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Estados Unidos empieza a proteger a sus gigantes tecnológicas frente a los reguladores extranjeros

Twitter EEUU
Reuters
  • La Administración Trump ha comenzado a insertar cláusulas legales que protegen a Facebook, Twitter o YouTube de demandas judiciales en los recientes acuerdos comerciales firmados con México y Canadá, según explica el New York Times.
  • Europa ha promulgado políticas estrictas para frenar el comportamiento de empresas como Facebook y Google.
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La Administración Trump ha comenzado a insertar cláusulas legales que protegen a Facebook, Twitter o YouTube de demandas judiciales en los recientes acuerdos comerciales firmados con México y Canadá y el pacto comercial que acaba de firmar Trump con Japón. Los negociadores estadounidenses quieren incluir estas cláusulas también en acuerdos con la Unión Europea, Reino Unido o la Organización Mundial del Comercio, según explica el New York Times.

Esta medida es parte de la lucha global sobre quién establece las reglas en Internet, un terreno que no es solo estadounidense, y para el que hay muchos menos estándares marcados. El mundo entero mira a Silicon Valley con escepticismo y empieza a aplicar regulaciones mucho más restrictivas de lo que la industria tecnológica querría.

Por ejemplo, desde Europa se han promulgado políticas estrictas para frenar el comportamiento de empresas como Facebook y Google y ha aprobado leyes para tratar la privacidad, el discurso de odio y la desinformación.

En India, Indonesia, Rusia y Vietnam, los gobiernos están introduciendo regulaciones para proteger la privacidad de sus ciudadanos y, además, obstaculizar la entrada de servicios de empresas estadounidenses.

Por su parte, China se ha aislado del resto del mundo en lo que a Internet se refiere, permitiendo mantener una estricta censura política y pudiendo proteger sus empresas tecnológicas como el gigante Alibaba.

Estados Unidos quiere proteger uno de los motores de su economía y su deseo es que la regulación mundial siga sus propias reglas tan permisivas con las tecnológicas, que suponen un constante debate sobre la privacidad de los usuarios o la propagación de noticias falsas. 

La sección 230 de la Ley de Decencia de las Comunicaciones protege a las tecnológicas de muchas de las demandadas derivadas de cómo moderan el contenido que manejan, dotándolas de una inmunidad automática de la responsabilidad del contenido que publican sus usuarios.

Esta ley ha permitido a grandes como Facebook y Google evitar la responsabilidad por daños asociados con el contenido que llega a miles de millones de usuarios. Esa ira se ha visto agravada por las revelaciones sobre el papel de las prácticas comerciales de Silicon Valley en la difusión de la desinformación y el tratamiento de los datos de los usuarios, como ocurrió con el escándalo de Cambridge Analytica.

Leer más: Facebook expulsa a Cambridge Analytica, la empresa de 'big data' que ayudó a ganar a Trump

La única razón ahora para implementarlas es permitir el rápido crecimiento de Silicon Valley...y le llueven las críticas.

Los conservadores están preocupados por las afirmaciones (sin evidencia) de que las principales plataformas como Facebook están sesgadas en contra de sus posiciones. "Con la Sección 230, las empresas de tecnología obtienen un acuerdo fantástico que ninguna otra industria disfruta: exención total de la responsabilidad del editor tradicional a cambio de proporcionar un foro libre de censura política", dijo el senador republicano Josh Hawley en un comunicado de prensa. Hawley defiende que esta nueva medida de protección de las tecnológicas solo debe aplicarse cuando se certifique que las empresas son políticamente neutrales.

Los acuerdos comerciales no impiden por completo que un país apruebe legislación que contradiga sus términos, incluida la responsabilidad legal, pero hacen que hacerlo sea más complicado y arriesgado. Si un país viola un acuerdo comercial, otros miembros del pacto pueden entablar disputas comerciales en su contra y pueden imponer aranceles o argumentar a favor de abandonar el pacto.

La industria de la tecnología argumenta que dicha exposición legal podría reprimir muchos tipos de actividades comerciales normales y podría convertirse en una herramienta de los gobiernos que estaño en contra de la libertad de expresión.

"No incluir estas protecciones en los acuerdos comerciales impactaría negativamente a las innumerables pequeñas empresas y empresarios que usan estas plataformas para exportar y anunciar sus negocios", dijo Michael Beckerman, presidente de la Asociación de Internet, que representa a compañías como Google, Amazon, Facebook, eBay y Twitter.

En cualquier caso, países de todo el mundo han sopesado si aumentar la responsabilidad que las empresas tienen por el contenido de los usuarios en sus plataformas, lo que aumenta la posibilidad de que los esfuerzos comerciales estadounidenses para consagrar las protecciones de la Ley de Decencia de las Comunicaciones puedan encallarse.

"No creo que exista la posibilidad de que grandes economías como la Unión Europea acepten la sección 230 ", dijo Daphne Keller, directora de responsabilidad intermedia en el Centro de Internet y Sociedad de la Facultad de Derecho de Stanford.

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