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El retraso en Reino Unido, la interfaz en Francia o la compatibilidad en Italia: los problemas que están afrontando las apps de rastreo en los principales países europeos

Teléfonos y coronavirus.
REUTERS/Valentyn Ogirenko
  • Para julio, España podría contar con su propia aplicación de rastreo de contactos para prevenir nuevos contagios de coronavirus.
  • Lo han confirmado fuentes de la Secretaría de Estado de Digitalización, aunque en su desarrollo están interviniendo varios ministerios.
  • En el resto de Europa, la situación es desigual: en Italia hay problemas de compatibilidad y las autoridades no han liberado el código.
  • Francia ha lanzado esta semana su app, que no utilizará la interfaz de Google y Apple, sino un modelo de gestión centralizado.
  • Suiza mantiene en pruebas la app y Letonia ya la tiene disponible desde finales de mayo.
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España podría contar con su app de rastreo de contactos el próximo mes de julio. A mediados de este mes se pondrá en marcha el piloto en Canarias. Fuentes de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial han explicado a Business Insider España que están implicados en su desarrollo el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Asuntos Exteriores; Industria, Comercio y Turismo; y Sanidad.

El país llegará un poco después que otros países de la Unión Europea ya hayan vivido sus experiencias con este desarrollo. Países tanto dentro como fuera de la UE ya han probado las apps: Reino Unido, Francia, Italia, Austria... y en todos los lugares ha habido polémica.

Denuncian problemas de compatibilidad de la app italiana en iPhone y Huawei

Immuni ha sido uno de las primeras apps en aprovechar la tecnología de Google y Apple, después de que a finales de mayo las 2 gigantes tecnológicas lanzaran las actualizaciones de los sistemas operativos Android e iOS que los hacen compatibles. 

Como todas las apps de rastreo de contactos que se están implementando en Europa, la premisa es bien simple: los teléfonos se comunicarán mediante Bluetooth y compartirán códigos encriptados, para registrar todos los terminales con los que el usuario ha estado cerca. Así se registrarán los "contactos estrechos", y posibles exposiciones a contagio de COVID-19.

Leer más: Apple y Google impiden una auditoría completa a su tecnología de rastreo y no se sabe si "extraen los datos que se generan", según denuncia un colectivo de activistas digitales

La app italiana se lanzó el 1 de junio, y ha sido desarrollada por la Comisión de Emergencia del COVID-19 en colaboración con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Innovación Tecnológica y Digitalización.  Silvia de Conca, investigadora del neerlandés Tilburg Institute, asegura en Twitter que en 2 días la app ha sido descargada por más de 500.000 personas, y presenta problemas de compatibilidad en dispositivos de Huawei y en iPhone.

De Conca también ha denunciado que las autoridades italianas no hayan liberado el código completo de la app, lo que dificulta la auditoría de esta app y las garantías de protección de datos de la misma. 

La aplicación francesa mantiene el modelo centralizado

El caso francés es paradójico. Su secretario de Estado de Digitalización, Cédric O, fue muy crítico con Google y Apple durante todo el desarrollo de la tecnología que haría compatible estas apps con sus sistemas operativos. Esencialmente, porque como se ha explicado ya en Business Insider España, Google y Apple solo permiten el uso de apps que gestionen los datos de los contactos de forma descentralizada.

Leer más: España intenta que su app de rastreo contra el coronavirus sea compatible con la del resto de Europa: qué diferencia a Reino Unido y Francia del modelo de Alemania, Austria o Italia

La app gala, por el contrario, promueve un sistema centralizado. En otras palabras, StopCovid, la app del Gobierno de Macron que se lanzó el martes pasado, solo un día después de la italiana, no está basada en la tecnología de las dos grandes tecnológicas. Por el contrario, cuenta con una interfaz propia. Aunque es de esperar que esto genere problemas de compatibilidad —los usuarios de iPhone, por ejemplo, tendrán que tener la app en primer plano para que funcione siempre que salgan a la calle—,  por el momento no ha trascendido mucha queja.

