Cómo evitar que ese mensaje de texto te amargue todo el día, según una neurocientífica

Móvil malas noticias
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  • Todo iba bien en tu día. Quizás estabas concentrado en el trabajo cuando, de repente, te llega un mensaje de texto cuyo contenido te enfada, altera y amarga. ¿Cómo lidiar con ello?
  • La clave consiste irónicamente en aceptar que, por ahora, no puedes hacer nada al respecto. De esta forma arreglas un problema oculto que te habías creado: la acumulación de tensión.
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Te ha pasado al menos una vez. Te encontrabas viviendo un día plenamente productivo en el trabajo y, de repente, ¡pam! Echas un vistazo inocente a la pantalla del móvil y te encuentras con un mensaje de texto que te acaba enfadando. Quizás son malas noticias familiares. Puede que el regreso dramático de un ex. O el inicio de un malentendido que querrías haber evitado.

Independientemente de su contenido, ¿cómo puedes lidiar con el mensaje para que deje de aguarte el día?

"Una cosa que el cerebro no hace para nada bien es ser multitarea", explica Jud Brewer, director médico del centro de salud Sharecare y miembro directivo de la Universidad de Brown, para Lifehacker

"Cuando estás haciendo algo y ves de repente un texto que te molesta o te amarga, empiezas a darle vueltas. Si intentas regresar a lo que hacías antes de leerlo, seguirás pensando en su contenido. Tu cerebro irá cambiando su foco de atención sin parar".

Llega un momento en el que no solo te encuentras amargado: te es imposible concentrarte y al final no puedes hacer bien tu trabajo.

"Te cuesta ser eficiente porque la parte de la memoria activa del cerebro solo puede gestionar una cantidad limitada de información a la vez. Es como un ordenador pero con una RAM excesivamente limitada. ¿Y qué les ocurre a los ordenadores cuando la memoria RAM está a tope? Que funcionan con extrema lentitud".

El primer paso para lidiar con esta situación consiste en aceptar, genuinamente, que es imposible ahora mismo dejar de pensar en el texto. No consiste en hacer ver como que aceptas la realidad pero tu auténtico objetivo es volver a ser productivo. "Debes formularlo con sinceridad, en voz alta incluso, para que tu cerebro lo oiga".

Luego debes analizar qué te ocurre cuando te quedas bloqueado pensando en un mensaje de texto. De nuevo, la sinceridad es importante. "Quizás te das cuenta de que no puedes hacer nada más, de que te ha aislado completamente del presente. Está minando toda tu energía y te pone de mal humor".

El objetivo de estos pasos es reducir la tensión, que se produce cuando no estás de acuerdo con tu momento presente.

Así que, cuando estás molesto porque te rallas con un mensaje de texto, en realidad tienes 2 problemas: la preocupación original hacia el mensaje en sí, y la tensión generada al no estar de acuerdo con tu presente.

Si aceptas que no puedes hacer nada más que preocuparte, al menos te quedas con un solo problema. Con un obstáculo menos, tienes más posibilidades de retomar el control de tu día. Y si no es así, al menos solo lo pasarás mal, en lugar de muy mal.

"No puedes evitar enfadarte con ese mensaje. No puedes evitar sentir emociones al respecto. Al fin y al cabo eres humano".

Mindfulness meditar
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Si la aceptación del momento presente no te funciona porque una parte de tu mente sigue enfadada con la situación, la neurocientífica Amishi Jha recomienda adoptar una mentalidad mindfulness en este tipo de situaciones (a través de MindbodyGreen).

"Practicar mindfulness te puede ayudar a permitirte aceptar la emoción que se activó al recibir el mensaje de texto, pero que has bloqueado o no te permites sentir del todo".

Otro problema de la tensión es que bloquea procesos emocionales. A nivel racional quizás te gusta la idea de no sentir ira, enfado, rabia o preocupación. Lo que ocurre es que tanto tu mente como tu cuerpo gastan energías y recursos en retener esa emoción, y eso provoca cansancio, desconcentración y problemas más agudos a largo plazo.

"Por ejemplo, date cuenta objetivamente de lo que te ha pasado. Piensa que te han mandado un texto y eso te ha invocado ciertas emociones. Verás que es mejor  esa actitud que pensar cosas como que esto es inadmisible o que no deberías sentirte de esta forma", explica Brewer.

"El mindfulness ayuda a que te relaciones de manera diferente con tus situaciones presentes porque invoca la curiosidad. Al hacerte preguntas con interés genuino por saber cómo te sientes, evitas saltar a conclusiones precipitadas o a darle a tus emociones un mayor peso del que se merecen".

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