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La hidroxicloroquina no ayuda a prevenir el coronavirus, según un nuevo estudio

Pastillas de hidroxicloroquina.
Pastillas de hidroxicloroquina. REUTERS/George Frey
  • La hidroxicloroquina no ayuda a la prevención de infección con el nuevo coronavirus a personas expuestas a COVID-19, según un nuevo estudio publicado en New England Journal of Medicine.
  • El ensayo, que empezó el 17 de marzo, aleatorizó el suministro de hidroxicloroquina y placebo a 821 participantes asintomáticos expuestos al nuevo coronavirus por su trabajo o convivencia con infectados confirmados.
  • De los que recibieron el tratamiento de hidroxicloroquina, el 11,8% desarrolló la enfermedad frente al 14,3% de los que recibieron el placebo. Asimismo, los resultados evidenciaron más efectos secundarios en los que ingirieron el medicamento promocionado por Trump, el 40% frente al 16,8% de los placebo. 
  • El estudio presenta diversas limitaciones mencionadas por los propios investigadores, lo que sugiere que la investigación de prevención con hidroxicloroquina no ha terminado.  
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Un nuevo estudio, publicado en New England Journal of Medicine, ha concluido que la hidroxicloroquina no ayuda a prevenir la infección con COVID-19 a personas expuestas al nuevo coronavirus. 

"Después de la exposición de alto riesgo o de riesgo moderado a COVID-19, la hidroxicloroquina no previno la enfermedad compatible con COVID-19 o la infección confirmada cuando se utilizó como profilaxis posterior a la exposición dentro de los 4 días posteriores", sostienen los autores.

El ensayo, pensado para indagar en los efectos de la hidroxicloroquina —probada contra la malaria, el lupus y la artritis reumatoide— en al prevención del contagio con COVID-19, ha evidenciado a su vez que tiene más efectos adversos.

Un 40% de los pacientes que ingirieron el medicamento recomendado por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, frente al 16% de los que recibieron el placebo presentaron efectos secundarios sin llegar a ser reacciones adversas graves.

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El mismo empezó el 17 de marzo con una muestra de 821 "participantes asintomáticos". Todos ellos fueron elegidos por estar expuestos al contagio con el nuevo coronavirus bien por su trabajo como sanitario o voluntario, como por la convivencia con un caso reportado. 

El ensayo proporcionó de forma aleatoria y doble ciego, es decir, ni los participantes ni los investigadores sabían quien consumía la hidroxicloroquina o el placebo, en Estados Unidos y partes de Canadá

"Dentro de los 4 días posteriores a la exposición, asignamos al azar a los participantes para recibir placebo o hidroxicloroquina. El resultado primario fue la incidencia de COVID-19 confirmada por laboratorio o enfermedad compatible con COVID-19 dentro de los 14 días", detallan.

Resultando no haber diferencias significativas entre los pacientes que ingirieron el tratamiento y el control. 49 participantes de 414 que tomaron hidroxicloroquina se infectaron, es decir un 11,8% de ellos. Mientras, de los 407 participantes del grupo de control 58, un 14,3%, desarrollaron la enfermedad.  

Sin obtener resultados significativos de diferencias entre raza, ocupación, edad o enfermedades subyacentes, según David Boulware, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Minnesota y el investigador principal del estudio a The Washington Post.

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Sin embargo, los efectos secundarios fueron más comunes con hidroxicloroquina que con placebo (40,1% frente al 16,8%), pero no se informaron reacciones adversas graves.

Algo que, en parte, coincide con una de las publicaciones sobre hidroxicloroquina más juzgadas hasta el momento. Contra la que más de 120 investigadores y profesionales médicos han enviado una carta abierta a la revista cuestionando el rigor de los datos y la metodología del mismo. 

En él, publicado el 22 de mayo por The Lancet, se involucraba a unos 96.000 pacientes hospitalizados con coronavirus en 6 continentes, y evidenciaba efectos segundarios peligrosos y una mayor relación con riesgo de fallecimiento por la enfermedad. 

Motivo por el que la Organización Mundial de la Salud suspendió temporalmente los ensayos —que ya ha retomado. Mientras, Trump admitía públicamente que llevaba unos 10 días, hasta el 19 de mayo, tomando el medicamento como prevención al contagio

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De esta misma manera, el presente estudio también ha sido puesto en tela de juicio. El doctor Myron S. Cohen, director de Epidemiología del Instituto de Salud Global y Enfermedades Infecciosas ha escrito en la misma revista alertando sobre las limitaciones y especulación del presente estudio. 

Cohen señala que los métodos de prueba no permitieron pruebas constantes de exposición al SARS-CoV-2, o confirmación de laboratorio consistente de que el complejo de síntomas que se informó representaba una infección. "De hecho, la especificidad de los síntomas de COVID-19 informados por los participantes es baja, por lo que es difícil estar seguro de cuántos participantes en el ensayo tenían realmente COVID-19", señala del propio estudio. 

"Los resultados informados por Boulware et al. [autor principal del estudio] son más provocativos que definitivos, lo que sugiere que los beneficios potenciales de prevención de la hidroxicloroquina aún no se han determinado".

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