12 trucos para aparentar ser un experto en vinos cuando eres un novato que teme arruinar la velada

'Entre copas'.
'Entre copas'.
Fox Searchlight
  • Probar vino en compañía puede ser una experiencia aterradora si no sabes nada sobre este mundillo.
  • Si temes hacer el ridículo en una velada vinícola sigue estos consejos para aparentar ser un experto y pasar la velada con total seguridad en tu instinto.
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El vino en sociedad puede intimidar. Es así y no pasa absolutamente nada por admitirlo. ¿A solas? Nadie te echará una mala mirada si te lo bebes directo de la botella. Ahora bien, ¿en compañía? Hay una serie de reglas. Y si no las sigues: traumático chasquido con la lengua, fustigante desaprobación con la cabeza e incesantes cuchicheos sobre tu existencia.

Si dentro de poco participarás en una velada o evento en donde el vino tendrá su papel importante, pero no tienes ni idea de cómo probarlo, sujetarlo o qué diantres decir, no te preocupes: este artículo te cubre las espaldas.

A continuación tienes una serie de consejos que te ayudarán a soportar una cata de vinos o similar sin que parezca que es tu primer contacto serio con esta bebida. Un par de lecturas te calmarán y un estudio profundo te insuflará una necesaria confianza.

Ahora bien, si echas un repaso al texto de abajo y crees que no tienes tiempo de leerlo todo, al menos recuerda este consejo vital: no te inventes términos extraños o intentes ir de culto cuando des tu veredicto sobre el vino que has probado.

Lo mejor que puedes hacer al respecto es ser sincero y dar tu más honesta opinión: será el único momento en todo el evento en el que no necesitarás preparación previa. Así que confía en tu instinto.

1. Sujeta la copa de la forma apropiada

'Hannibal'.
'Hannibal'.

La forma fácil de sujetar una copa de vino es por el tallo, pierna o fuste (es la parte alargada). Da igual la altura que elijas, aunque lo más probable es que te sea fácil aguantarlo si te acercas a la zona de la base. Utiliza de dedos dominantes el pulgar y el índice, con los otros 3 más recogidos.

Si te sientes particularmente osado, puedes intentar sujetar el vaso desde la base misma: sujetas la parte inferior del tallo con tu pulgar e índice mientras que el dedo medio, recogido junto al resto de dedos, sirve de apoyo para la base. Es una forma más difícil que la otra, pero si practicas quedarás tremendamente bien.

¿Y por qué es mejor así y no cogiendo el vaso por su copa? Es para evitar que los grados corporales que desprendes entre en contacto con el líquido y mancillen su estructura. Además, al tratarse de un evento con mucho decoro, queda mal que el evento termine con todas las copas repletas de huellas dactilares como si de un episodio de CSI se tratara.

2. El vino no se bebe: se siente

'El club de los chalados'.
'El club de los chalados'.

No importa si vienes de pasar un año en el desierto del Sahara sin haber probado más que jugo de cactus: invocarás el descontento de todos los presentes si te bebes el vino que te ofrecen de un solo trago.

Para recordar que esta bebida se merece sus buenos minutos, puedes memorizar que una sola degustación de su sabor se compone de 5 pasos: observar, remover, olfatear, sorber, saborear. Para que no se te olviden, asocia cada paso a un sentido y graba en tu mente que un vino se degusta de una forma holísticamente sensorial. 

No te puedes dejar ni un solo sentido y cada uno se merece su tiempo a solas con el líquido antes de pasar al siguiente.

  • Observar: los ojos
  • Remover: las manos
  • Olfatear: la nariz
  • Sorber: los oídos (te escuchas sorbiendo)
  • Saborear: la lengua

3. Cómo observar el vino

'Wine for the Confused'.
'Wine for the Confused'.

El vino no se observa porque sí. El objetivo es descubrir los primeros indicios de cuál puede ser su sabor para preparar el resto de tus sentidos.

Que no te dé vergüenza mirar atentamente el líquido en la copa mientras te haces preguntas internas sobre como cuán impenetrable o transparente puede llegar a ser su color. Cuanto más denso sea el líquido, más rico y pesado será su gusto. Y al revés: si el vino es pálido, seguramente su gusto será liviano y picantón.

