La caída de ventas por la pandemia frena un año clave para el despegue del coche eléctrico en España

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  • La caída de las ventas ha estropeado un año clave en el despegue definitivo del vehículo eléctrico. No obstante, el sector se muestra optimista.
  • Llega un plan de ayudas a la compra que beneficia este tipo de tecnología. Además, también se ha dado luz verde al plan Moves II.
  • El Gobierno quiere que la falta de infraestructura deje de ser un problema en España con un plan ambicioso: lograr instalar 50.000 puntos a finales de 2023.
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La pandemia del COVID-19 ha traído graves consecuencias para el sector de la automoción. Tras más de dos meses en blanco, las ventas se han parado en seco, lo que ha supuesto el cierre de fábricas y la suspensión temporal de las líneas de producción. En nuestro país, en el mes de abril, marcado por un confinamiento total, las matriculaciones de automóviles se desplomaron hasta las 4.163 unidades, lo que se tradujo en un 96,5% menos que en 2019.

Esta situación tan alarmante ha llegado en un año clave para el coche eléctrico. Un 2020 en el que marcas, expertos y clientes anticipaban el despegue definitivo de esta tecnología en el mercado. Ahora, la era poscoronavirus marcará si los estragos de esta emergencia sanitaria frenarán su expansión o no.

Un año clave para el coche eléctrico

En 2019, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), en España se vendieron 12.293 unidades de coches eléctricos, lo que supone un 50% más que en 2018. A día de hoy, la venta de este tipo de tecnología todavía es residual en el cómputo global de ventas de coches en el mercado nacional. No obstante, su continuo crecimiento año tras año y la firme apuesta de los fabricantes les sitúan en una posición muy relevante del mercado.

El 1 de enero de 2020 entraba en vigor una nueva normativa impuesta por la Unión Europea con el fin de impulsar los coches electrificados, tanto híbridos como 100% eléctricos. O, lo que es lo mismo, un verdadero desafío para los fabricantes.

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Esta normativa fijaba un valor de 95 g/km de CO2 para el conjunto de todas las marcas a nivel europeo. Ese umbral se extrae por fabricante en función de la masa media de los vehículos matriculados en el año. Hasta el 31 de diciembre, la UE estudiará las ventas totales y vigilará que cada marca no supere los gramos de CO2 indicados.

Según el estudio, “Can electric cars beat the COVID-19 crunch?” (¿Podrá superar el vehículo eléctrico la crisis del coronavirus?), 2019 fue el año en el que, finalmente, los fabricantes de automóviles comenzaron a invertir ante la inminente regulación. Concretamente, hablamos de una inversión de 60.000 millones de euros para la producción de vehículos eléctricos entre 2020 y 2021.

Antes de la crisis del coronavirus, las ventas de coches eléctricos seguían al alza. La pandemia supuso un freno repentino. Sin embargo, este informe revela cómo existe optimismo ante la recuperación de las ventas una vez se supere la emergencia sanitaria: “Es probable que la producción de vehículos eléctricos en particular se vea menos afectada que la de los vehículos convencionales, ya que la mayoría de los fabricantes de automóviles planificaron un aumento de la producción de vehículos eléctricos en la segunda mitad de 2020 y no estaba previsto que muchos nuevos modelos empezaran a fabricarse hasta después de julio”.

Xavier Cañadell, CEO de Electromaps, también muestra su optimismo en la recuperación de ventas del coche eléctrico en declaraciones a Business Insider España: “La crisis del COVID-19 ha afectado de manera temporal a todos los vehículos en general, con una caída drástica de las matriculaciones, pero, como he comentado, es una situación temporal causada por el confinamiento y el cierre de actividades empresariales e industriales. A medida que avancen los días y los meses, las matriculaciones se irán recuperando, sobre todo en el caso de los eléctricos, creemos que crecerán más rápidamente dada la tendencia vertical de antes del COVID y también porque, con esta situación, mucha más gente se ha concienciado de la necesidad de una movilidad sin emisiones”.

Para cumplir la normativa impuesta por la Unión Europea, los fabricantes fijaron 2020 como el año clave para la llegada de una gran cantidad de coches eléctricos, especialmente, en el segundo semestre del año. Ahora, las incógnitas del COVID-19 podrían retrasar las presentaciones de algunos de estos vehículos, una cuestión sobre la que las marcas todavía no se han pronunciado.

