La ciudad de Nueva York está prohibiendo Airbnb: ¿estarán mejor los viajeros sin la plataforma?

Jordan Parker Erb,
Airbnb New York
  • La ciudad de Nueva York ha puesto en marcha una nueva normativa sobre alquileres de corta duración, lo que ha supuesto una prohibición real de Airbnb.
  • Los anuncios ya han desaparecido de la plataforma, dejando un árido paisaje de alquileres a corto plazo.
  • Pero después de años de molestas tarifas y normas, es posible que los viajeros ni siquiera lo echen de menos.
Análisis Faldón

A principios de otoño, un grupo de amigas y yo emprendimos un viaje de chicas a Pensilvania. Era hora de escapar de Nueva York, así que reservamos un alojamiento de Airbnb en los Montes Poconos (Pensilvania, Estados Unidos). 

La casa era estupenda: limpia, lo suficientemente grande para cinco personas y algo asequible si la dividimos en cinco partes; en realidad, todo lo que se puede pedir de un alquiler a corto plazo. Pasamos el fin de semana riéndonos con vino y leyendo libros. Al final, nos encontramos con lo que muchos usuarios de Airbnb han experimentado al menos una vez: una larga lista de tareas.

En la lista había cosas contra las que Brian Chesky, CEO de Airbnb, se ha pronunciado específicamente, como quitar las camas, y sin embargo, aquí estábamos nosotros haciéndolas.

Dejó a nuestro grupo dividido. A la mitad de nosotras no nos importaban las tareas del check-out. La otra mitad, yo incluida, lo encontró molesto. No tanto como para arruinar las vacaciones, pero molesto al fin y al cabo. 

Mientras tanto, en Nueva York, el panorama de los alquileres de corta duración estaba a punto de cambiar. El 5 de septiembre, la ciudad promulgó nuevas normas que dieron lugar a lo que Airbnb ha denominado una "prohibición de facto" de la plataforma. Las nuevas normas prohíben el alquiler de viviendas completas, limitan las reservas a dos huéspedes y exigen que el anfitrión esté en la vivienda con los inquilinos.

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En cuestión de días, miles de anuncios desaparecieron de la plataforma. Como ya informó Business Insider, solo había 4.600 anuncios de Airbnb en la ciudad de Nueva York, frente a los 20.000 que había en junio. 

Airbnb ha expresado desde entonces su postura sobre la nueva normativa. 

"En solo los dos primeros meses desde que las normas han entrado en vigor, las consecuencias negativas son claras: los visitantes de la ciudad de Nueva York tienen ahora menos opciones de alojamiento en menos barrios, los hoteles han aumentado sus tarifas nocturnas y, como era de esperar, la actividad ha pasado a la clandestinidad con una gran cantidad de anuncios no registrados que aparecen en webs de terceros no reguladas", afirma un portavoz de Airbnb en un correo electrónico enviado a Business Insider el martes.

"A medida que nos adentramos en la temporada de vacaciones, se espera que estas tendencias continúen, haciendo que la ciudad de Nueva York sea menos asequible para las familias que la visitan durante las vacaciones", continúa el comunicado.

Pero después de años de molestas multas y normas, admito que no simpatizaba del todo con la difícil situación de Airbnb.

Tal vez, pensé, estaríamos mejor sin Airbnb.

Airbnb ya no es divertido y las nuevas normas solo lo empeoran 

Francamente, me había cansado de Airbnb. Las tarifas, las normas de los anfitriones y, ahora, las normas que limitan el número de huéspedes y exigen la presencia de un anfitrión en el alojamiento reducían el atractivo de la plataforma. 

No es un sentimiento poco común. Yo fui uno de los muchos consumidores atrapados en una ola de descontento que comenzó cuando los viajeros empezaron a señalar unas tarifas desorbitadas que solo aparecían al finalizar una reserva.

En diciembre de 2022, la empresa puso en marcha una nueva herramienta que muestra el precio total por adelantado. La empresa ha informado a Business Insider de que ahora el 38% de los alojamientos no cobran gastos de limpieza, lo que supone una gran mejora. 

Al mismo tiempo, el año pasado, Chesky abordó las "tareas de pago irrazonables", y la plataforma dio a los anfitriones orientación sobre lo que es y no es justo esperar de los clientes. Aun así, como pude comprobar en Poconos, los anfitriones tienen voz y voto en las tareas que piden a los huéspedes, y en las cosas que les piden que no hagan. Innumerables casas han sido criticadas por tener demasiadas normas.

