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El experto que alertó antes que nadie de la crisis de las subprime señala el origen de otra crisis inminente de la que nadie está hablando

Fotograma de 'La gran apuesta'
Fotograma de 'La gran apuesta'. Paramount Pictures
  • Michael Burry, gestor de fondos conocido por inspirar la película de La gran apuesta, y que fue de los pocos que vio venir la crisis subprime en Estados Unidos, cree que con los bancos centrales alimentando las distorsiones en los mercados de crédito y fomentando la inversión en gestión pasiva, podríamos estar ante un panorama bastante complicado en términos económicos.
  • El experto alertó que la reciente “avalancha de dinero destinada a fondos indexados tiene similitudes con la burbuja anterior a 2008 en obligaciones de deuda colateralizadas”.
  • De esta manera, como la mayoría de las burbujas, cuanto más dure, “peor será el choque”, avisa Burry.
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Anticiparse al desastre nunca es sencillo. Nadie quiere ver cómo su dinero se va por el desagüe ante un momento en el que no parece que vamos hacia un entorno desolador. Sin embargo, siempre hay excepciones. En el mercado hay inversores contrarians que tienden a pronosticas grandes crisis y que, en ocasiones, aciertan con sus vaticinios.

Es el caso de Michael Burry, gestor de fondos conocido por inspirar la película de La gran apuesta, y que fue de los pocos que vio venir la crisis subprime en Estados Unidos. Lo llamativo es que ahora, con los bancos centrales alimentando las distorsiones en los mercados de crédito y fomentando la inversión en gestión pasiva, podríamos estar ante un panorama bastante complicado en términos económicos

En una reciente entrevista con Bloomberg el experto alertó que la reciente “avalancha de dinero destinada a fondos indexados tiene similitudes con la burbuja anterior a 2008 en obligaciones de deuda colateralizadas”, los valores complejos que casi destruyeron el sistema financiero mundial.

Cabe recordar de Burry se hizo de oro apostando contra los CDO hipotecarios antes de la crisis. Ahora expone que las entradas en fondos indexados están distorsionando los precios de las acciones y los bonos de la misma manera que lo hicieron “las compras de CDO para hipotecas de alto riesgo hace más de una década”. Los flujos se revertirán en algún momento, alertó, y “será feo” cuando lo hagan.

De esta manera, como la mayoría de las burbujas, cuanto más dure, “peor será el choque”, avisa Burry. En su opinión, los bancos centrales y Basilea III han eliminado más o menos el “descubrimiento de los precios de los mercados crediticios, lo que significa que el riesgo ya no tiene un mecanismo de fijación de precios exacto en los tipos de interés”. 

Por tanto, ahora la inversión pasiva habría distorsionado el mercado tal y como lo conocemos, en opinión del experto. Bajo su punto de vista, las tesis simples y los modelos que llevan a apostar por sectores, índices, ETFs o fondos que imitan esas estrategias, no requieren el “análisis de nivel de seguridad que se necesita para conocer los precios reales”.

En este sentido, este esquema sería muy parecido a la burbuja en los CDO respaldados por activos sintéticos antes de la Gran Crisis Financiera en la que la fijación de precios en ese mercado no se hizo mediante un análisis de seguridad fundamental, sino por flujos de capital masivos “basados en modelos de riesgo que resultaron ser falsos”.

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El riesgo de la liquidez y un “fatal final”

Según Burry a esto habría que añadirle el riesgo de la liquidez. El “secreto sucio” de los fondos pasivos, dice, es la distribución “del valor diario en dólares que se negocia entre los activos dentro de los índices que imitan”.

En el Índice Russell 2000, ejemplifica, la gran mayoría de las acciones son de menor volumen y de menor valor. Con todo, a través de la indexación y la inversión pasiva, cientos de miles de millones están vinculados a acciones de un menor tamaño. Con el S&P 500 estaría pasando lo mismo. Así, todo esto empeora a medida que abres posiciones en “mercados de renta variable y bonos aún menos líquidos a nivel mundial”.

Como conclusión Burry asegura que este juego de activos estructurados es la misma historia una y otra vez. Un relato “fácil de vender”. Lo que podría empeorar potencialmente, afirma, será “la imposibilidad de deshacer los derivados y las estrategias de compra/venta utilizadas para ayudar a muchos de estos fondos”

Este concepto fundamental es el mismo que provocó el colapso del mercado en 2008, anticipa. Sin embargo, Burry desconoce la línea temporal hasta llegar al “desastre”. Y es que como la mayoría de las burbujas, cuanto más dure, “peor será el choque”, concluye.

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