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Los móviles se están volviendo cada vez más raros, y eso puede ser una señal de que se avecina un gran cambio en la industria

The Huawei Mate X.
El Huawei Mate X. Reuters
  • En los últimos años, nuevos smartphones de compañías como Apple y Samsung parecían repetitivas mejoras más que lanzamientos revolucionarios.
  • Pero el auge de teléfonos plegables como el nuevo Motorola Razr o el Samsung Galaxy Fold demuestra que las principales marcas piensan qué será lo próximo en los dispositivos que utilizamos todos los días.
  • Estos nuevos teléfonos emergen mientras la industria detecta que las personas pasan cada vez más tiempo con el teléfono.
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Cuando Steve Jobs desveló el primer iPhone hace más de 10 años, mostró su habilidad para funcionar como tres dispositivos en uno: un móvil, un iPod y una manera sencilla de conectarse a Internet.

Pero los hitos que fueron viniendo en los años posteriores al lanzamiento del iPhone tuvieron casi el mismo impacto: el lanzamiento de la App Store en 2008, la llegada de dispositivos con pantallas de mayor tamaño tras el primer Galaxy Note de Samsung en 2011, el auge de control por voz con el lanzamiento de Siri en 2011 seguido por el original Moto X en 2013, y el botón de home con TouchID del iPhone 5S que hizo que las contraseñas parecieran obsoletas en 2013.

Pero se ha vuelto cada vez más complicado ─por no decir imposible─ encontrar nuevos smartphones que hayan tenido un impacto similar. Los nuevos modelos que han presentado las compañías más influyentes de la industria, como Apple y Samsung, han resultado ser más repetitivos que revolucionarios en los últimos años.

Por ejemplo, las mayores diferencias entre el iPhone XS Max de última gama, lanzado por Apple en septiembre de 2018, comparado con el iPhone X de 2017 son una pantalla más grande y definida, mayor resistencia al agua, un procesador más sofisticado y un sistema de cámara realzado; mejoras que se agradecen pero sin duda no cambian como se usan los smartphones.

Lo mismo se puede decir del nuevo Galaxy S10 de Samsung, que ofrece una pantalla superior que, según la compañía, garantiza una representación del color más precisa que su predecesor junto a un diseño renovado y mejor cámara.

La gama Samsung Galaxy S10
La gama Samsung Galaxy S10. YouTube/UnboxTherapy

Pero con la industria de la telefonía ya madura, cada vez está más claro que las marcas más importantes del sector ya están pensando en qué sera lo próximo. El último smartphone de Motorola, una revisión de popular Razr plegable de principios de los 2000, es el ejemplo más reciente.

El Razr de 2019 cuenta con una pantalla de 6,2 pulgadas en un cuerpo flexible que te permite sujetarlo plegado, con lo que probablemente te recuerde al teléfono que usaste en los años 2000. Esto significa que puedes plegarlo cuando cuelgues. Como en los viejos tiempos.

Eso sí, en lugar de botones o un teclado, cuenta con una pantalla táctil que ocupa todo el terminal. Cuando está plegado, muestra una pantalla de 2,7 pulgadas que puede mostrar información como el tiempo o notificaciones.

Eso sí, la nostalgia te saldrá cara: el teléfono partirá de precios cercanos a los 1.500 euros.

Motorola razr.
Motorola razr. Motorola

Motorola sigue siendo, de lejos, la única compañía que experimenta así con las distintas formas de sus terminales.

En febrero, Samsung anunció otro teléfono plegable, el Galaxy Fold, que se abre y cierra como un libro. Cuenta con una pantalla de 7,3 pulgadas abierta y de 4,6 cuando el terminal está doblado.

Aunque en un principio se iba a lanzar el teléfono en abril, retrasó su comercialización cuando algunos usuarios detectaron que la pantalla se rompía tan solo después de un par de días de uso.

Huawei también anunció un plegable, el Mate X, poco después que samsung. Y aunque tras su presentación recibió buenas impresiones, la atención mediática derivó rápidamente al auge de las tensiones entre la empresa asiática y el gobierno estadounidense. La administración Trump incluyó a Huawei en una lista negra, por lo que las empresas americanas no podrían trabajar con ella. Ni Google: Huawei se quedaba sin Android.

Más allá de los teléfonos plegables, el Mobile World Congress de febrero también indicó que los teléfonos tal y como los conocemos cambiarán. Se presentaron nuevos teléfonos poco convencionales bajo el paraguas de marcas como Energizer o Nokia, que debutaron en la feria, con características y nuevas formas que al menos fueron emocionantes y refrescantes.

El Energizer P18K Pop de Avenir Telecom mostró una enorme batería de 18.000 mAh que garantiza 50 días de batería en standby. El Nokia 9 PureView enseñó cinco cámaras traseras.

El Avenir Telecom Energizer P18K Pop
El Avenir Telecom Energizer P18K Pop. Shona Ghosh/Business Insider

La presentación de dispositivos como estos dejaron un futuro incierto para el sector más mainstream de la industria. Como poco, dejaron atisbos de que las compañías tecnológicas han comenzado a experimentar y a diseñar el futuro.

Las ventas de terminales han caído siete trimestres consecutivos a nivel mundial, antes de que en el tercero de este 2019 crecieran un 0,8% interanual, según reveló la international Data Corporation a principios de mes.

Esto puede deberse a que los teléfonos nuevos no son tan llamativos como los de hace unos años. Una encuesta de consumidores realizada por analistas de UBS advirtieron el pasado mes de mayo de que la intención de compra en los consumidores de teléfonos había caído entre un 41 y un 42% interanual.

Aun con ello, la encuesta también advierte que la llegada de nuevas tecnologías como los teléfonos plegables o el 5G podría dar un respiro a la industria.

"Creemos que los consumidores tendrán que primero ver los valores y atractivos de estos nuevos terminales plegables para asumir un aumento del precio medio de estos dispositivos", advertía el laboratorio de analistas.

El Nokia 9 PureView
El Nokia 9 PureView. Shona Ghosh/Business Insider

Esto no quiere decir que todos estos inusuales dispositivos vayan a disparar las ventas en la industria, y posiblemente no sean representativos de la próxima gran evolución del smartphone. Solo los precios del Galaxy Fold o del nuevo Motorola Razr evitarán que sean un verdadero éxito.

Ni siquiera está claro que las nuevas formas plegables vayan a ser la siguiente gran evolución de la industria. Después de todo, los teléfonos con teclados flexibles que dominaron el mercado a principios de los 2000 no tienen nada que ver con los dispositivos rectangulares que conocemos hoy. Sí marcaron los principios de una etapa en la que comenzamos a usar los móviles para algo más que hablar o enviar mensajes.

Es posible incluso que estos móviles no sienten las bases de lo que venga después. Aunque las incertidumbres son muchas, una cosa está clara: no son ni conceptos ni prototipos. Estos teléfonos ya existen y ya están aquí.

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