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Estas bacterias intestinales pueden ser la clave para prevenir la obesidad

Obesidad
REUTERS/Finbarr O'Reilly

La microbiota intestinal es fundamental para el mantenimiento del metabolismo y un equipo de científicos de la Universidad de Utah ha identificado los mecanismos que fallan en el organismo relacionados con las bacterias intestinales que podrían causar la obesidad

Mediante un análisis en ratones, los investigadores han identificado el conjunto de bacterias intestinales que regula la absorción de lípidos: la familia clostridia, según explican en el estudio publicado en la revista Science

Cuando la microbiota ve reducida la cantidad de este género de bacterias disminuye su capacidad para bloquear la absorción de grasa y los ratones afectados se volvían obesos independientemente de su dieta.   

No solo eso, sino que la investigación se apoya en estudios anteriores que han establecido una relación entre el sistema inmunológico y la regulación de la microbiota y revela que la reducción el mal funcionamiento de la clostridia se debe un fallo en las células T foliculares auxiliares (TFH) que promover la producción de anticuerpos de inmunoglobulina A (IgA) en el intestino. 

Cuando falla la producción de la IgA, la clostridia no se genera como debe y, por el contrario, se expande el desulfovibrio, que promueve la absorción de lípidos. 

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Posibles aplicaciones terapéuticas en humanos para prevenir la obesidad

June L. Round, una de las autoras del estudio, señala que investigaciones anteriores han demostrado que las personas obesas también carecen de clostridia, lo que apunta a un mecanismo similar al observado en los ratones. También hay algunas indicaciones de que las personas obesas o con diabetes tipo 2 pueden padecer de una respuesta inmunológica deficiente. 

Las similitudes que se encuentran en el metabolismo humano llevan a los autores a pensar que los resultados se podrían extrapolar para empezar a investigar posibles terapias para trastornos metabólicos basadas en la regulación de la microbiota y del sistema inmunológico. 

Actualmente hay unas 650 millones de personas adultas que sufren obesidad en el mundo, según la OMS. La organización también revela que la diabetes causa 1,6 millones de muertes al año. 

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El camino que queda por recorrer: avanzar en la comprensión de los mecanismos 

Sin embargo, para llegar hasta las aplicaciones terapéuticas en humanos queda mucho por hacer. La gran aportación del estudio ha sido identificar las células inmunitarias especializadas que protegen contra la obesidad regulando las bacterias intestinales y cuáles son las familias de la microbiota implicadas. 

Sin embargo, la clostridia y el desulfovibrio actúan promoviendo o bloqueando la expresión de la proteína CD36 en un mecanismo que sigue siendo desconocido. Entender exactamente el proceso por el cual estas bacterias regulan la absorción de lípidos sería clave para avanzar hacia futuras terapia. Por ahora, solo se ha establecido la relación entre las bacterias y la capacidad de permitir o evitar la absorción de grasa. 

"El siguiente paso es aislar estas moléculas y caracterizar aún más cómo funcionan para determinar si podrían inspirar tratamientos focalizados para la obesidad, la diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos relacionados", aseguran los autores.

Los investigadores señalan una ruta al recomendar que los estudios futuros "deben centrarse en el análisis de la interacción entre la inmunidad intestinal y la microbiota en individuos con enfermedades metabólicas". 

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