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Esto es lo que se esconde realmente detrás de X, la división más misteriosa de Google

Empresas de Alphabet
Getty
  • Hace más de nueve años, un pequeño equipo de Google se separó en lo que ahora se conoce como Google X.

  • Aunque el propósito del laboratorio es público, nadie sabe exactamente en qué futuros proyectos trabajan sus ingenieros. Y tampoco suelen responder a las preguntas de la prensa.

  • Desde el despliegue de una red de globos aerostáticos para universalizar el acceso a Internet o granjas verticales hasta soluciones energéticas innovadoras e incluso proyectos en el sector de la salud: descubrimos en qué ha estado trabajando la misteriosa división de Google. 

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Hace más de nueve años, un pequeño equipo de Google tuvo una idea extraordinaria: querían saber si era posible que los coches condujeran sin conductor y, en caso afirmativo, cómo.

Internamente, las investigaciones de este tipo se denominaban Google X, la letra "X" que servía para rellenar el hueco de un nombre futuro que esperaban encontrar.

Hoy, el atrevido experimento del grupo se ha ramificado en una empresa totalmente independiente. Waymo —antes conocida como el proyecto de coches autónomos de Google— está ahora valorada en 250.000 millones de dólares y es considerada como una de las referencias en el mercado de los coches autónomos.

X, que se ha mantenido como el nombre oficial de la empresa, ha pasado de ser un pequeño spin-off a ser el producto estrella del laboratorio tecnológico, dedicándose a experimentar de la mano de la tecnología en diversas industrias.

El objetivo, según The Atlantic, era que el grupo siguiera adelante para crear otras empresas capaces de cambiar el mundo, además de convertirse en el nuevo Google: aunque lo más probable es que este último objetivo no tuviera nada que ver con el éxito en el terreno de las búsquedas, ya que los proyectos de esta división que han trascendido tienen muy poco o nada que ver con el modelo de negocio de Google.

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"Nos hemos vuelto buenos a la hora de impulsar cosas que la gente piensa que son una locura hasta el punto de crear un prototipo de producto factible", resume el director del laboratorio Astro Teller, describiendo el ethos del laboratorio en su blog. El equipo de X trabaja en cientos de ideas diferentes, pero sólo una fracción de ellas llegan a buen puerto.

Para que la empresa se haga cargo de un proyecto, hay ciertos criterios que deben cumplirse: el proyecto tiene que afectar al menos a varios millones de personas, la solución técnica tiene que sonar a ciencia ficción, tiene que ser atrevida, y también tiene que ser alcanzable en un plazo de entre cinco y diez años.

A pesar de que el propósito en términos generales del laboratorio es conocido, Google X no está involucrada en proyectos "concretos". No sabemos mucho sobre posibles nuevos proyectos, y la empresa no comunica nada a la prensa sobre su trabajo.

Conocemos, sin embargo, algunas de las industrias en las que X está trabajando actualmente e investigando al respecto.

Según algunos medios, X ha intentado adentrarse en el mundo de la agricultura vertical a lo largo de los últimos años, aunque el proyecto aparentemente fracasó.

Según el MIT Technology Review el laboratorio trabaja actualmente en la mejora de la producción de alimentos mediante inteligencia artificial, con el objetivo de combinar esta tecnología con otras tecnologías como los drones o la robótica, con el fin de impulsar el desarrollo agrícola.

Agricultura vertical
X ya se había adentrado en la agricultura vertical hace unos años, pero el proyecto fracasó Chimmunk_1/Flickr

El laboratorio de tecnología también está llevando a cabo estudios sobre robótica en otros campos, y actualmente se están probando varias ideas: el equipo de robótica está investigando cómo los robots pueden aprender nueva información a partir de demostraciones humanas o, mejor dicho, de otras máquinas que comparten información entre sí.

El laboratorio también está trabajando en diferentes ideas del campo de la bioinformática.

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Sin embargo, X no está llevando a cabo investigaciones al azar; mientras que los críticos han acusado a la compañía de derrochar el dinero, el objetivo oficial de la compañía es ganar dinero con sus ideas... en algún momento.

Proyecto Loon
El proyecto Loon está trabajando para introducir Internet en lugares remotos utilizando globos. Google

Por esta razón, el año pasado el laboratorio externalizó Loon, un proyecto diseñado para introducir conexiones de Internet a lugares remotos.

Desde 2012, un equipo ha estado trabajando en el desarrollo de globos que puedan soportar mantenerse sobre ciertas altitudes y volar a lugares específicos.

El proyecto Wing, en el que un equipo probó las entregas de paquetes con drones, también salió del nido del laboratorio el año pasado. Completó su primer vuelo en 2014, entregando dulces a agricultores australianos.

Además de proyectos como Wing y Loon, Google X también ha estado estudiando más de cerca cuestiones energéticas en los últimos años, con tres proyectos en el campo: Malta ha encontrado una forma de almacenar energía con sal, Dandelion quiere calentar las casas con energía geotérmica y Makani envía drones al aire para generar energía.

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Eso no es todo lo que Google X tiene en sus planes, ya que la compañía también está entrando en el universo de la medicina: Verily comenzó bajo el paraguas de X, aunque ahora funciona como una especie de laboratorio independiente especializado en la tecnología de la salud.

Sus equipos están trabajando en una amplia variedad de proyectos, desde lentillas inteligentes hasta mosquitos que no transmiten enfermedades.

Verily empezó bajo X de Google
Verily también empezó en el laboratorio de X. Verily

Mientras que algunas ideas crecen para convertirse en filiales con el modelo de negocio de Google X, otras acaban desapareciendo.

Sin embargo, las ideas fallidas —incluso el fracaso de los productos ya muy avanzados— son parte de la cultura de trabajo de X.

Durante algún tiempo, un equipo del laboratorio trabajó en el proyecto Foghorn, cuyo objetivo era producir gasolina barata a partir de agua de mar; sin embargo, al cabo de unos años, el proyecto se interrumpió porque las posibilidades de éxito eran simplemente demasiado bajas.

Según The Atlantic, todo el equipo recibió un bono por tomar esta decisión.

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Aunque puede parecer una forma extraña de motivar a los empleados, para otros es un concepto brillante que ayuda a evitar la pérdida de tiempo y dinero. Claramente, no son sólo las ideas del Alphabet las que son poco ortodoxas; su ethos también es algo inusual.

El periodista de The Atlantic Derek Thompson no se equivocó al decir: "En este sentido, el enfoque metódico de X hacia la invención, si bien podría invitar a la burla de los críticos y de los inversores ansiosos por conseguir beneficios, es una de sus cualidades más admirables. Su ritmo y su paciencia parecen de otro mundo".

Lee el artículo original en Business Insider Alemania.
Este post apareció originalmente en Business Insider Alemania y ha sido traducido del alemán.
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