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El Tribunal Supremo de Reino Unido sentencia que la suspensión del parlamento por parte de Boris Johnson fue ilegal

Boris Johnson
Boris Johnson Getty

La suspensión del Parlamento británico por parte del primer ministro Boris Johnson fue ilegal y "no tiene justificación", según ha dictaminado el Tribunal Supremo de Reino Unido, en una decisión dramática que provocará que se pida su dimisión.

Johnson cerró el parlamento durante un plazo de 5 semanas a principios de este mes en una decisión que, según la oposición, buscaba evitar que los parlamentarios bloqueasen su plan de abandonar la Unión Europea a finales de octubre sucediera lo que sucediese.

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Johnson ha insistido en que la suspensión se había diseñado únicamente para dar tiempo a poner en marcha un nuevo programa para su Gobierno y ha advertido públicamente de que el tribunal no debería implicarse en lo que el primer ministro asegura que se trata de un tema puramente político.

Sin embargo, el tribunal ha ratificado una sentencia anterior del Alto Tribunal de Escocia, en la que dictaba que la decisión de Johnson de cerrar el parlamento era un intento deliberado de impedir trabajar a los parlamentarios.

"Esta no es una prórroga normal antes del discurso de la reina", ha determinado Lady Hale, una de los 11 jueces del tribunal.

"El impacto en nuestra democracia ha sido extremo"

Los 11 jueces del Tribunal Supremo han estudiado 2 apelaciones sobre la decisión de Johnson durante 3 días de sesiones.

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La primera era la apelación del Gobierno británico contra la sentencia del Alto Tribunal de Escocia, en la que dictaba que la decisión de Johnson de suspender el parlamento era ilegal y buscaba reprimir el control parlamentario sobre su gestión del Brexit.

La segunda la presentó la activista Gina Miller, que apeló al Tribunal Supremo después de que el Alto Tribunal de Inglaterra dictase que el cierre del parlamento era una decisión puramente política que excedía las competencias de los jueces.

El Gobierno británico había insistido anteriormente en que cumpliría el veredicto del tribunal, lo que puede suponer que el parlamento vuelva a ser convocado inmediatamente.

Johnson aseguró a la BBC el lunes respecto a una posible dimisión si el tribunal fallaba en su contra que "no voy a esperar a ver cuál es la sentencia", añadiendo que su Gobierno "respeta totalmente la ley y a los tribunales".

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Antes de que se hiciera público el veredicto, la diputada del Partido Nacionalista Escocés Joanna Cherry, que recurrió al Alto Tribunal de Escocia en primera instancia, pidió a Johnson que afrontase las críticas.

"Es una condena al breve mandato de Boris Johnson y al fallido sistema de Westminster, con el que los parlamentarios de todos los partidos hemos tenido que arrastrar al Gobierno conservador al más alto tribunal de Escocia y al Tribunal Supremo en Londres para que investigue el cierre del Parlamento por parte del Primer Ministro para que pudiera evitar las críticas", aseguró.

"Con cada día que pasa, se nos niega el tiempo para examinar y debatir adecuadamente los planes del Gobierno para abandonar la UE. Los parlamentarios deben regresar al Parlamento para hacer su trabajo, y el primer ministro debe salir del búnker y presentarse ante los parlamentarios para establecer sus planes".

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