentales y un posicionamiento especulativo en los futuros del oro que aumentaría “a niveles a los que nos hemos acercado, pero que nunca alcanzamos en el pasado”, avisa. 

Eso refleja la ansiedad del mercado y las consecuencias futuras de una acción en el plano de la política sin precedentes. En este escenario, el oro subiría en el medio plazo por encima de los 2.000 dólares la onza, marcando un máximo histórico, para terminar en el primer trimestre de 2021 en los 2.200 dólares.

Previsión del precio del oro según WisdomTree
WisdomTree

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La posibilidad de alcanzar los 3.000 dólares la onza en los próximos 18 meses

El rally que puede experimentar el oro en un horizonte temporal aún más amplio puede prolongarse aún más, según algunas entidades de banca privada como Bank of America. Un último informe prevé que el precio objetivo del metal amarillo en los próximos 18 meses alcance los 3.000 la onza, lo que supone un incremento del 50% por encima de los niveles que marca en la actualidad.

La entidad bancaria aumentó su precio objetivo anterior de los 2.000 dólares, ya que los responsables políticos de todo el mundo están poniendo en marcha “grandes cantidades de estímulo fiscal y monetario para ayudar a apuntalar las economías afectadas por el coronavirus”.

Por tanto, a medida que la producción económica se contraiga bruscamente, y la represión financiera de los bancos centrales aumente, con sus balances duplicándose, “las divisas pueden verse bajo presión”, lo cual provocaría que el precio del oro se disparase.

Bank of America espera que el precio de los lingotes termine este año en los 1.695 dólares y 2.063 en 2021. Los máximos se situaron en 2011 en los 1.921.

Eso sí, un dólar fuerte, una menor volatilidad en los mercados, junto con una menor demanda de joyas en India y China podrían seguir siendo catalizadores adversos contra el oro, matiza la entidad estadounidense. Pero más allá de los fundamentales tradicionales de la oferta y la demanda de oro, “la represión financiera ha vuelto a una escala extraordinaria”, añade para fundamentar su teoría. 

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