Row of New York City apartment buildings
Getty Images

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Además, el nuevo requisito de la ciudad de Nueva York de que haya un anfitrión in situ probablemente disuadirá a los clientes potenciales de Airbnb, según Makarand Mody, profesor asociado de Marketing de hostelería en la Universidad de Boston. 

"Nadie quiere un anfitrión allí", afirma Mody a Business Insider. "Creo que a medida que pasan los años y más casas enteras se anuncian en la plataforma, el consumidor busca una vivienda completa para él solo. Muy pocos buscan compartir, y creo que tener un anfitrión presente es casi incómodo hoy en día, aunque así es como empezó Airbnb".

Algunos de los anuncios de Nueva York carecen del "factor sorpresa" que suele asociarse a Airbnb 

Más allá de las nuevas regulaciones de la ciudad que alteran la experiencia del usuario, los viajeros que llegan a la ciudad de Nueva York tampoco encontrarán las casas con factor sorpresa que han llegado a caracterizar a la plataforma. Una búsqueda rápida muestra que algunos alojamientos de Nueva York se anuncian como "apartamentos", pero en realidad son habitaciones de hotel estándar.

No hay ni una sola casa OMG (la denominación que Airbnb da a cientos de sus "alquileres vacacionales más extravagantes y alucinantes") en la ciudad. Otras grandes áreas metropolitanas, como Seattle, Los Ángeles y Atlanta, tienen al menos unas cuantas. 

Airbnb ha explicado a Business Insider que muchos de los alojamientos de la plataforma que ya han sido eliminados se encontraban en los distritos periféricos de la ciudad y en zonas con menor presencia hotelera. Una vez que desaparezcan, habrá menos formas de vivir como un local fuera de Manhattan.

Una captura de pantalla de la página web de Airbnb muestra los tipos de alquiler que aún están disponibles en la plataforma.
Una captura de pantalla de la página web de Airbnb muestra los tipos de alquiler que aún están disponibles en la plataforma.Airbnb

"Obviamente, en el campo no hay hoteles, ¿verdad?", afirma Matt Kepnes, fundador de la web de viajes Nomadic Matt. "Creo que la utilidad de Airbnb sigue siendo fenomenal en las zonas rurales, donde no hay muchos hoteles".

Así que, a menos que te encuentres en una zona sin hoteles –por ejemplo, fuera de Nueva York–, ¿para qué sirve? 

En 2021, Kepnes escribió un artículo declarando que era "hora de romper con Airbnb". Ha criticado el servicio de atención al cliente de la plataforma y ha declarado a Business Insider que no está de acuerdo con que los alquileres a corto plazo se apropien de las viviendas de los residentes locales. Sin embargo, no está de acuerdo con las amplias regulaciones de la ciudad de Nueva York.

Kepnes añade que las nuevas normativas no disuadirán a los turistas neoyorquinos, pero "subirán los precios para los consumidores".

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Como informó anteriormente Business Insider, a mediados de septiembre, la plataforma experimentó una disminución del 77% en los anuncios ubicados en la ciudad de Nueva York desde junio, según la web de análisis AirDNA. 

"El inventario parece más ligero", afirma Mody, quien añade que, al mirar el mapa de anuncios de la web, aparecen menos de los que solían aparecer. La función de mapa de la plataforma muestra "más de 1.000 anuncios en Nueva York". Es una marcada diferencia con respecto a principios de año, cuando había más de 20.000 listados activos.

"El consumidor medio solo verá esto cuando mire el mapa, y no encontrará tantas opciones de Airbnb", explica Mody. "Y entonces empezarán a pensar: 'Quizá sea mejor que busque un hotel'".

Según datos recientes de Trivago, la plataforma de comparación de precios hoteleros, compartidos con Business Insider, la tarifa media diaria de una habitación doble estándar en un hotel de Nueva York subió a 502 dólares (467 euros), un 1,92% más de septiembre a octubre.

Sin embargo, según Isaac Collazo, vicepresidente de análisis de STR, empresa de análisis de datos especializada en el sector hotelero, es demasiado pronto para saber si el aumento de precios se debe a la nueva normativa.

En su lugar, Collazo apunta a la inflación, así como a la normalización del mercado tras la pandemia.

"Hay que tener en cuenta que todo ha subido de precio", afirma Collazo. 

¿Su consejo para los turistas que vayan a la ciudad próximamente?

"Esperen precios neoyorquinos", asegura Collazo. "Nueva York siempre ha sido uno de los mercados más caros del país, por lo que no es diferente hoy de lo que era en 2019. Y si vas a ir en Navidad, que es una de las épocas de mayor afluencia en Nueva York, sí, va a ser caro."

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