KDPOF, la empresa española que apuesta por la fibra óptica de plástico para los chips que corregirán ineficiencias en los coches eléctricos y autónomos

KDPOF
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  • La fibra óptica de plástico puede suponer un paso de gigante no solo en los hogares sino también en el terreno del coche conectado y autónomo, y con ella trabaja la firma española KDPOF.
  • La empresa con sede en Tres Cantos, fundada en 2010, ha recibido financiación de Bullnet Capital, Caixa Capital Risc y Kibo Ventures y con ella ha desarrollado chips con los que trabaja en Alemania, Japón, Corea del Sur, China y algunos países nórdicos.
  • El plástico convierte la fibra en más robusta y barata, además de otras ventajas importantes ligadas a los problemas electromagnéticos que están presentando los vehículos eléctricos.
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La fibra óptica que lleva internet a tu casa está hecha de cristal. Y eso presenta algunas desventajas que podrían solucionarse si fuese de plástico. Por eso ha decidido apostar por ella la firma española KDPOF, que ya está implantándola en los hogares, pero no solo: también en el terreno de la automoción, sobre todo del coche conectado y autónomo, donde puede supone un paso de gigante. 

"Nosotros hacemos chips que valen para hacer enlaces de comunicaciones o comunicaciones entre equipos mediante fibra óptica", resume el director de Marketing, Óscar Ciordia, en una entrevista con Business Insider España. Trabajan en Alemania, países nórdicos, Japón, Corea del Sur y China.

KDPOF ha desarrollado un sistema de comunicación, que ha patentado, para transmitir y recibir información a velocidades de un gigabit sobre fibra óptica de plástico (en inglés, Plastic Optical Fiber, POF), que ha superado las pruebas de rendimiento de la organización japonesa Japan Automotive Software Platform and Architecture (Japar), que integran empresas como Toyota, Honda o Nissan.

Asimismo, su tecnología ha logrado convertirse en el estándar de Ethernet sobre fibra óptica plástica según el organismo de la ONU para las tecnologías de la información y la comunicación, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), y de la asociación mundial de ingenieros Institute of Electrical and Electronics Engineers (IEEE). 

"La solución de red óptica de KDPOF mejora en gran medida la velocidad de las redes automotrices y se mueve más allá de los protocolos obsoletos de redes retrasadas", ha llegado a decir el jefe del grupo de trabajo Next Generation High-Speed Network en Jaspar y group manager en Toyota Hideki Goto.

Con todo ello, KDPOF ahora trabaja en Alemania, Japón, Corea del Sur, China y algunos países nórdicos.

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La ventaja de la fibra óptica de plástico en la que se basan los chips de Knowledge Development For Plastic Optical Fibres (KDPOF) —y que fabrican otros proveedores— es que es muy robusta, barata y con ella se pueden hacer nudos sin romperse, aunque es mucho mayor que la convencional.

"No mide micras sino un milímetro de diámetro", indica Ciordia. Además, ahora va a alta velocidad, hasta de un gigabit por segundo en automóviles, aunque ya están trabajando en la siguiente generación, la de más de un gigabit por segundo.

"La novedad de nuestra tecnología es que se materializa en forma de chips y que se garantizan estas prestaciones tan amplias", remarca el diectivo.

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En el mercado de la automoción, la tecnología de esta empresa permite evitar el molesto ruido eléctrico, esas interferencias habituales en vehículos eléctricos e híbridos. Además, al pesar menos, en camiones y autobuses el peso de las líneas de conexiones se convierte en un factor importante al que puede ayudar que la fibra óptica plástica pese menos.

Los coches conectados y autónomos requieren de un incremento de sensores y dispositivos conectados que están generando problemas electromagnéticos que dificultan las comunicaciones y provocan graves ineficiencias entre todos ellos, conectividad que favorecen los sistemas de la fibra óptica de plástico.

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Aparte de en el mercado de la automoción, los chips de KDPOF también se utilizan en consumo, ya que es posible instalar en casas fibra óptica plástica, y en entornos profesionales, entre otras aplicaciones.

KDPOF es una empresa en poder de sus accionistas, aunque cuentan con inversiones de fondos como Bullnet Capital, Caixa Capital Risc y Kibo Ventures. Fue fundada en 2010.

Este año prevén cerrarlo con más de dos millones de euros facturados, doblando sus ingresos de 2019, que se situaron algo por encima del millón de euros. Por ahora la empresa no es rentable, aunque prevé alcanzar el break even en 2014. Cuenta con unos 30 empleados.

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