Pasar al contenido principal

El enorme vertido de combustible en Siberia compromete las ambiciones de la industria rusa basada en hidrocarburos y metales

Área contaminada por el vertido de Norilsk en Siberia
Área contaminada por el vertido de Norilsk en Siberia Reuters
  • Un enorme vertido de combustible en Siberia ha llevado a que Rusia declare el estado de emergencia en la región. 
  • Más de 21.000 toneladas de diesel han sido derramadas de un depósito controlado por la minera Norilsk Nickel.
  • El derrame podría causar daños por valor de 1.000 millones de dólares (887,6 millones de euros) y ponen en riesgo las ambiciones industriales rusas en el Ártico. 
  • El cambio climático constituye una seria amenaza para la industria rusa, con una economía extremadamente dependiente de la extracción de hidrocarburos y metales preciosos en la región de Siberia.
  • Desde Greenpeace apunta que el desastre es el mayor de la historia moderna de Rusia y comparable al vertido de petróleo de Exxon Valdez en 1989.
  • El vertido se produjo en un depósito que se inspeccionó por última vez en 2018, según establece la regulación.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Un enorme derrame de combustible en Siberia ha llevado a que Rusia declare el estado de emergencia en la región. Han sido más de 21.000 toneladas de diesel las que se han filtrado a través de un depósito en manos de la minera Norilsk Nickel, uno de los mayores productores del mundo de paladio, níquel, platino y cobre. El derrame podría causar daños por valor de 1.000 millones de dólares (887,6 millones de euros) y ponen en riesgo las ambiciones industriales rusas en el Ártico. 

El presidente de Rusia, Vladimir Putin declaró el estado de emergencia el miércoles en la región después de que el contenido equivalente a 150.00 barriles de diesel fueran a parar a los ríos Ambarnaya y Daldykan que conectan con el Mar de Kara, que de hecho, ya muestra signos de contaminación.

Desde Greenpeace apunta que el desastre es el mayor de la historia moderna de Rusia y comparable al vertido de petróleo de Exxon Valdez en 1989, cuando 37.000 toneladas de crudo bañaron las costas de Alaska, avanza el Financial Times.

Leer más: Refugiados climáticos: en un limbo jurídico y ante una sentencia histórica

No está todavía clara la causa de este vertido contaminante aunque la minera apunta al cambio climático y al derretimiento del permafrost, una capa de suelo permanentemente congelada de las regiones frías y que cubre la mitad de Rusia. El cambio climático constituye una seria amenaza para la industria rusa, con una economía extremadamente dependiente de la extracción de hidrocarburos y metales preciosos en la región de Siberia.

De hecho, los científicos llevan años advirtiendo de los riesgos del deshielo en esta capa de la tierra que liberará gases de efecto invernadero que permanecen atrapados en la capa de hielo, especialmente metano y CO2. Como resultado, el cambio climático acelera su ritmo en estas regiones y la rueda continúa retroalimentándose. Así, todas las infraestructuras en el Ártico se enfrentan ahora a un riesgo añadido con el deshielo del permafrost, advierte el decano de la Escuela de Economía de Moscú, Boris Morgunov, al Financial Times.

Leer más: El sector de los combustibles fósiles se enfrenta a un colapso de más de 22 billones de euros por la crisis del coronavirus que podría poner punto final a una de las industrias más contaminantes

Como medida de precaución, Nornickel está bombeando combustible desde otro depósito en donde se descubrieron pequeñas grietas. El vertido se produjo en un depósito que se inspeccionó por última vez en 2018, según establece la regulación, avanzó Bloomberg citando un comunicado. La minera apunta que ha retirado casi 1.500 metros cúbicos de suelo contaminado y limpiado 338 toneladas de combustible. 

Pero los grupos ecologistas advierten de que el impacto de este vertido afectará al ecosistema de Ártico durante años. El director de la planta, Viacheslav Starostin,  ha sido arrestado y se encuentra bajo investigación por negligencia. 

Y además