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Así cambiará la experiencia de viajar antes de subirse al avión, según un CEO que gestiona 8 aeropuertos, tras la pandemia del coronavirus

Aeropuerto Internacional O'Hare
El Aeropuerto Internacional O'Hare de Chicago durante la pandemia. Ryan Ewing
  • Los aeropuertos están utilizando este periodo de inactividad forzado por la pandemia del coronavirus para pensar cuál será su papel en el futuro. 
  • En ese contexto, el CEO de AvPORTS, Jorge Roberts, ha explicado a Business Insider que cree que el papel de los aeropuertos se ampliará para ayudar a prevenir la propagación de COVID-19.
  • Las tecnologías autónomas y biométricas también se extenderán aún después de que se cree una vacuna, predice Robert. 
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Tras las fuertes caídas de los últimos dos meses por la pandemia de coronavirus, los aeropuertos de los Estados Unidos por fin están empezando a ver cierto aumento en el número de viajeros que los atraviesan, según los últimos datos de la Administración de Seguridad en el Transporte del país.

El 8 de mayo fue la primera vez que los aeropuertos de todo el país fueron visitados por 200.000 pasajeros desde el 26 de marzo, una pequeña señal de que los viajes están creciendo. 

La mayoría de los expertos en aviación está de acuerdo en que la demanda de viajes está ahí, pero factores como la falta de distancia de seguridad en los aviones, las restricciones a los desplazamientos y la incertidumbre sobre los nuevo horarios de las aerolíneas han reducido drásticamente el número de billetes vendidos.

Sin embargo, sigue siendo una incógnita cuándo se recuperarán exactamente los niveles de 2019.

Durante este período de menor actividad, algunos aeropuertos han reexaminado su función en el sector y están elaborando planes para ayudar a restablecer la confianza de los clientes en la industria, una vez que el virus disminuya. 

Como CEO de AvPORTS, una empresa de gestión aeroportuaria encargada de dirigir ocho aeropuertos de Estados Unidos, Jorge Roberts ha estado repensando el futuro de sus aeropuertos. Algunos de los que gestiona son el Aeropuerto del Condado de Westchester, el Aeropuerto Internacional de Albany y el Aeropuerto Internacional Stewart de Newburgh.

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Hablando con Business Insider, Roberts ha imaginado nuevos propósitos para los aeropuertos y ha esbozado cómo espera que el coronavirus cambie la experiencia de estos lugares:

En el mundo postpandemia, se expandirá el rol de los aeropuertos en todo el mundo

Aeropuerto Pekín
Aeropuerto Internacional de Pekín-Daxing. Nicolas Asfouri/AFP via Getty Images

Los aeropuertos existen para facilitar el traslado de los pasajeros hacia y desde las aeronaves, trabajando principalmente con las aerolíneas, los proveedores de servicios de tierra y los organismos gubernamentales para cumplir ese objetivo. 

Aunque juegan un papel importante en los viajes aéreos, su trabajo consiste en gran medida en apoyar las operaciones de otros.

En un mundo pospandemia, esa función seguiría siendo la misma en gran medida, pero habría que ampliar sus responsabilidades para ayudar más a las aerolíneas y a las organizaciones de salud pública que tratan de prevenir que el virus se propague. 

Roberts apunta que los exámenes de temperatura realizados en los aeropuertos probablemente tendrán un papel mucho más importante en la experiencia aeroportuaria hasta que la pandemia disminuya, con una tecnología que, según él, puede detectar altas temperaturas sin necesidad de un examen manual.

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Aunque todavía no se ha implementado en las instalaciones de AvPORTS, Roberts explica que su infraestructura actual puede ser "ajustada" para monitorizar altas temperaturas entre los clientes de los aeropuertos. 

"No lo hemos desplegado todavía y todavía estamos ajustando el software y la tecnología", indica Roberts, preguntado sobre si los aeropuertos podrán utilizar cámaras para medir los niveles de temperatura corporal. Pero, apunta, "hay algunos aeropuertos de Estados Unidos que ya están empezando a probar con alguna otra tecnología".

Como un marcador de posición, algunos aeropuertos han estado realizando lecturas manuales de la temperatura de los pasajeros. La fiebre es uno de los indicadores de COVID-19 y detectarla antes de un vuelo es una forma de ayudar a detener la propagación del virus.

Los derechos de los pasajeros

Temperatura aeropuerto
Medición de temperatura a pasajeros. Marco Cantile/LightRocket/Getty Images

Aquí surgen dudas sobre los derechos de los pasajeros aéreos. Entrar en un aeropuerto con la temperatura alta o subir a un avión estando enfermo no está regulado hoy día. La mayoría de las políticas de las aerolíneas aún no se han puesto al día con esta situación que ahora se está tratando caso por caso. 

Frontier Airlines es una de las pocas aerolíneas que ha dicho que a los pasajeros con temperatura alta, que el transportista considera superior a los 38,0 grados centígrados, se les negará el embarque.

Si un pasajero entrara en un aeropuerto con la temperatura alta, Roberts admite que las aerolíneas tendrían que estar involucradas porque son ellas las que deciden en última instancia quién puede subirse al avión, a menos que intervenga una agencia gubernamental. 

"Si encontramos a alguien que muestra temperaturas anormales, entonces podríamos aislar a esa persona bastante rápido y luego también hacerle las preguntas adecuadas para entender hacia dónde se dirige, de dónde viene y si necesita hacerse la prueba o no", apunta Roberts. 

