La generación Z no quiere tener hijos: el mundo tiene demasiados problemas

Muchos jóvenes de la generación Z afirman no sentirse cómodos con la idea de tener hijos por la incertidumbre sobre el futuro.
Muchos jóvenes de la generación Z afirman no sentirse cómodos con la idea de tener hijos por la incertidumbre sobre el futuro.

Getty Images; Alyssa Powell/BusinessInsider

  • La crisis climática, los problemas económicos y los traumas generacionales han hecho que la paternidad resulte poco atractiva para muchos miembros de la generación Z.
  • Los jóvenes están redefiniendo tradiciones como el matrimonio y los hijos, e incluso se preguntan si es ético traer niños al mundo tal y como están las cosas.

A Sasha Roberts, una profesora de 20 años de Brooklyn (Nueva York, Estados Unidos), le gustaría tener hijos algún día, pero hay algo importante que se lo impide. "Estaría criándolos en un mundo que se está muriendo, lo que es difícil de afrontar emocionalmente", afirma.

Se trata de un miedo que algunos miembros de la generación Z conocen demasiado bien. Estos jóvenes han alcanzado la mayoría de edad durante una pandemia, una crisis climática y distintos conflictos mundiales, y muchos se plantean si quieren tener hijos o incluso una pareja y, en caso afirmativo, cómo sería.

"Hay muchas maneras de afrontar el tema de tener hijos. Tengo la opción de congelar mis óvulos o incluso de adoptar. La multitud de oportunidades me da libertad y evita que tenga que encasillarme", explica Roberts a Business Insider

Sasha Roberts, profesora de Brooklyn, Nueva York, afirma que la crisis climática ha afectado a su decisión de tener o no hijos.
Sasha Roberts, profesora de Brooklyn, Nueva York, afirma que la crisis climática ha afectado a su decisión de tener o no hijos.

Business Insider

La generación Z está redefiniendo el concepto de familia y matrimonio, y es probable que estos cambios tengan un gran alcance. En una encuesta a 1.880 adultos estadounidenses realizada hace unos meses por Business Insider y YouGov, alrededor del 27% de los jóvenes de 18 a 26 años señalaron que formar una familia era un objetivo importante para los próximos cinco años. El 72% mencionó como objetivo la seguridad financiera y el 59% mejorar su salud.

Parece que muchos jóvenes no quieren seguir el camino de las generaciones anteriores: están dando prioridad a sus carreras profesionales y a su bienestar por encima de sentar la cabeza y formar una familia.

En un grupo de debate realizado en septiembre, varios miembros de la generación Z (entre 18 y 26 años) hablaron sobre cómo serían sus futuras familias, si es que deciden tenerlas. Solo dos se mostraron decididos a tener hijos. El resto, incluida Roberts, se declararon indecisos. Roberts explica que no se ve a sí misma siendo una "esposa tradicional", y añade que no tiene por qué estar casada a los 25.

Sí

Los que están indecisos o totalmente en contra de tener hijos se preguntan: ¿Es ético traer a un niño al mundo tal y como están las cosas? Varios creen que para que los jóvenes se planteen ser padres y madres, tienen que cambiar muchas cosas.

La generación Z debate si es ético tener hijos ante una 'catástrofe climática'

Lindsey Weiss, una joven estudiante de Derecho, reflexiona si es ético traer a un niño a un planeta 'moribundo'.
Lindsey Weiss, una joven estudiante de Derecho, reflexiona si es ético traer a un niño a un planeta 'moribundo'.

Cortesía de  Lindsey Weiss

Annie Wright, terapeuta matrimonial y familiar licenciada en Berkeley (California, Estados Unidos) dice que sus clientes de la generación Z comparten a menudo temores sobre tener hijos. El principal, señala, es "la catástrofe climática".

Los miembros más mayores de la misma generación, que se acercan a los 27 años (más o menos la edad media a la que las mujeres estadounidenses empiezan a tener hijos) han presenciado recientemente los devastadores incendios forestales en Maui (Hawái), inundaciones apocalípticas en Nueva York y un calor sofocante en el suroeste de Estados Unidos. No es de extrañar que el clima esté en el punto de mira: las catástrofes se han cuadriplicado entre la década de 1980 y la de 2010, llegando a generar gastos por valor de 1.000 millones de dólares (912 millones de euros).

