Qué es el ecocidio: el genocidio medioambiental que piden que sea reconocido al nivel de los Crímenes de Guerra o Contra la Humanidad

La palabra ecocidio fue utilizada por primera vez en el contexto del uso del Agente Naranja como arma química (Protectores de la Tierra)
La palabra ecocidio fue utilizada por primera vez en el contexto del uso del Agente Naranja como arma química (Protectores de la Tierra)

Protectores de la Tierra

  • Es el daño masivo y la destrucción de los ecosistemas. Desde Stop Ecocidio tratan de que sea considerado un crimen al mismo nivel que el Genocidio, los Crímenes Contra la Humanidad, los Crímenes de Guerra o los Crímenes de Agresión.
  • “Cuando los gobiernos ya no puedan conceder permisos, cuando las aseguradoras ya no puedan asegurarlo, cuando los inversores ya no lo puedan apoyar, cuando los directivos de las empresas puedan ser penalmente responsables, el daño cesará”.
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¿Qué es el ecocidio?, según la RAE, se trata de la "destrucción del medio ambiente, en especial de forma intencionada”. ¿Cómo lo definen desde Stop Ecocidio? “El daño masivo y la destrucción de los ecosistemas, es decir, un daño a la naturaleza que es generalizado, grave o sistemático”. Ejemplos hay, y muchos, a lo largo de la historia. Impunidad por parte de sus responsables, también. 

En Stop Ecocidio, cuyo lema es “Cambiemos la ley, protejamos la Tierra”, apuntan que este daño masivo al medio natural –este ecocidio– está permitido legalmente. Por ello, junto con abogados, investigadores y diplomáticos especialistas en derecho internacional trabajan para hacer una enmienda al Derecho Penal Internacional. 

Su objetivo es que el ecocidio sea reconocido por la Corte Penal Internacional (CPI) “como un crimen atroz”. Algo que, en realidad, sostienen, “es un sencillo procedimiento legal”. En estos momentos, el Estatuto de Roma, es decir, el documento que rige la CPI, contempla 4 crímenes: 

  • Genocidio.
  • Crímenes Contra la Humanidad.
  • Crímenes de Guerra.
  • Crímenes de Agresión (recientemente agregado).

Lo que solicitan es que este estatuto sea modificado para añadir un quinto crimen: el ecocidio. Apuntan que la CPI es el único foro mundial donde el ecocidio puede ser ilegalizado directamente por aquellos que lo padecen, creándose así una mayor marginalidad hacia los que continúan contaminando.

A diferencia de simplemente demandar por la vía civil y, como consecuencia, condenar al pago de una multa a las corporaciones (que ya incluyen esta posibilidad en sus presupuestos), “convertir el ecocidio en crimen crearía un delito que conllevaría la detención y, por ello, las personas responsables de financiar, permitir o provocar un grave daño medioambiental, podrían ser sometidas a un enjuiciamiento penal”, explican.

La ganadería intensiva, los vertidos de petróleo, la minería del oro: ecocidios

Con varios ejemplos, desde esta plataforma ahondan un poco más en la respuesta a la pregunta de qué es el ecocidio. Exponen, por ejemplo, que la ganadería intensiva de vacuno es por sí sola la mayor causa de deforestación de la Amazonia. A la que también contribuyen la minería de cobre, oro y hierro, así como las perforaciones petrolíferas. 

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De petróleo continúan hablando cuando se trata de contaminar la Tierra y el aire: “El Delta del Níger ha sufrido constantes vertidos de petróleo durante décadas de extracción y hoy continúa siendo uno de los lugares más contaminados del planeta”. Mencionan, de igual forma, el fracking y sus efectos tóxicos y el enorme impacto contaminante de la industria textil, a través de las aguas residuales, con el tinte y el curtido. 

Recuerdan casos concretos como la tragedia de gas en Bhopal o los accidentes nucleares de Chernóbil o Fukushima y citan la contaminación por pruebas nucleares o el uso fáctico de armas nucleares. 

La emergencia climática y ecológica, esgrimen, “es el resultado de muchos años de estas actividades industriales dañinas. Las empresas han decidido continuar con estas prácticas pese a conocer los riesgos que implican. La responsabilidad recae sobre las decisiones tomadas en la cima de la industria, de las finanzas y de los gobiernos”.

Por ello, están seguros de que el daño grave a la Tierra se puede evitar: “Cuando los miembros de los gobiernos ya no puedan conceder permisos para ello, cuando las compañías de seguros ya no puedan asegurarlo, cuando los inversores ya no lo puedan apoyar, cuando los directivos de las empresas puedan ser penalmente responsables de ello, el daño cesará”.

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