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Dinamarca fue el segundo país de Europa en confinar a su población y ya está empezando a levantar las restricciones: cómo lo están haciendo

La ciudad de Copenhague (Dinamarca), desierta durante la pandemia de coronavirus.
La ciudad de Copenhague (Dinamarca), desierta durante la pandemia de coronavirus. Rasmus Degnbol/Anadolu Agency via Getty Images
  • Dinamarca fue el segundo país en Europa en anunciar un bloqueo para limitar la propagación del coronavirus, tres días antes que España, y ya se está preparando para abrir escuelas y guarderías la semana que viene.
  • Pero la vuelta a la normalidad será gradual, tanto para ir con cuidado como para tener una cierta coordinación con el resto de países europeos.
  • Aunque las restricciones danesas comenzaron siendo muy laxas, el Gobierno decidió cambiar radicalmente de estrategia a mitad de cuarentena para hacer un plan bastante similar al estado de alarma español.
  • El país ha registrado 5.635 casos y 237 muertes hasta el viernes, unas cifras relativa y porcentualmente bajas en comparación con sus vecinos.
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Dinamarca ya está pensando en el día uno después de la pandemia, o al menos ya hace méritos para alcanzarlo. Mientras otros todavía esperan con miedo llegar al pico de contagiados, el país danés, en cuarentena desde el 11 de marzo (4 días antes que España), planea levantar gradualmente algunas de sus condiciones de bloqueo a partir de la semana que viene

Sólo Italia (9 de marzo) fue más rápida al decretar el confinamiento, pero las situaciones de los dos países eran radicalmente distintas. Si el primero sirvió de puente para la transmisión y termino por convertirse en el foco europeo de la pandemia, el Gobierno de Dinamarca paralizó el país y bloqueó varios sectores productivos antes de contabilizar un solo fallecido.

Ahora, tras un mes de cuarentena, el Ejecutivo planea reabrir sus escuelas hasta quinto curso el próximo 15 de abril, según ha asegurado la primera ministra, Mette Frederiksen. "Será como caminar por la cuerda floja [...]; si nos quedamos quietos nos podríamos caer, pero si vamos demasiado rápido también. Seamos cautelosos".

Mette Frederiksen, primera ministra danesa.
REUTERS/Yves Herman

De sus 5,6 millones de habitantes, Dinamarca ha reportado este viernes 5.635 casos y 237 muertes por coronavirus; por contra, los curados ascienden ya hasta los 1.736.

Pero ni los buenos datos ni el levantamiento de restricciones significan que haya que bajar la guardia. Según resalta Frederiksen, tanto los infectados como los fallecidos podrían volver a aumentar si la ciudadanía no sigue la guía del Gobierno haya o no cuarentena decretada.

Dinamarca cambió su estrategia a mitad de la cuarentena

Aunque el bloqueo del Gobierno danés fue de los primeros en Europa, lo cierto es que nunca se llegó a atar en corto a la población. Con una cuarentena mucho más laxa que, por ejemplo, la española o la italiana, el Gobierno ha conseguido mejorar sustancialmente las cifras de infección a raíz de cambiar el que era su plan inicial.

Inicialmente, el país utilizó una estrategia de "contención" que, según la policía danesa, se basó en un "diagnóstico rápido, localización de contactos y cuarentena de aquellos evaluados como en riesgo". Esto quiere decir que los ciudadanos daneses no tenían limitaciones severas para salir a la calle, podían asistir a eventos con menos de 10 personas e incluso ir a recoger comida y bebida a bares y restaurantes; y los resultados lo acusaron.

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La Policía no tardó en darse cuenta de que el plan inicial era "irrelevante", por lo que pasó de la "contención" a la "mitigación", un plan muy similar al estado de alarma aplicado en España desde el 15 de marzo.

Tras este cambio de rumbo, las autoridades pasaron a prohibir reuniones de más de 10 personas, el acercamiento a menos de dos metros y a cerrar bares, restaurantes y escuelas. Adicionalmente, el Gobierno de Copenhague procedió a impedir visitas a hogares de ancianos y hospitales y a bloquear toda la producción de "sectores no críticos".

Por lo pronto las restricciones danesas —que permanecerán vigentes durante otras 4 semanas como mínimo— parecen surtir el efecto deseado.

Familia confinada en su cada con motivo de la cuarentena por coronavirus.
Reuters

El fin del confinamiento será progresivo

Aunque ya ha avisado de que empezará abriendo colegios y guarderías a partir del 15 de abril como primer paso para relajar las restricciones, el plan del Gobierno de Copenhague es todavía bastante opaco en comparación con Austria, la otra gran vencedora europea de la lucha contra el coronavirus. 

En realidad, esta reapertura obedece a que los padres puedan recuperar su jornada de trabajo normal al no estar pendientes de los más pequeños. Aunque no se sabe cuándo reabrirán las empresas no esenciales, el Gobierno sí ha anunciado que eliminará sus restricciones gradualmente durante las próximas semanas, pero sin dar más datos.

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El resto de medidas restrictivas, incluida la prohibición de reuniones de más de 10 personas, se mantendrán como mínimo hasta el 10 de mayo, aunque es posible que se prorroguen todavía más. Austria, por ejemplo, la ha atrasado hasta junio.

"Si abrimos Dinamarca demasiado rápido, nos arriesgamos a que las infecciones aumenten demasiado bruscamente y que tengamos que cerrar de nuevo", avisa Frederiksen. El riesgo ahora no depende sólo de ellos, ya que el mayor miedo de la Unión Europea es que la descoordinación a la hora de salir del confinamiento desemboque en rebrotes de COVID-19 en lugares donde ya estaba controlado.

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