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Estos son los efectos de las ultramaratones en tu cuerpo y mente: mareos, somnolencia y alucinaciones

  • El 37% de las personas que deciden comenzar una ultramaratón no la terminan por molestias en el estómago, mareos y vómitos.
  • Hay ultramaratones en las que los corredores recorren distancias de hasta 100 km. 
  • En la ultramaratón de Barkley los corredores tienen 60 horas para completar 161 km.

Esta es la transcripción del video

En 2018, más de 108.000 personas terminaron ultramaratones sólo en Estados Unidos. Una ultramaratón es cualquier carrera de más de 42 kilómetros. Las carreras pueden variar entre los 50 y los 4.000 kilómetros. Pero una de las longitudes más comunes cubre alrededor de 100 kilómetros y suele tomar, de media, unas 17 horas para completarlo.

En algunas de las carreras más largas, la mitad de los corredores nunca llegan a ver la línea de meta. Esto es porque estas carreras no solo te llevan al límite mental, también afectan a tu cuerpo por dentro y por fuera.

Los corredores de la ultramaratón soportan condiciones bastante extremas. La ultramaratón de Badwater, por ejemplo, cubre más de 4.000 metros de elevación a través del Valle de la Muerte, en julio, uno de los meses más calurosos del año. Las temperaturas llegan hasta los 47 grados Celsius.

Pero incluso si corrieras en un clima más agradable, podrías tener molestias en el estómago. Uno de los problemas más comunes en cualquier ultramaratón son las náuseas y/o el vómito. Afecta alrededor del 37% de las personas que completan una carrera, pero también es la razón número uno por la que los corredores no acaban en los primeros puestos.

Eso es porque correr interrumpe la digestión. Desvía la sangre del estómago a los músculos. Y como las ultramaratones duran tanto tiempo, muchas carreras ofrecen sándwiches, pasta y otros alimentos cargados de carbohidratos. Como resultado, esa comida se quedará sin digerir, causando problemas. Pero si tu estómago no es el que te retrasa, tus ojos podrían causarte molestias.

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Las condicione ventosas pueden secar o dañar las células que bombean la capa líquida protectora que está encima de la córnea, lo que puede hacer que esta se hinche y se nuble. Durante la Hellgate, por ejemplo, los corredores comentaron el hecho de haber perdido la mayor parte de su visión hacia el final. Lo llaman “Hellgate Eyes”.

Pero ni toda la protección ni la preparación podrían prevenir este síntoma: la somnolencia. Para una carrera de 17 horas, puede que no sea tan malo. Pero las carreras más largas pueden durar más de 24 horas, lo que puede hacer que los corredores somnolientos sean los más propensos a tropezarse y a caer o, peor aún, a sufrir alucinaciones.

La maratón de Barkley, por ejemplo, es una carrera en la que los corredores cuentan con 60 horas para terminar 161 km. En 2005, un corredor informó que creía haber visto cosas en la cima de la montaña, y creyó que se trataba de uno de los encargados de la basura que había sido enviado. A pesar de todos estos peligros para la salud, la ultramaratón es un deporte de moda. Un estudio informó que, en comparación con los maratonianos, los corredores de ultramaratón son más propensos a hacerlo por ambiente natural y por disfrute más que por el sentido más competitivo. Así que si estás preparado para el desafío, hay muchas carreras en senderos a través de áreas naturales… ¡Al menos tendrás grandes vistas!

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