Así se está convirtiendo España en el 'hub' europeo de los centros de datos

Centro de datos

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  • Los centros de datos, espacios físicos donde se procesa y almacena la información de las empresas, son un punto crítico para las operaciones diarias de las compañías. 
  • Hasta ahora, las tecnológicas optaban por recurrir a intermediarios para esta tarea, pero, en los últimos meses, algunas de las más grandes, como Amazon Web Services o Google, han decidido abrir sus propios data centers en España. 
  • Business Insider España ha hablado con compañías intermediarias como Interxion, con las empresas que han abierto sus centros y con expertos para analizar esta tendencia y ver cuáles son sus beneficios e inconvenientes, así como para saber por qué han elegido España. 
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Recientemente se ha producido una tendencia por parte de las grandes empresas tecnológicas para invertir en el desarrollo de sus propios centros de datos, especialmente en España. La situación geográfica de la península ibérica resulta perfecta para las compañías, que pueden llegar con ellos a otras regiones como Portugal, sur de Europa o el norte de África. 

Business Insider España ha contactado con expertos y empresas para preguntarles cómo ven la evolución de esta línea de actuación, si consideran que es algo definitivo, si se está produciendo a la par en el resto de países y cuáles son las principales compañías que están liderando este cambio. 

Según Marc Bara, profesor de OBS Business School, un centro de datos o data center es un espacio físico donde se instalan sistemas informáticos (servidores, servicios de computación...) utilizados por empresas y organizaciones para procesar, almacenar y distribuir grandes cantidades de información.

De ahí el concepto de cloud, ya que la información no se encuentra en la empresa, sino que se alojan en los servidores del centro, normalmente bajo un contrato de alquiler por hora y uso a compañías especializadas en este tipo de servicios. 

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Bara señala que, hoy en día, con el big data y la Inteligencia Artificial (IA) sumando cada vez un mayor protagonismo, "podemos afirmar que el centro de datos es un punto focal y un activo crítico para las operaciones diarias". Es imprescindible que sus sistemas no dejen de funcionar porque la información que contienen es vital para la continuidad de negocio de la empresa. 

Los data centers se caracterizan por elementos clave como su capacidad de almacenamiento, su velocidad o su seguridad, así como por variables físicas como la refrigeración controlada para mantener una temperatura óptima de funcionamiento.

En números, el ritmo de crecimiento de centros de datos en el mundo encadenaba varios años en positivo, pero la pandemia ha provocado una disminución del consumo de este tipo de servicios del 10,3% durante todo 2020. En concreto, se pasó de 210 billones de dólares en 2019 a 188 billones en 2020. 

De hecho, las restricciones sanitarias derivadas del COVID-19 han paralizado más del 60% de la construcción de nuevas instalaciones planificadas en el ejercicio anterior. 

No obstante, para 2021 se estima un incremento del 6,2% y se espera que el mercado de centros de datos crezca año tras año hasta 2024, según un informe de Gartner

Una mayor tendencia hacia la inversión en el desarrollo de centros de datos propios 

Gustavo Ramírez, director del máster en Big Data de EAE Business School, explica que, durante mucho tiempo, las grandes empresas tecnológicas han optado entre 2 opciones en países donde no tenían data centers propios. Por un lado, podían dar servicio desde el centro más cercano y, por otro, podían subcontratar a nivel local. 

Ramírez explica que, en el primer caso, se eliminaban los intermediarios, pero la transferencia es más lenta y puede generar problemas de latencia, lo que afecta la calidad del servicio en toda la cadena, además de las posibles limitaciones legales de mover datos entre distintas regiones geográficas. 

En el segundo caso, las compañías pueden hacer frente a las regulaciones de datos locales y dar mejor calidad de servicio a sistemas críticos o que requieren información en tiempo real, pero, al tener que subcontratar el servicio, pierden rentabilidad o se eleva el precio final.

Bara cree que optar por esta última opción supone una mayor agilidad e interconectividad, además de que implica un gasto fijo más, no una gran inversión económica. De hecho, el profesor apunta que, debido a su menor riesgo y complejidad, para 2023 el 50% de las empresas elegirán la nube pública como su modelo de implementación predeterminado. 

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Por su parte, Robert Assink, director general de Interxion España, una de las empresas intermediarias más importantes, señala que, aunque es difícil hablar de un coste específico por el rango elevado de oferta de servicio que tienen, se determina en gran medida por la potencia eléctrica, "el componente más crítico del servicio de colocation en centros de datos especializados".