Lindsey Weiss, una estudiante de Derecho de 26 años que se identifica como queer, declara a Business Insider que la idea de tener hijos con esta crisis climática le deprime.

"Me pregunto si es ético traer niños al mundo ahora. Eso es lo que más me preocupa. Somos conscientes de que quedan como 60 años de suelo agrícola, tenemos un desastre climático inminente y una deuda personal y nacional muy elevada. La situación es horrible", afirma Weiss. 

Cobie-Ray Johnson, de 24 años, agricultor urbano de una organización agrícola sin ánimo de lucro de Harlem, Nueva York, describe la crisis climática como el gran elefante en la habitación. "No sabemos cuánto tiempo nos queda", opina Johnson, añadiendo que cree que es algo que está en la mente de muchos miembros de su generación.

Wright cree que la crisis climática es un problema abrumador. "Las guerras terminan, se entablan negociaciones, las relaciones se rompen y se reparan. Pero la catástrofe climática no tiene fin", comenta.

¡Gracias por tenerme, mamá!

La generación Z quiere estar preparada emocional y económicamente para tener hijos

Tess-Mathilde Bryan

Cortesía de Tess-Mathilde Bryan

A la generación Z también le preocupa la situación financiera, tanto si están solteros como en pareja. El año pasado, el centro de estudios económicos Brookings Institution descubrió que las familias estadounidenses que tuvieron un hijo en 2015 tendrían que asumir un gasto de más de 310.000 dólares (más de 280.000 euros), ajustados a la inflación, durante sus primeros 17 años. 

Pero los ingresos medios estimados de los hogares estadounidenses han tendido a la baja: cayeron a 74.580 dólares en 2022 de 76.330 en 2021 (de 69.600 euros a 68.000 aproximadamente).

Johnson comenta a Business Insider que ya había comenzado a pensar en la logística de tener hijos porque se identifica como queer y las inseminaciones cuestan mucho dinero: puede valer entre 300 y 1.000 dólares por sesión. Por otra parte, la adopción en Estados Unidos puede costar decenas de miles de dólares.

Por muy maduro emocionalmente que pueda llegar a ser, los niños son una responsabilidad totalmente distinta

Aunque las generaciones pasadas también se preocupaban por los gastos de los niños, Wright destaca que el aumento de los costes de alimentación, vivienda y cuidados al que se enfrenta la generación Z. "Si a eso le sumamos una inflación descontrolada, un mercado laboral incierto y el auge de la inteligencia artificial, ¿quién sabe lo que va a cambiar el panorama laboral en los próximos cinco a diez años?

Algunos jóvenes quieren para sus hijos algo más que satisfacer sus necesidades básicas. Antes, tener niños era un paso esperado en las relaciones de pareja, independientemente de su estabilidad económica, pero la generación Z se plantea ahora si se trata de un paso adecuado.

"Me gustaría tener estabilidad económica y un lugar perfecto para vivir, que sea cómo para los niños. La gente antes tenía hijos por tenerlos. Solía ser un paso normal en la vida, pero ahora lo hacemos más consciente e intentamos no tener tantas expectativas", reflexiona Tess-Mathilde Bryan, florista y escritora independiente de 22 años.

Luego está la madurez psicológica necesaria para criar a los hijos, algo que varios de los participantes en el grupo de debate creen que sus padres no tuvieron en cuenta. Algunos creen que al ser una generación más preocupada por la salud mental, también tendrán más presentes las necesidades emocionales de sus hijos

Greta Thunberg

Wright opina que se trata de algo especialmente importante para la generación Z, que fue criada por padres emocionalmente inmaduros. "Esta es una de sus mayores preocupaciones cuando entran en la etapa de planificación familiar, si estamos preparados al no haber crecido con modelos emocionalmente estables", indica.

Ash Caceres, de 20 años, dice que haber sido criada por personas que "no eran muy buenos padres" ha afectado a su propio deseo de ser madre.

"No sé si quiero continuar con mi linaje", comenta la joven, recepcionista en una casa de subastas. "Hay demasiadas cosas que no sé al respecto, y no quiero tener que reunir todos mis antecedentes de salud. Me parece mucho trabajo para algo en de lo que ni siquiera estoy segura al 100%", añade.

Cáceres, que se identifica como asexual, dice estar abierta a la adopción y sabe que es más fácil hacerlo con una pareja. Señala, no obstante, que preferiría formar una familia con un amigo que con una pareja romántica porque implica menos presión.