El desplome de las ventas no incumpliría la normativa de la UE

El mismo estudio citado anteriormente revela cómo un frenazo en la venta de estas tecnologías conllevaría pérdidas económicas para las marcas, pero no incumpliría la normativa de la Unión Europea: “La normativa de la UE obedece al promedio de ventas, el número de coches vendidos no afectará al cumplimiento de las normas de CO2 de los coches y la disminución del volumen de ventas en general hará que sean necesarios menos vehículos eléctricos para alcanzar los objetivos”. 

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Incentivar la compra del coche eléctrico con ayudas del Estado

El Gobierno ha aprobado un programa para impulsar el sector de la automoción en España. Este plan de incentivos cuenta con un apartado de 230 millones de euros específico para la ayuda a la compra de vehículos. De este modo, se busca potenciar de nuevo el sector y renovar el parque automovilístico español, que alcanza los 12,7 años de media.

Esta ayuda estará disponible tanto para particulares como para autónomos, pymes y empresas. Eso sí, un requisito para poder beneficiarse del programa será mandar al desguace un automóvil con más de 10 años de antigüedad.

Este plan incluye la compra de todo tipo de vehículos, ya sean híbridos, gasolina, diésel, gas u eléctrico. No obstante, el dinero de la ayuda varía en función de la tecnología. Por ejemplo, si un particular compra un vehículo gasolina (etiqueta C), recibirá 800 euros de descuento. Si es un híbrido (etiqueta ECO), la cifra asciende hasta 1.000 euros pero, si es un eléctrico (etiqueta CERO), la cuantía es de 4.000. En el caso de los eléctricos, para pymes y empresas la ayuda recibida es menor: 3.200 y 2.800, respectivamente.

Asimismo, los concesionarios deberán incluir el mismo descuento que aportan las ayudas del Estado, salvo en el caso de los automóviles con etiqueta CERO, que recibirán 1.000 euros más de descuento.

Por lo tanto, si un usuario particular compra un coche eléctrico se beneficiaría de hasta 5.500 euros de descuento: 4.000 euros del Estado, 1.000 de la marca y otros 500 si el vehículo que se achatarre tiene más de 20 años de antigüedad.

Para acceder a estas ayudas a la compra, si el vehículo es cero emisiones, su precio no podrá superar los 45.000 euros. Además, por primera vez, el listado de automóviles subvencionables también incluye los denominados kilómetro 0, con el fin de dar salida al stock que acumulan los concesionarios tras varios meses de escasas ventas.

El Gobierno también activa el Plan Moves II

Otra de las medidas anunciadas por el Gobierno el 15 de junio es la activación de nuevo del Plan Moves, que consta de incentivos para la compra de vehículos eléctricos y mecánicas alternativas. A diferencia del plan de ayudas presentado por el Ejecutivo, el Plan Moves II contará con 100 millones de euros y estará gestionado por las comunidades autónomas. De este modo, recibirán una inyección de 45 millones de euros superior al primer plan Moves.

La idea es que ambos planes discurran en paralelo. Es decir, no se puede optar a los dos al mismo tiempo. Si el Moves II se agota, el usuario podrá optar por la ayuda de renovación del parque.

Esta segunda edición del Moves tendrá ayudas de hasta 5.500 euros en la compra de vehículos 100% eléctricos, siempre y cuando se achatarre un vehículo con más de 7 años de antigüedad. En caso contrario, la aportación será de 4.000 euros, más los 1.000 euros que deberá descontar el fabricante.

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La falta de puntos de carga, un problema a resolver en España

“En los vehículos eléctricos, un obstáculo es la infraestructura de recarga, la cual deberá estar preparada para el rápido crecimiento del vehículo. En España vamos a la cola en este sentido (actualmente hay unos 5.800 puntos aproximadamente), por lo que la oferta y la demanda de vehículos puede sorprender por la falta de infraestructura”, indica Cañadell.

El Plan del Gobierno de España es impulsar la instalación de puntos de recarga en todo el país con un plan ambicioso: lograr los 50.000 puntos antes del término de 2023.

Además, las comunidades autónomas podrán repartir el presupuesto del Plan Moves II para la implantación de puntos de recarga hasta en un 50% del total.

De este modo, queda especificado que las autonomías podrán hacer inversiones directas en la creación de una mayor infraestructura para mejorar la red de carga pública de la región.

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