China cuenta con 5 vacunas en desarrollo, aunque una de ellas lleva la delantera y podría estar lista antes de final de año

Una investigadora de la vacuna del coronavirus en Singapur.

reuters/REUTERS/Joseph Campbell

  • China es el país del mundo que más rápido ha puesto su maquinaria a trabajar para desarrollar una vacuna contra el coronavirus. Hasta el momento cuenta con 5 candidatas, aunque una de ellas lleva la delantera y podría estar lista antes de final de año.
  • Si todo sigue según lo previsto, el Instituto de Productos Biológicos de Pekín y el China National Biotec Group Co. podrán producir entre 100 y 120 millones de unidades al ao, al menos durante el principio del proceso.
  • Más de 100 versiones de la vacuna se están desarrollando en todo el mundo, pero sólo un puñado han llegado a la etapa crucial y final de los ensayos clínicos en humanos, con los científicos chinos a la cabeza
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La vacuna contra el COVID-19 que se está desarrollando en China podría estar disponible y lista para su distribución antes de finales de año, según un informe de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos de Propiedad Estatal.

La vacuna, desarrollada conjuntamente por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín y el China National Biotec Group Co., ha completado la fase 2 de las pruebas y comenzará la de desinfección este fin de semana. Según las previsiones del equipo, recogidas por Bloomberg, la capacidad de fabricación del fármaco completo será de entre 100 y 120 millones por año.

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Claro que esta no es la única alternativa. Más de 100 versiones de la vacuna se están desarrollando en todo el mundo, pero sólo un puñado han llegado a la etapa crucial y final de los ensayos clínicos en humanos, con los científicos chinos a la cabeza. 

En total, el país donde comenzó la pandemia ya está probando 5 vacunas en humanos. En los primeros compases de la enfermedad, Pekín movilizó a autoridades sanitarias, organismos reguladores e institutos de investigación para que trabajasen las 24 horas del día con empresas locales a fin de elaborar la primera vacuna exitosa del mundo. Podrían haberlo conseguido.

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El Presidente Xi Jinping ha prometido compartir cualquier vacuna exitosa a nivel mundial, pero las empresas chinas todavía se enfrentan a varios desafíos para su desarrollo.

Las pruebas de la fase 3 deben realizarse en un lugar donde el coronavirus se siga propagando rápidamente, y los casos de China han disminuido drásticamente hasta suponer poco más que un puñado al día. Por si fuera poco, una vacuna eficaz necesita una capacidad de producción masiva para satisfacer las demandas de distribución, y no está del todo claro que las potencias occidentales (sobre todo EEUU) vayan a poner su salud en manos de los chinos.

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Sin embargo, esta versión cuenta con un gran activo a su favor: su desarrollo. La vacuna del Instituto de Productos Biológicos de Pekín y el Grupo Nacional de Biotecnología de China emplea lo que se conoce como una "versión muerta" del coronavirus.

Las mejores curas se basan en este proceso, que básicamente consiste en inyectar un virus debilitado para que sea el propio cuerpo el que genere una respuesta inmunológica. Su fiabilidad está garantizada por la historia, aunque habrá que esperar a ver sus resultados en lo relativo al COVID-19.

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