Assink explica que la principal ventaja de Interxion es que son uno de los nodos de interconectividad más desarrollados en la península ibérica, por lo que las empresas que recurren a ellos cuentan con múltiples proveedores de comunicaciones, de servicios IT y de servicios cloud o digitales con los que conectarse. 

Además, destaca su escalabilidad, reducción de latencia, seguridad y flexibilidad en servicios, especialmente tras las exigencias derivadas de la pandemia. 

Sin embargo, aunque hasta ahora estas eran las 2 tenencias predominantes, ha aparecido una tercera en escena a través de las cuales las grandes compañías tecnológicas están invirtiendo en desarrollar sus propios centros de datos, un fenómeno que está teniendo especial relevancia en España. 

El director del máster en Big Data de EAE Business School explica que hay multitud de razones por las que se ha virado hacia esta decisión, pero la principal es que las  empresas "se quitan un intermediario y tienen acceso a una mayor parte del pastel"

Ramírez especifica que no es sencillo llevar a cabo este tipo de inversión en todos sitios, ya que depende del volumen de negocio y de la infraestructura tecnológica del país. El experto de EAE Business School explica que España ha cambiado "radicalmente" su posición en los últimos años, tanto a nivel empresarial (hay más empresas dispuestas a mover sus operaciones a la nube) como de infraestructuras (donde ha habido grandes inversiones). 

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En la misma línea apunta el experto de OBS Business School, que explica que, durante los últimos meses de 2020, hubo "novedades" que "van en el sentido de convertir a España en un participante prometedor en la industria de los centros de datos, que es el núcleo de los servicios digitales y el despliegue en la nube". 

La variación hacia este nuevo modelo se ha producido debido a que los datos se han convertido en la "nueva electricidad" para las empresas. "Necesitamos tener centros de datos cerca, fiables, con poca latencia y muchas capacidades", afirma Bara. 

De hecho, Ramírez señala que esto ha permitido que España no solo sea visto como un país interesante para invertir localmente, sino que se convierta en un hub europeo de centros de datos, algo con lo que coincide Assink.

El director general de Interxion España explica que, cuando uno de los gigantes cloud anuncia la implantación de una infraestructura propia en una región es porque "conocen que habrá un crecimiento de la demanda de servicios en la nube por parte de empresas y administraciones públicas". 

Además, añade otras factores como que, en muchos casos, la seguridad de contar con centros de datos locales desde donde distribuir la información es un requisito regulatorio indispensable, existen ventajas como la reducción en la latencia (imprescindible en sectores como el financiero o videojuegos) o supone una mayor escalabilidad a la hora de implantar nuevas tecnologías como IoT o IA.

¿Cuáles son las empresas tecnológicas que están apostando por estos centros de datos?

Un evento de Amazon Web Services en Las Vegas, Estados Unidos
REUTERS/Salvador Rodriguez

Esta variación hacia una construcción de centros propios se ha visto impulsada por grandes empresas como Amazon Web Services (AWS), que han anunciado sus planes para realizar este tipo de inversiones en España. 

Según el profesor de OBS Business School, con ello la compañía pretende asegurar que los clientes en España puedan usar sus servicios, incluso si tienen requisitos de almacenamiento en servidores dentro de su territorio (por políticas de protección de datos, por ejemplo).

"Todo esto brinda a las organizaciones españolas, desde startups hasta empresas y el sector público, acceso a la infraestructura en su país para aprovechar tecnologías avanzadas que incluyen análisis, inteligencia artificial, base de datos, Internet de las cosas, aprendizaje automático... para impulsar la innovación", señala. 

Carlos Carús, responsable de Tecnología para España y Portugal de Amazon Web Services, recuerda que AWS anunció a finales de 2019 sus planes para construir una infraestructura propia en España que se prevé que esté lista entre finales de 2022 y principios de 2023.

Esta región (ubicación donde se agrupan los data centers), compuesta por 3 zonas de disponibilidad distintas, formadas por uno o más centros de datos, se suma a las 4 ubicaciones de infraestructura con las que cuenta AWS en España actualmente. 

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Carús señala que esta construcción supone una inversión muy significativa de la compañía que permitirá la creación de empleo "altamente cualificado con un alto impacto en la economía local". 

