El Gobierno prohibirá que los bancos y energéticas trasladen sus nuevos impuestos a los consumidores

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

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El Gobierno prohibirá por ley a bancos y energéticas que trasladen a los consumidores los nuevos impuestos anunciados sobre sus beneficios.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado hoy que prepara con sus socios de coalición de Unidas Podemos una proposición de ley que prohibirá a estas compañías repercutir el impacto de los nuevos impuestos en el precio que pagan sus clientes.

Hace 2 semanas, durante el debate sobre el estado de la nación, Sánchez anunció 2 grandes impuestos extraordinarios: uno para la banca y otro para grandes empresas energéticas, como parte del plan de choque contra una inflación desbocada

El objetivo es gravar lo que denomina "beneficios caídos del cielo", y de paso sufragar los gastos derivados de las ayudas incluidas en el mismo plan, entre las que se encuentra una bonificación del 100% de todos los abonos de transporte de Cercanías y Media Distancia operados por Renfe, entre otras medidas para amortiguar el impacto de la subida de precios en los hogares.

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La propuesta de normativa será presentada esta semana en el Congreso, según ha avanzado Sánchez durante su intervención en el Comité Federal del PSOE, que se reúne hoy para ratificar los últimos cambios en la dirección del partido, que incluyen el nombramiento de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, como nueva número dos.

En su intervención, Sánchez ha explicado que van a prohibir que las empresas puedan trasladar los costes derivados de estos impuestos a la clase media y trabajadora, y ha hecho referencia a las críticas emitidas por la derecha respecto a la poca eficacia de los nuevos tributos ya que las empresas los repercutirían directamente sobre los ciudadanos.

“Se habla de beneficios caídos del cielo, pero no son tales; los sobrebeneficios salen del bolsillo de los consumidores, y este Gobierno no lo va a permitir”, dijo Sánchez, cuando anunció ambos impuestos hace 2 semanas.

El primero está destinado a las grandes empresas energéticas. Se trata de una nueva tasa con la que el Gobierno espera recaudar 2.000 millones de euros cada año, y que gravará "los beneficios obtenidos en 2022 por grupos dominantes del sector gasista, eléctrico y petrolífero". Este impuesto extraordinario entrará en vigor en 2023 y 2024.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, precisó que este impuesto irá dirigido a empresas energéticas que facturen más de 1.000 millones de euros al año. Es decir: Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Cepsa.

Junto a este, habrá otro gravamen de carácter temporal para grandes entidades financieras, "que se están empezando a beneficiar de las subidas de tipos de interés". Se trata de una tasa temporal que estará en vigor 2 años, durante los cuales el Gobierno espera ingresar 1.500 millones de euros al año.

El pasado viernes, la vicepresidenta primera y ministra de Economía, Nadia Calviño, se reunió para debatir sobre el nuevo impuesto con las patronales bancarias AEB, CECA y Unacc, las principales entidades financieras españolas y el gobernador y la subgobernadora del Banco de España, Pablo Hernández de Cos y Margarita Delgado. Pero los detalles del gravamen no se conocerán hasta esta semana.

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