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Apple y Google impiden una auditoría completa a su tecnología de rastreo y no se sabe si "extraen los datos que se generan", según denuncia un colectivo de activistas digitales

App de rastreo de contactos.
Aplicación de rastreo de contactos en Reino Unido. REUTERS/Isla Binnie

  • El colectivo de activistas digitales X.net denuncia que Google y Apple solo permiten auditar el código base para una app de rastreo de contactos.
  • Las dos tecnológicas no han liberado el código de la otra parte esencial de esta tecnología: la API que permitirá que estas apps sean compatibles con Android e iOS.
  • X.net entiende que de esta forma es imposible saber "si se extraen y utilizan los datos que se generan y recogen para combatir el COVID-19".
  • El Gobierno espera lanzar a mediados de junio un piloto de esta app en Canarias: las apps de rastreo ayudarán a prevenir nuevos contagios de forma precoz.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

"Google y Apple no han mantenido la promesa de apertura y auditabilidad que hicieron sobre el código de las aplicaciones de traceo". Así de contundente se ha mostrado la plataforma X.net en un nuevo comunicado publicado en su página web. "Sin esta auditabilidad, no podemos saber si se extraen y utilizan los datos que se generan y recogen para combatir el COVID-19".

"Ni estaban prometiendo mucho ni estamos pidiendo mucho. No pretendemos que cambien su modelo de negocio y abran el código. Solo que se cumpla con lo que nos diferencia de regímenes autoritarios, que rompen la privacidad de sus ciudadanos", aseguran.

Las apps de traceo o rastreo de contactos son los instrumentos en los que ya están trabajando varios gobiernos europeos —incluido el español— para detectar de forma precoz brotes y contagios de coronavirus. La premisa es sencilla: los teléfonos cercanos que cuenten con una app basada en esta tecnología emitirán y recibirán códigos encriptados mediante Bluetooth. La idea es que tu terminal sea un historial de "contactos" recientes.

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De este modo, si un usuario de la app da positivo por coronavirus, podrá notificarlo. La aplicación avisará automáticamente a todos los contactos estrechos de esa persona de que se han podido ver expuestos a un contagio de COVID-19, por lo que las autoridades sanitarias podrán prescribir cuarentenas selectivas y ayudar en la desescalada del confinamiento de todo el país.

Durante meses se ha debatido qué modelo tecnológico emplear para que estas apps funcionen. Finalmente, Google y Apple han impuesto su desarrollo, al ser las propietarias de los sistemas operativos de la mayoría de móviles en el mercado. El Gobierno lamentó esta imposición tildándola como una "oportunidad perdida para la colaboración entre los gobiernos y el sector privado".

La imposición de Google y Apple, un "chantaje"

Sin embargo, X.net, una de las mayores plataformas de activistas por los derechos digitales en España, consideran que Google y Apple no han cumplido con todas las promesas que hicieron cuando anunciaron en abril que estaban trabajando en el desarrollo de esta tecnología.

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El colectivo de activistas digitales incide en que Google y Apple han publicado dos elementos: "La base para una app que sea desarrollada por los gobiernos, y una API relacionada con la actualización de los sistemas operativos para que la app pueda operar". En otras palabras: las dos grandes tecnológicas han presentado el esquema de una app y el protocolo que permite que dicha app sea compatible tanto con Android como con iPhone.

Pero "solo el código de la app está abierto. El resto no se puede auditar". "Han optado para no poner en la parte de la app los procesos principales y cruciales para la privacidad. La respuesta presumible es que esto es así por razones de seguridad. Pero los protocolos de seguridad abiertos son los más utilizados, y existen otras opciones para no poner esta parte del código en la aplicación, si realmente no quieren". "Por ejemplo, vincularla a Android y no a Google Play", destacan desde X.net.

"Google y Apple han resuelto algunos problemas importantes, como el uso de la batería en estas apps. Es cierto que se les necesita, pero creemos que es un chantaje que sea a cambio de cerrar todo eso". "Queda también por ver qué gobiernos se decantarán por querer todos los datos de los usuarios centralizados en sus manos".

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Las dudas en el Gobierno

La creación de esta tecnología ha sido ardua: la premisa es muy simple, pero su aterrizaje a la legalidad europea y a las garantías sobre la protección de datos y el derecho a la privacidad ha provocado intensos debates en todo el continente durante las últimas semanas.

De hecho, la Agencia Española de Protección de Datos denunciaba en Business Insider España que el Ministerio de Asuntos Económicos y Digitalización que está trabajando en esta app no había elevado ninguna consulta al organismo de control a este respecto. 

Este lunes también se supo que incluso el Ministerio de Sanidad albergaba dudas sobre la eficacia de este instrumento, ante la posibilidad de que dé varios falsos positivos.

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