El color también te puede dar pistas sobre la cosecha del vino. Remueve un poco el líquido y observa los regueros verticales que deja. Si tienen una tonalidad oscura en el centro, seguramente se trata de un vino viejo. En cambio si tiene una tonalidad ligera, posiblemente es joven.

4. Cómo remover la copa

'Entre copas'.
'Entre copas'.

Para empezar, en lugar de intentar remover el vaso sin soporte alguno, empieza apoyando el vaso en una superficie (una mesa, por ejemplo), sujeta la parte inferior del talle con pulgar e índice y remueve frotando su base contra dicha superficie. Te ayudará a descubrir qué fuerza debes utilizar para agitar el líquido sin cometer estropicios ni sentirte incómodo.

Aunque no es una regla social, si eres diestro te ayudará a remover el vaso en el sentido contrario de las agujas del reloj, y todo lo contrario si eres zurdo. 3 o 4 rotaciones bastan.

Por cierto, el vino no se remueve porque sí, para ir de sofisticados por la vida: se hace para lograr que el líquido se mezcle con el oxígeno que habita en la parte superior de la copa. Esta combinación realza aún más el aroma y el sabor del vino.

5. Cómo olfatear el vino

'Somm'.
'Somm'.

Inmediatamente después de remover la copa, mete la nariz dentro (sin pasarte) y realiza una aspiración profunda. La rapidez del movimiento es importante porque el aroma del vino estará en su apogeo. Deja la boca entreabierta para captar mejor su esencia.

Si por lo que sea te cuesta respirar profundamente o temes quedar ridículo, puedes realizar una aspiración más breve pero en ese caso concéntrate al máximo para captar el aroma.

Ahora llega el momento de comentar lo que has olido. Lo más recomendable es que hagas una asociación libre de ideas y que seas lo más honesto posible. Si el aroma te ha parecido fresco, dilo. ¿Intenso? Igual. ¿Te ha parecido frutal? No tengas miedo en decirlo. Cuanto más te lo pienses, peor.

Si te ha costado captar el aroma del vino, no temas: vuelve a olerlo si lo necesitas y de mientras escucha los posibles comentarios de tu alrededor por si te ayudan a inspirarte (aunque no temas llevar la contraria si sientes otra cosa).

6. Evita decir "huele a…"

'Our Blood is Wine'.
'Our Blood is Wine'.

Un apunte relacionado con el apartado de más arriba. Aunque has olido el vino y es recomendable que des tu opinión al respecto, evita decir algo como "huele a…". El inconsciente social asocia cualquier tema relacionado con el olor a malos aromas, así que soltar esa palabra en un contexto así puede ser perjudicial.

Hay mejores alternativas. Por ejemplo, "aroma". "Este vino tiene un aroma a madera". También puedes hablar de "paladar" aunque técnicamente aún no lo has saboreado. "Me ha llegado un toque ácido al paladar".

7. Cómo saborear el vino

'Medianoche en París'.
'Medianoche en París'.

Una vez tengas un poco de vino en la boca, ni se te ocurra tragarlo rápidamente. Al igual que al inicio de la degustación, remueve un poco el líquido para permitir que todas tus papilas gustativas puedan dar su opinión al respecto. Si solo dependes de las que se encuentran en el centro de tu lengua darás un veredicto bastante parco.

Una vez hayas dejado el vino un rato dentro de tu boca y tengas claro qué sientes al respecto, tienes 2 opciones: tragarlo o escupirlo. En el caso de que te encuentres en una cata de vinos y se espere que pruebes muchos en muy poco tiempo, no está mal visto que devuelvas el líquido a su copa. Al fin y al cabo tragar demasiado vino en poco tiempo podría ponerte bochornosamente piripi.

8. Sabor vs. gusto: cómo dar tu veredicto sobre el vino

'Somm'.
'Somm'.

