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"El mundo quedará dividido en dos": uno de los mayores expertos en coronavirus del planeta anticipa que la vacuna no acabará con la pandemia

Médicos con trajes protectores para tratar a pacientes infectados con el coronavirus
REUTERS/Kim Kyung-Hoon

  • Klaus Stöhr, uno de los virólogos más reputados del planeta, asegura que habrá otra ola de coronavirus y que será todavía más grave. 
  • El experto tiene claro que las vacunas no estarán disponibles para toda la población y asume que "el mundo quedará dividido en dos grupos: los que tienen la vacuna y los que no".
  • Los cálculos más optimistas apuntan a que entre finales de este año y principios de 2021 existirán 5.000 millones de vacunas, pero la mayoría de ellas no llegarán a países con infraestructuras insuficientes y sistema sanitarios deficientes, alerta Stohr.
  • Más del 90% de la población mundial es susceptible de contagiarse y, si no se toman medidas similares como un nuevo bloqueo, "el virus golpeará de nuevo aumentando los casos y será mucho más complicado contenerlo porque la gente no quiere volver a tener restricciones en su movimiento y libertad", apunta el experto. 
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"El mundo va a quedar dividido en dos: los que tendrán vacunas y los que no".

Así de tajante se ha mostrado Klaus Stöhr, uno de los virólogos más reputados del planeta, en una entrevista telefónica concedida a Bloomberg en la que se ha mostrado muy preocupado con la evolución de la pandemia

El experto tiene claro que las vacunas no estarán disponibles en todo el mundo. Los cálculos más optimistas apuntan a que entre finales de este año y principios de 2021 existirán 5.000 millones de vacunas, para una población mundial de 7.500 millones de personas.

Además de ser un número insuficiente, las dosis podrían concentrarse en los países más ricos, dejando sin apenas suministros a territorios con infraestructuras y sistemas sanitarios menos avanzados. "¿Qué vacuna van a tener?", reflexiona Stöhr sobre los ciudadanos de los países más pobres.

"Mientras que Alemania puede tener una cantidad significativa de vacuna a principios del próximo año y una implementación que le lleve de cuatro a seis meses, en países como Argentina, Brasil o Chile puede que nunca reciban una sola dosis", explica Stöhr, que jugó un papel fundamental dentro de la OMS durante la investigación del SARS. 

Klaus Stohr en una imagen de archivo cuando era director de la OMS en 2004
Klaus Stohr en una imagen de archivo cuando dera director de la OMS en 2004.

Reuters

"Solo aquellos países que puedan hacer la vacuna en su país tendrán acceso a ellas", advierte el experto. La Unión Europea, por ejemplo, está negociando acuerdos de compras con varios fabricantes para adquirir unos 400 millones de dosis que se suministrarían entre los 27 estados de la UE una vez comience su producción. 

Es una situación contra la que sería "muy irresponsable" no actuar, subraya Stöhr. Al final, "la vacuna no será la cura de la pandemia", afirma. "El virus pondrá fin a la pandemia cuando afecte a la última persona susceptible de contraerlo". 

Leer más: Por qué esta biotecnológica española va a probar una vacuna contra la tuberculosis para combatir el coronavirus

Además, Stöhr tiene claro que el planeta se enfrentará a otra ola y será todavía más seria: "Más del 90% de la población mundial es susceptible de contagiarse y, si no se toman medidas similares como un nuevo confinamiento, el virus golpeará de nuevo aumentando los casos y será mucho más complicado contenerlo porque la gente no quiere volver a tener restricciones en su movimiento y libertad", asevera. 

Al final, el comportamiento del COVID-19 no es muy diferente al del resto de enfermedades respiratorias y ahora, "cuando llegue el invierno, atacará de nuevo". 

El caso es que los rebrotes van a ser muy habituales durante los próximos años, algo que ya anticipó el pasado jueves Patrick Vallance, asesor del Gobierno británico.

"El coronavirus no es un virus particularmente difícil de manejar. Incluso las vacunas convencionales podrían marcar la diferencia, algo que es muy prometedor", matiza Stöhr, que trabajó durante unos años en el gigante farmacéutico Novartis antes de retirarse. 

En cuanto a la inmunidad mundial, el experto cree que a mediados del año que viene, una parte significativa de la población tenga anticuerpos, algo que aumentará gradualmente con el tiempo. Tras la segunda ola, habrá una tercera y después cerca del 80% del mundo podría tener anticuerpos si no se establece ningún tipo de confinamiento

La clave, eso sí, es que los Gobiernos respalden el objetivo médico a largo plazo para tener la menor cantidad de víctimas posible, ya que no se puede evitar la propagación de la pandemia. "De momento no hay ninguna estrategia perfecta disponible para luchar contra él". 

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