Pasar al contenido principal

Este es el impacto que podría tener una futura guerra comercial de Estados Unidos con Europa en las carteras de inversión

Donald Trump, presidente de Estados Unidos
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Reuters
  • Estados Unidos ahora podría cambiar su enfoque hacia sus déficits comerciales con la Unión Europea.
  • Para un inversor en acciones europeas, sin embargo, sería prematuro considerar que la mayoría de los riesgos comerciales se han resuelto, dadas las tentaciones arancelarias de Estados Unidos y las incertidumbres del Brexit. 
  • Según la Comisión Europea, por ejemplo, aunque la relación comercial bilateral, estrictamente hablando, es estructuralmente favorable a la UE.

Si bien la amenaza de una guerra arancelaria chino-estadounidense a gran escala se mantiene, Estados Unidos podría abrir un nuevo frente al dirigir su mirada hacia sus déficits comerciales con la Unión Europea. Teniendo esto en cuenta, es importante averiguar qué acciones europeas, en términos de país, sector o empresas individuales, serían las más afectadas por un conflicto comercial. 

En caso de conflicto el país norteamericano estaría menos expuesto, pero ambas partes definitivamente saldrían perdiendo, según analizan los expertos de Amundi AM.

Los automóviles y componentes europeos saldrían en general reforzados, tal y como analiza la gestora, pero en el otro lado de la balanza quedarían otros sectores como el de los “bienes de capital, alimentos, bebidas y tabaco o el de los cuidados de la salud, con mayor exposición a Estados Unidos, “podrían estar en riesgo”.

Los analistas también señalan que para un inversor en acciones europeas sería prematuro considerar que la mayoría de los riesgos comerciales se han resuelto dadas las tentaciones arancelarias de Estados Unidos y las incertidumbres del Brexit. 

Los antecedentes de las tensiones comerciales 

Tras las duras palabras de Donald Trump con respecto a los vehículos BMW y Mercedes y el aumento de los aranceles aduaneros para el acero y el aluminio europeos, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, se reunió con el presidente estadounidense en julio pasado y se llegó a un acuerdo para una tregua, en espera de nuevas negociaciones. 

Mientras tanto, el secretario de comercio de Estados Unidos subió el listón a mediados de febrero, presentando a Trump un informe que sugiere que los automóviles importados “amenazaron la seguridad nacional". A principios de abril, el país norteamericano también volvió a plantear la cuestión de los subsidios públicos a Airbus. 

En el otro lado del Atlántico, el 15 de abril, la Comisión Europea recibió una luz verde del Consejo de Ministros de la UE para negociar un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos.

El comisario de comercio de la UE, Cecile Malmström, estará a cargo de las negociaciones con el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer. Las conversaciones abordarán únicamente las tarifas de fabricación, con exclusión de la agricultura, los servicios, el acceso a la contratación pública y la protección de las inversiones.

Leer más: Los gráficos que muestran cómo están posicionados los grandes especuladores en los mercados

¿Quién sería el más golpeado?

En el caso de una guerra arancelaria, ¿quién sería el más afectado? A nivel macroeconómico, varios organismos nacionales e internacionales ya han proporcionado algunas indicaciones útiles.

Según la Comisión Europea, por ejemplo, aunque la relación comercial bilateral, estrictamente hablando, es estructuralmente favorable a la UE, aplicando una visión más amplia, que incluya servicios, inversiones y beneficios repatriados, muestra un equilibrio mucho mayor, con un ligero superávit a favor de los Estados Unidos. Tanto en 2017 como en la última década (2007-2017).

Mientras tanto, el Banco de Inglaterra ha estimado que una guerra comercial global, en la que todo el mundo eleve los aranceles en aproximadamente 10 puntos porcentuales, restaría alrededor del 2,5% del crecimiento del PIB mundial durante tres años.

Solo en el Brexit, en un informe en noviembre pasado, el gobierno del Reino Unido estimó que, en caso de una salida el Reino Unido de Europa sin acuerdo, el PIB del país podría disminuir un 8% a largo plazo

Un manifestante a favor del Brexit protesta en Londres.
Reuters

Centrándonos en renta variable, los expertos de Amundi AM creen que la principal preocupación es, sobre todo, distinguir qué países, sectores o empresas individuales en Europa serían los más expuestos si se aumentaran los aranceles aduaneros. 

Para ello, enumeran la exposición geográfica de los diversos índices y subíndices correspondientes. Este filtro es, por supuesto, simplificado habitualmente. Para completarlo, habría que incluir no solo las ventas, sino también las compras y la producción realizadas en el extranjero. Del mismo modo, la exposición neta así calculada debe compararse con los márgenes de cada entidad considerada.

El impacto, por ejemplo, de un impuesto neto del 2% de las ventas dependería del margen de la entidad. Sea como sea, este primer filtro proporciona algunas indicaciones útiles y debería simplificar cualquier investigación complementaria.

En particular, “veremos cómo están expuestas las acciones europeas a los Estados Unidos”, argumentan. 

En relación al sector del automóvil, según estos expertos, “está lejos de ser el más expuesto en los Estados Unidos”. Si bien se vería afectado por los aranceles aduaneros más altos, Estados Unidos es el mercado clave para los fabricantes alemanes, “después de China”. Pero otros sectores también están en riesgo. 

En particular en productos farmacéuticos y equipos para el cuidado de la salud, 37% y 36% de cuyas ventas, respectivamente, se dirigen a Estados Unidos. Además, con las próximas elecciones, están seguros de ver “el ritual de la campaña sobre los precios de los medicamentos y la atención médica en general”.

Dado que estos sectores en tiempos normales se consideran defensivos, pueden “decepcionar doblemente si Estados Unidos y Europa también participan en una guerra arancelaria”.

Otros cuatro sectores industriales también poseen más exposición que los Automóviles y Componentes. Estos son el sector de alimentación, Bebidas y Tabaco; Tech Hardware, bienes de capital y productos para el hogar y personales, cuyas ventas en Estados Unidos van del 22% al 25% de su total.

Aunque algunos de ellos están muy expuestos a al país, tienen un enfoque diferente, ya que parecen tener poco riesgo de aranceles aduaneros. Con todo, argumentan desde Amundi AM, en una guerra comercial agresiva, “podrían verse afectados por muchas barreras no arancelarias, como como normas, certificaciones, proteccionismo legal y extraterritorialidad de la ley de Estados Unidos”.

Y además