Según el responsable de AWS, la creación de este complejo permitirá a las organizaciones proporcionar una latencia más baja a los usuarios finales en todo el país y las empresas podrán acelerar la adopción de tecnologías avanzadas como la IA o el IoT. 

No obstante, AWS no es la única, también Google y Microsoft, con sus servicios cloud, están empezando a apostar por España como un lugar donde desplegar más de sus centros de datos.

Ambas empresas han firmado acuerdos con Telefónica para abrir nuevas instalaciones en España relativas a los datos, según apunta Bara, con el objetivo de "impulsar la competitividad en el país".  

En junio de 2020 Google anunciaba un acuerdo con la compañía española para la creación de una nueva región cloud en España que aprovechará la infraestructura de Telefónica en la región de Madrid con el que los clientes que operan en la región se beneficiarían de la baja latencia y el alto rendimiento de sus flujos de trabajo y datos alojados en la nube.

Según explicaba la compañía en una nota de prensa, este acuerdo demuestra la importancia y la relevancia de la computación en la nube para el futuro de la industria de las telecomunicaciones.

La región cloud fruto de la colaboración de Google y Telefónica forma parte de la inversión de 650 millones de dólares durante 5 años que la compañía dirigida por Sundar Pichai prometió destinar para la transformación digital en España, donde también se incluye el primer cable submarino privado de Google en conectar España con Estados Unidos y Reino Unido. 

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Por su parte, la entidad fundada por Bill Gates también trabajará con la empresa dirigida por José María Álvarez-Pallete para establecer un gran parque industrial que contendrá una serie de centros de datos que potenciarán los servicios del gigante tecnológico. 

IBM es otra de las compañías que está estudiando la posibilidad de invertir en este tipo de centros en España. Según cuenta Bara, el responsable de la nube pública de la compañía se ha reunido con potenciales grandes clientes españoles, incluidos 4 de los 5 grandes bancos nacionales.

Este tipo de inversiones provenientes de los grandes gigantes podrán impulsar el desarrollo de España como un centro internacional de innovación y tecnología, así como permitir al país adaptarse plenamente a la transformación digital, señala el experto de OBS Business School. 

Además, la computación en la nube no solo permitirá impulsar el progreso tecnológico en el sector privado, sino que debería permitir a la Administración Pública mejorar los servicios que ofrece. 

"Una nube segura es una herramienta fundamental para el desarrollo de la economía, y más en un entorno donde la Transformación Digital gana protagonismo, con programas como España Digital 2025", explica Bara. 

La situación geográfica es una de las claves de la elección de España para desarrollar centros de datos 

Centro de datos de Microsoft
Robert Scoble/Flickr

La elección de España como uno de los países fundamentales donde se está llevando a cabo este fenómeno responde a diferentes razones. 

Por un lado, una de ellas tiene que ver con la fiscalidad, ya que, según recuerda el profesor de OBS Business School, tanto las grandes tecnológicas como las empresas especializadas en estos centros como Interxion, han pedido al Gobierno que se les apliquen descuentos sobre los impuestos relacionados con el suministro eléctrico a partir del segundo año de actividad. 

"Se están formando las condiciones para la creación de políticas que fomenten estas inversiones en España", apunta Bara. 

Por otro, según el director del máster en Big Data de EAE, también influyen el cambio de cultura en España respecto a su disposición para mover su operación a la nube, así como la inversión dedicada a conectar distintas regiones por medio de cables submarinos, el principal método de transferencia de datos a nivel mundial.

Sin embargo, ambos expertos coinciden en que el aspecto más importante es la ubicación geográfica, ya que España se encuentra cerca de todos los países de Europa y del norte de África, lo que la pone en el punto de mira para facilitar la transmisión de datos a los centros de la Europa continental. 

"España está destinada a convertirse en un hub que aportará ventajas para la construcción de infraestructuras que supondrán un puente para la transmisión de datos entre Estados Unidos, Europa, Norte de África e incluso partes de Oriente Medio", afirma el experto de OBS Business School.  

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Dentro del país, la elección de la ciudad se determina en base a varios criterios, por ejemplo, que haya suficiente terreno disponible, que haya acceso a una gran afluencia de potencia ininterrumpida (las instalaciones requieren cerca de 500 MW de energía) y que tengan una red de transporte público que facilite la entrada y salida de trabajadores. 