En 2022, los padres con hijos menores de 18 años declararon dedicar algo más de una hora al día a cuidar y ayudar a sus hijos como actividad principal, haciendo los deberes o simplemente jugando. Algunos miembros de la generación Z explican que ser padres les supondría más trabajo del que pueden asumir.

"Por muy maduro emocionalmente que pueda llegar a ser, los niños son una responsabilidad totalmente distinta", dice Jayson Lorenzo, un joven de 21 años que trabaja esporádicamente. 

Primero, el matrimonio… o no

'Muchos jóvenes afirman que no pueden traer niños a este mundo, pero los que ya los tienen dicen que es una de las mayores alegrías', señala Ben Holging.
'Muchos jóvenes afirman que no pueden traer niños a este mundo, pero los que ya los tienen dicen que es una de las mayores alegrías', señala Ben Holging.

Business Insider

Tener o no hijos no es lo único que se cuestiona la generación Z. Muchos se plantean el matrimonio o tener una pareja de larga duración. Otros piensan si quieren siquiera casarse, deconstruyendo las normas con las que crecieron.

"La generación Z está sacudiendo literalmente todos los sectores, todas las esferas de influencia, todas las instituciones. No tienen miedo de señalar lo que está mal y no funciona", afirma Wright.

El Centro de Psicología Thriving dijo que en una encuesta que realizó este año, alrededor del 33% de los Z que no están casados indican que el matrimonio les parece anticuado. Aun así, el 90% de ellos espera casarse algún día.

Para muchos jóvenes, el matrimonio puede tener un aspecto muy diferente al de las generaciones anteriores. Puede implicar que los cónyuges vivan separados, duerman separados, lo que supone un retroceso a cómo vivían muchas parejas casadas en las décadas de 1940 y 1950. Bryan dice que no temería estar alejada de esa persona durante un tiempo si necesita estar sola, o si ambos lo necesitan.

"Nuestra generación será la que normalice cosas como estar felizmente casados, vivir bajo el mismo techo y tener habitaciones separadas. Aunque ame a esa persona, a veces necesito mi espacio", opina Jerai Spruiell, de 26 años, propietario de una empresa de expedición de mercancías.

Independientemente de sus opiniones sobre vivir juntos, la idea de una pareja para toda la vida sigue sonando atractiva para muchos miembros de la generación Z entrevistados por Business Insider. Pero puede que no den ese paso pronto.

La edad media a la que los hombres estadounidenses se casan por primera vez es de 30 años, frente a los 23 de 1950. En el caso de las mujeres, es de 28 años, frente a los 20 de 1950. En España, la edad media de las mujeres ha pasado de alrededor de los 25 en los años 90 a los 34,7 en 2021, mientras que los hombres se casaban a los 27,8 años de media y ahora lo hacen a los 36,9, según datos publicados por Expansión.

"Me gustaría pensar realmente en casarme con alguien que tenga los mismos objetivos, ideales y espontaneidad que yo", indica Lorenzo, haciendo hincapié en que habla de un futuro muy lejano.

A Weiss, por su parte, le atrae la idea de compartir su vida con alguien.

Algunos miembros de la generación Z, a pesar de sus preocupaciones, creen que merece la pena tener hijos y una relación tradicional. Entre los miembros de la generación Z con los que BI ha hablado, solo los dos hombres que se consideran a sí mismos heterosexuales están seguros de querer tener hijos.

Ben Holding, un comercial de 25 años de Boston, explica que tener una familia es primordial para él. "Mi madre, mi padre y mi hermana son algunas de las personas más cercanas a mí", afirma.

Tymiq Williams, agente inmobiliario de 27 años y recepcionista de hotel a tiempo parcial, está de acuerdo.

"Creo que estamos aquí para tener hijos, para construir nuestro legado. Así que sí, eso es lo que va a pasar. He hablado con gente que también tiene 40, 50 o 60 años, algunos de los cuales no pueden tener hijos, y es realmente triste ver cómo les afecta emocionalmente", indica Williams.

Añade que, aunque le preocupa el mundo en el que van a vivir, por supuesto, criaría a su familia en el bosque para estar fuera de la contienda.

"Mucha gente dice: 'Nunca podré traer un niño a este mundo'. Pero todos los que tienen hijos dicen: 'Es una de las mayores alegrías de mi vida'. Si no te das la oportunidad de tener esa alegría, creo que te pierdes mucho", dice Holding.

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