En solo 24 horas, el secretario de Estado de Digitalización asegura en las redes sociales que también más de medio millón de ciudadanos se han descargado la app. "Es muy buen debut", ha asegurado en una entrevista. "El trabajo de los epidemiólogos demuestra que, desde las primeras descargas, la app está siendo útil en la lucha contra el coronavirus".

En Suiza, cuna del protocolo descentralizado, la app sigue en pruebas

Un soldado suizo enseña la app de rastreo de contactos.
Un soldado suizo enseña la app de rastreo de contactos. REUTERS/Denis Balibouse

La Escuela Politécnica Federal de Lausana ha estado asesorando en todo momento a las autoridades suizas en el desarrollo de la app SwissCovid. Una ingeniera de Telecomunicaciones española que investiga allí, Carmela Troncoso, ya explicaba hace semanas a este medio que la app "pivotaría" pronto al protocolo de Google y Apple, debido a que estas dos tecnológicas son las propietarias del sistema operativo.

En cualquier caso, Troncoso y un colectivo de desarrolladores de toda Europa venían trabajando en el protocolo DP-3T, muy similar al de estas dos multinacionales. Por eso, la adaptación ha sido más bien rápida. No, de momento no hay fecha de lanzamiento para la app —saldrá a la luz en junio—, si bien se viene probando en hospitales y en instalaciones militares desde el 25 de mayo.

La app británica se retrasa hasta finales de junio

Junto a la francesa, una de las pocas apps europeas que optan por un modelo centralizado para gestionar los datos que generen los "contactos" entre los usuarios de esta aplicación. Fue también una de las más tempranas en implantarse, aunque todavía no de modo nacional ni de modo definitivo. Desde principios de mayo se viene probando en una pequeña isla cercana a Southampton donde viven cerca de 150.000 ciudadanos británicos, Isle of Wight.

Su desarrollo tampoco ha estado exento de polémica. El Parlamento británico albergó intensos debates sobre la pertinencia de que la app fuese centralizada o no, a cuestión de las garantías de privacidad y protección de datos que mantiene esta aplicación. El Gobierno de Boris Johnson no ha descartado en ningún momento reenfocar la app.

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Lo que parece por ahora claro es que la herramienta final verá la luz más tarde de lo esperado: aunque el piloto de Isle of Wight iba a ser provisional, la implantación nacional de la app se ha retrasado para finales de junio.

En Letonia ya se han superado las 40.000 descargas

Otro país europeo que ha implantado el primero y de forma nacional esta app es Letonia. Allí, su ApturiCovid —Parar al COVID, en letón—. Este martes alcanzó las 40.000 descargas, informaba el perfil oficial del instrumento en Twitter. Eso sí, en este caso, la aplicación está disponible desde el 29 de mayo.

Qué ocurre en el resto de países europeos

Apple y Google confirmaron el pasado 20 de mayo que 22 países europeos habían recibido ya su API. Hay silencios —y esperas— atronadores. Un ejemplo es el caso alemán.

Las autoridades germanas estaban desarrollando la app junto con las francesas, pero optaron finalmente por realizar su app basándose en un sistema descentralizado, no como el francés. Lo último que se sabe es que a finales de abril telecos alemanas como Deutsche Telekom y SAP se unieron al desarrollo.

De momento, en Alemania solo se han compartido algunas capturas de pantalla de cómo se verá la aplicación y se ha liberado parte del código en un repositorio en GitHub. Todavía no hay fecha, como apuntan los medios del país centroeuropeo.

También a mediados de mayo la Comisión Europea urgió a los países miembros a lanzar sus aplicaciones de rastreo de contactos "voluntarias". Ya el 6 de abril la institución europea lanzó un conjunto de requisitos con los que debían contar este tipo de apps, en el que se destacaba que tienen que ser garantistas con la protección de datos y su uso nunca podía ser obligatorio.

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