"Estas instalaciones existen en muchas grandes capitales europeas, pero se espera que Madrid pueda centrar la mayor parte de la inversión para la construcción de estos centros de datos, que serán utilizados por compañías del Ibex 35 o grandes empresas tecnológicas para reducir la latencia de sus comunicaciones", explica Bara. 

El responsable de Tecnología de AWS en España y Portugal apunta que, en su caso, la elección de esta ubicación se ha tomado como respuesta a las peticiones de los clientes que utilizan este servicio, "decenas de miles en la península ibérica", entre los que se encuentran más del 75% de las empresas del Ibex35 como Acciona o Banco Santander. 

A nivel más específico, Carús explica que se han decantado por Aragón por su localización estratégica para cubrir España, Portugal, el sur de Francia y otras zonas del sur de Europa, así como por la disponibilidad del espacio, acceso a energía, proveedores de red y apoyo de autoridades locales.  

Este fenómeno de construcción de centros de datos ya ha ocurrido antes en otras grandes capitales europeas como Frankfurt, Londres, París o Milán, donde actualmente disponen de estas construcciones grandes tecnológicas como Amazon. 

En este sentido, Ramírez apunta que países como Italia, Francia, Portugal o Grecia también se encuentran en la carrera por atraer este tipo de inversión. 

Por ejemplo, AWS cuenta, actualmente, con 80 zonas de disponibilidad repartidas en 25 regiones por todo el mundo y prevé crear 5 nuevas, entre las que se incluyen la de España, pero también otras en Indonesia, Suiza, Australia e India. 

Google, por ejemplo, dispone de más de 20 centros de datos por todo el mundo, la mayoría en Estados Unidos, pero también en países europeos como Bélgica, Irlanda o Países Bajos. 

¿Cuáles serán las tendencias futuras?

El profesor de OBS Business School explica que la industria se encuentra en un camino hacia la transformación digital que supone que "todos necesitamos o usamos servicios en la nube proporcionados por un centro de datos". 

En los próximos años esto se transformará en una mayor hiperescalabilidad, es decir, la capacidad de la arquitectura para responder a la creciente demanda. "Cada vez veremos más centros de datos con grandes capacidades de hiperescalado", apunta. 

Además, también habrá más soporte edge computing, que permitirá que los datos producidos por los dispositivos IoT se procesen más cerca de donde se crearon, así como una mayor automatización como consecuencia de la pandemia, que ha hecho que se priorice la limitación del contacto. 

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A la vez, gracias al aumento de la preocupación ambiental, se espera que muchos centros de datos comiencen a invertir en recursos renovables. AWS es una de las compañías que está apostando ya por esta tendencia, con 2 proyectos de energía renovable en España, entre ellos una planta solar que comenzará a operar este año y proporcionará energía a los futuros centros de datos en la región.

A nivel más terrenal, la inversión en centros de datos afectará al usuario final mediante la disponibilidad de servicios de conexión más competitivos en precio, además de la creación de puestos de trabajo y valor añadido para las empresas, ya que este sector provoca un efecto multiplicador en inversiones en otras industrias.

 "La disponibilidad de centros de datos cercanos y con capacidades asequibles son una fuente de crecimiento no solo en compañías tecnológicas sino en cualquier tipo de empresa", apunta Bara. 

Esto no es el fin de las empresas intermediarias

El profesor de OBS Business School cree el auge de los centros de datos propios de las tecnológicas no supone el fin de las empresas intermediarias , ya que ambos métodos se podrán complementar y el usuario podrá disponer tanto de centros de datos propiedad de compañías como Interxion y de los  particulares de las grandes tecnológicas. 

En la misma línea se sitúa el director del máster de EAE que, aunque cree que la creación de estas construcciones irá en aumento, también apuesta porque haya espacio para las empresas enfocadas a este propósito por varias razones. 

Por un lado, explica que los clientes no quieren quedarse atrapados teniendo toda su operación en un solo proveedor como Microsoft o Amazon, "ya que limita su capacidad de negociación y flexibilidad". Por ello, hay una tendencia de uso multi-cloud "y una buena manera de hacerlo es utilizando un centro de datos externo como Interxion".

Otra razón puede ser las regulaciones específicas de ciertos sectores como el público o la banca, que no encuentran cabida dentro de la oferta de servicios que ofrecen las grandes tecnológicas y que empresas como Interxion pueden cubrir. 

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