Los aeropuertos por sí mismos no pueden regular quién vuela, pero pueden proporcionar tanta información como puedan para que las aerolíneas puedan tomar la decisión. 

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La tecnología autónoma y sin contacto liderará la batalla por recobrar la confianza de los viajeros

Tarjeta embarque Delta
Un pasajero de Delta utilizando una tarjeta de embarque digital. Erik S. Lesser/AP

Los avances en la tecnología de las aerolíneas, como la introducción de aplicaciones móviles y las tarjetas de embarque digitales, han hecho que sea fácil para la mayoría de los viajeros desplazarse por un aeropuerto con muy poca interacción humana. 

Pero quedan algunos puntos que mejorar en ese sentido, como los controles de seguridad, las tiendas del aeropuerto y otros aspectos de la experiencia aeroportuaria que requieren contacto con personas.  

Estos puntos de contacto, según Roberts, pueden superarse con la tecnología existente, y unas pocas empresas ya ofrecen alternativas autónomas y sin contacto a las funciones aeroportuarias existentes. 

Uno de los ejemplos mencionados por Roberts es CLEAR, una empresa de verificación de identidad que ofrece una alternativa biométrica a la experiencia de seguridad estándar.

Las máquinas de escaneo de la empresa se encuentran junto a los puestos de control de seguridad y ofrecen a los viajeros la posibilidad de identificarse no por sus documentos sino por datos biométricos como las huellas dactilares y los escáneres oculares.

Una vez confirmada su identidad, un representante de CLEAR proporciona una escolta al agente de la TSA responsable de comprobar los billetes y las identificaciones y verifica que son quienes su tarjeta de embarque afirma que son.

Máquina Clear
Demostración de cómo funciona una máquina Clear en un aeropuerto. PAUL J. RICHARDS/AFP/Getty

El servicio no es barato; exige una cuota anual de 179 dólares además de la contratación de los programas de viajeros de confianza existentes como TSA PreCheck, aunque a menudo hay descuentos para los viajeros frecuentes. 

Sin embargo, a diferencia de TSA PreCheck, CLEAR sólo está disponible actualmente en 33 aeropuertos y sólo en algunas terminales dentro de esos aeropuertos, por lo general las que albergan a las aerolíneas asociadas con CLEAR, como Delta Air Lines y United Airlines.

CLEAR no ha respondido a las preguntas de Business Insider sobre cómo adaptará sus procedimientos de limpieza para las máquinas en el futuro. 

En el ámbito de la autonomía, British Airways ha presentado recientemente sillas de ruedas autónomas, que se están probando en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York, que pueden programarse para transportar pasajeros de un lugar a otro sin asistencia externa. La nueva tecnología, si se expande a nivel nacional, ayudaría a proteger a los pasajeros en silla de ruedas reduciendo su proximidad con el personal del aeropuerto.

Silla de ruedas British Airways
British Airways ha empezado a probar una silla de ruedas autónoma en el aeropuerto de JFK. British Airways

Las aerolíneas también están invirtiendo en la tecnología para poder facturar el equipaje sin contacto humano. Así, los pasajeros pagan por la facturación de su equipaje en un quiosco de autoservicio, imprimen sus etiquetas y dejan caer las maletas directamente en la cinta transportadora. Spirit Airlines ha presentado recientemente su versión de este sistema en el aeropuerto de LaGuardia y JetBlue Airways permite lo mismo en su centro de operaciones de la Terminal 5 del aeropuerto JFK. 

Los procesos biométricos de embarque también están reemplazando el procedimiento habitual de escanear físicamente una tarjeta de embarque para embarcar en algunas aerolíneas. Ciertos países también han adoptado sistemas biométricos para sustituir a los policías fronterizos, actuando como control automatizado de pasaportes en países como Reino Unido. 

Llevar mascarilla y guantes probablemente será obligatorio en los aeropuertos hasta que se cree una vacuna

Aeropuertos mascarilla
Un viajero lleva una mascarilla. REUTERS/Chris Helgren

Incluso con una mayor aplicación de la tecnología aeroportuaria, Roberts cree que el uso de protecciones faciales y de manos será la nueva tendencia a corto plazo para los pasajeros. Una vacuna será la única forma segura de reestablecer la confianza en los viajes aéreos y evitar estas protecciones, asegura el directivo.

"Creo que cada vez más personas se verán obligadas [inmediatamente] a usar una mascarilla y posiblemente también guantes, y creo que la gente seguirá tomando precauciones, ya que estamos viendo esto ahora mismo en la vida cotidiana", remarca Roberts.

"Creo que a medio plazo, una vez que tengamos una vacuna y también que la gente empiece a sentirse más cómoda en su vida diaria, las cosas se normalizarán".

Incluso si una vacuna llega en un futuro próximo, Roberts predice que se pondrá en marcha más tecnología que, en última instancia, ayudará a aumentar la eficiencia del aeropuerto y a hacer que la experiencia en el aeropuerto sea mejor para todos.

"Sin embargo, creo que para entonces tendremos muchas de estas tecnologías ya implantadas que permanecerán porque no solo servían como medidas de salud o sanitarias, sino también para mejorar la eficiencia [del aeropuerto] y, en última instancia, la experiencia de los pasajeros", predice Roberts.

Este contenido fue publicado originalmente en BI Prime.

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