En el mundo del vino, es importante distinguir entre sabor y gusto. El sabor en este mundillo es una combinación de lo que has degustado, olido, visto, sentido… Cuando dictamines el sabor del vino, darás un veredicto muy amplio en el que pondrás etiqueta a toda la experiencia en sí.

En cambio, cuando hables del gusto, te refieres a cómo las moléculas del vino han interactuado con tus papilas gustativas. Para que no te líes mucho con tus primeras experiencias, limítate a averiguar si, para ti, el vino que has probado tiene un gusto agrio, dulce, amargo o salado.

Al igual que con oler el vino, la mejor respuesta que puedes dar es una muy sincera, sobre todo si has tenido tiempo para asociarlo a un adjetivo, color, sensación o experiencia. Nadie espera que improvises poesía: solo quieren saber genuinamente qué te ha parecido.

9. Utiliza la palabra cosecha

'El festín de Babette'.
'El festín de Babette'.

Antes de probar cualquier tipo de vino, pregunta por el año de la cosecha. También lo puedes inquirir después de catarlo si resulta que el sabor te ha encantado.

Antes de acudir a tu primera cata de vinos, haz un poco de investigación. Busca unos cuantos años y algunas regiones que tuvieran muy buena cosecha en aquellas fechas. Cuando llegue el momento de hablar con los presentes, aprovecha cualquier excusa para decir "Cierto, pero no se puede comparar al Languedoc-Rousillon del 2009". 

Puedes consultar las mejores cosechas de vino de los últimos años en diferentes países en Wine Enthusiast.

10. Céntrate en una o 2 regiones y hazte experto de sus vinos

'Amigas con solera'.
'Amigas con solera'.

No es algo que te vaya a ocurrir de la noche a la mañana, pero si decides ser experto el vino de una región y te enfocas en probarlo siempre que puedes, acabarás siendo un connoisseur sin rival. 

Por ejemplo, si te decantas por la producción francesa (¿y quién no?) y en concreto dominas el vino de las regiones de Borgoña o de Loira, podrás soltar frases chulas a tus amigos como "debéis probar este Côte de Nuits, chicos".

En este sentido, aprovecha que has optado por la especialización para aprender a pronunciar correctamente unos pocos vinos. No hay nada pero que soltar palabras como esta:

11. "¿Sabías qué…?"

'Un loco anda suelto'.
'Un loco anda suelto'.

Seguro que a lo largo de la lectura de este artículo has descubierto detalles que desconocías sobre los vinos que ya contemplas explicar a tus conocidos para quedar como un experto. Es muy buena idea.

No hay mejor lugar para soltar un "¿sabías qué…?" que durante una cata de vinos, así que aquí tienes algunos ejemplos de curiosidades interesantes. Por supuesto, puedes buscar más y elegir aquellas que puedes recordar con facilidad o que genuinamente te han encantado.

  • El vino tinto adquiere ese color porque se suele dejar la piel de la uva fermentando junto al jugo. Mientras tanto, para el blanco se retira cualquier rastro de la piel.
  • Aunque todo el mundo adora el vino francés, Francia no fue la pionera vinicultura. Se encontraron restos de vino de la era Neolítica en la actual Irán.
  • Mucha gente cree que el país donde más se consume vino es Italia. Otros apuestan por Francia. Todos ellos se equivocan: es el Vaticano donde se consumen más copas de vino por persona.

12. Ante cualquier duda o imprevisto: usa el comodín del sumiller

'Un par de seductores'.
'Un par de seductores'.

Aunque te sepas de memorias todos estos consejos y realices tu propia investigación sobre el mundo de los vinos, es normal que durante tus primeros encuentros formarles con esta bebida tengas dudas, cometas errores o se te olvide parte del guion.

En estos momentos, recuerda que a quien quieres impresionar es al resto de invitados o participantes del evento en cuestión. Así que no temas usar al sumiller de aliado. Este estará encantado de hacerte una recomendación, darte más información sobre los vinos disponibles e incluso compartirá contigo trucos de la profesión. Además, preguntar es de sabios.

Solo recuerda ser amable, no robar mucho tiempo si notas que el personal encargado de los vinos está atareado o simplemente no tiene muchas ganas de charlar.

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