Google ha perdido el rumbo y sus trabajadores están "atrapados en un laberinto" por 4 problemas fundamentales, denuncia un exempleado

Sindhu Sundar,
Google

Reuters

  • Praveen Seshadri, extrabajador de Google, ha escrito una publicación en la que afirma que los empleados de la compañía están "atrapados en un laberinto" de burocracia.
  • Seshadri apunta que los problemas de Google se reducen a 4 "problemas culturales fundamentales".

Praveen Seshadri, antiguo trabajador de Google, asegura que, en los 3 años que pasó en la empresa, fue testigo de la "decadencia gradual de un imperio dominante". Mientras, el gigante tecnológico debe lidiar ahora con el éxito arrollador que está generando Microsoft con su ChatGPT

En un extenso artículo publicado en Medium bajo el titular "Lo que amenaza a Google", Seshadri ha emitido un diagnóstico poco esperanzador en el que afirma que los nuevos productos y servicios de la compañía se encuentran atrapados en una red de controles internos

Hasta las pequeñas modificaciones de producto deben pasar por un escrutinio digno de un "lanzamiento espacial de la NASA", relata este antiguo empleado. Seshadri alude a lo que, según él, son problemas fundamentales dentro de la organización y apunta que "la que fuera una gran empresa, ha dejado de funcionar lentamente". 

El extrabajador de Google enumera en la publicación los que para él son los "cuatro problemas culturales fundamentales": "Falta de misión, falta de urgencia, delirios de excepcionalidad y mala gestión".

Satya Nadella, CEO de Microsoft

Google tuvo que afrontar algunas críticas este mismo mes, cuando Microsoft presentó su nuevo motor de búsqueda, el "nuevo Bing", que incluye un generador de texto por inteligencia artificial desarrollado en colaboración con OpenAI.

Aunque la filial de Alphabet había presentado esa misma semana su propia herramienta de IA, Bard, el anuncio de Google fue percibido como una reacción frente a lo que ya había hecho su competencia y provocó la reprobación de sus propios empleados, que lo tildaron de "precipitado y chapucero"

Seshadri, sin embargo, dirige sus críticas a esos mismos trabajadores, refiriéndose a su canal de comunicación interna como "una cámara de regodeos" y argumenta que las quejas dirigidas hacia estas herramientas "no ayudan en nada".

"Mírate en el espejo y replantéate si puedes hacer algo positivo a nivel de equipo, de producto o de cliente", recomienda el exempleado en su artículo.

Políticas que generan estancamiento

Seshadri se incorporó a Google cuando la firma de Mountain View compró una plataforma que él mismo había cofundado, AppSheet. El antiguo trabajador compara a sus excompañeros con "ratones... atrapados en un laberinto" de políticas que, según él, generan estancamiento. Seshadri apunta que prácticas como "aprobaciones, procesos de lanzamiento, revisiones legales" hacían que su labor se estancase. 

El exempleado también indica que el personal de Google carece de una conexión significativa con el público que consume internet y afirma que los trabajadores a menudo "sirven" a los intereses de "su jefe o su vicepresidente", en lugar de a los de los usuarios. 

Esta angustia por el estado de la tecnológica llega en medio del lanzamiento —algo accidentado— de Bard, que, durante su puesta de largo, ofreció una respuesta incorrecta a una pregunta sobre el telescopio espacial James Webb.

Además, según publica The Information, OpenAI, la desarrolladora de ChatGPT, está aprovechando las circunstancias actuales en las que se encuentra Google para captar profesionales de su plantilla que estén interesados en desarrollar sus herramientas de inteligencia artificial.

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