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La moda alargará el verano, reestructurará colecciones para recuperar el pulso tras el coronavirus y alerta del impacto de un rebrote: "Sería la puntilla para el cierre"

Una empleada de una tienda de ropa en medio de la pandemia del coronavirus
REUTERS/Yara Nardi
  • La reestructuración de colecciones se perfila como la maniobra más extendida entre las compañías del sector en un intento por recuperar el pulso de su salud financiera. Además, el verano pos-COVID-19 será más largo, o así lo parecerá.
  • Además, las compañías alargarán la venta de la temporada de verano en un intento por compensar la caída de las ventas primaverales.
  • Fuentes de Mango reconocen a Business Insider España que una de las mayores dificultades con las que se las ha tenido que ver fue, precisamente, la renegociación de “los compromisos con los proveedores para poder ajustar la compra de mercancía a los nuevos escenarios comerciales”.
  • El fundador de Neck&Neck, Eduardo Zamácola, presidente de la patronal textil Acotex, anticipa una reestructuración de colecciones: "Alargaremos la temporada de verano y entrará más tarde la de invierno".
  • System Action barajó la cancelación de pedidos pero, en su lugar, guardará parte de la producción que no ha llegado a entrar en tienda como stock para el próximo año, las prendas más básicas.
  • Si hay rebrote, las perspectivas no serían precisamente halagüeñas para la moda. Ya se ha tirado a la baja la producción, se cerrarán tiendas y se dispararán los comercios en bancarrota. "Será la puntilla del cierre del comercio textil", asegura Zamácola. 
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La moda coge oxígeno, o al menos lo intenta, y traza las líneas de una estrategia que le permita sortear la crisis económica derivada del coronavirus. Con un exceso de stock acumulándose en los almacenes los últimos meses de parálisis económica, la reestructuración de colecciones se perfila como la maniobra más extendida entre las compañías del sector en un intento por recuperar el pulso de su salud financiera. Además, el verano poscoronavirus será más largo, o así lo parecerá en unos escaparates ávidos por compensar las ventas primaverales.  

Se pararon fábricas, se cerraron tiendas y una primera estrategia indujo a las marcas de moda a cancelar los pedidos a los centros de producción. Algunos gigantes del textil, como Primark, pusieron esta opción sobre la mesa para luego recular afligidos por el impacto que tal medida tendría en el sector productivo textil. A otros, ciertamente con menos músculo financiero, no les quedó más remedio que detener la producción. En todo caso, la mayor parte de las compañías han optado por alargar la temporada de verano y reestructurar colecciones. 

Lo de cancelar algunos pedidos que todavía no se habían producido fue, sin ir más lejos, una de las decisiones del equipo ejecutivo de Mango, una respuesta austera al cambio de previsión de ventas para el año. Tanto es así que la compañía reconoce que una de las mayores dificultades con las que se las ha tenido que ver fue, precisamente, la renegociación de “los compromisos con los proveedores para poder ajustar la compra de mercancía a los nuevos escenarios comerciales”, apuntan fuentes de Mango a Business Insider.

Tal desafío resultó en pactos con proveedores que pasan por “usar las materias primas que ya habían comprado para confeccionar futuros modelos”. 

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Otras, como Neck&Neck, vieron como el cierre de las fábricas en Asia se trasladaba en forma de retrasos en la producción. Ciertamente, la firma de Eduardo Zamácola, presidente de la patronal textil Acotex, depende poco del mercado chino pero sí avanza el ejecutivo una reestructuración de colecciones: “Alargaremos la temporada de verano y entrará más tarde la de invierno”. 

Zamácola reconoce que la marca ha cancelado parte de la colección de invierno y algunas colecciones que entrarían este año se guardarán para el próximo ejercicio.

La reestructuración de colecciones es la táctica que avanzaba Mango a Business Insider. En una entrevista con este medio, el director de relaciones institucionales de la compañía, Guillermo Corominas, relevaba que Mango siempre ha tomado la decisión de comprar una colección lo más tarde posible “lo que les permite plantear diferentes escenarios”. Además, algunas prendas adquiridas para la colección de primavera serán reaprovechadas en la colección de otoño.

A esta maniobra se aferra System Action, pese a que, a diferencia de Neck&Neck o Mango, su producción es nacional. Un factor que le confiere mayor flexibilidad a la hora de producir y le ha permitido evitar la cancelación de pedidos. La firma catalana trabaja con dos colecciones al año: primavera-verano y otoño-invierno, que contrasta con las colecciones cápsula que se renuevan dos veces por semana a las que nos tienen acostumbrados gigantes del sector como Inditex. 

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Como es lógico, la colección de primavera-verano será la más afectada por la situación, resuelve la directora general de System Action, Montserrat Figueras, en una entrevista con Business Insider España.Teníamos colecciones cápsula planificadas que no van a venderse y quedan en stock, pese a que empezamos a abrir las ventas, desde luego, son más flojas que el año pasado”, señala.

La compañía catalana barajó la cancelación de pedidos pero, en su lugar, guardará parte de esa producción que no ha llegado a entrar en tienda como stock para el próximo año. “Valoramos el stock en función de las tendencias”, reconoce Figueras, “las prendas más básicas y de colores más neutros se podrán utilizar como colecciones nuevas”.

También la temporada de otoño-invierno, que acostumbra a entrar a finales de julio en las tiendas, se verá reducida. “Estaban compradas las materias primas pero no se había iniciado todavía la producción y hemos reducido la tirada para no perjudicar al proveedor”, apunta Figueras.

Los gigantes del sector no han sido ajenos a esta situación. El grupo dueño de Cortefiel o Springfield, Tendam, reconoce que buscó soluciones para adaptarse “a la reducción de la demanda, sin perjudicar la salud financiera de Tendam y asegurando la continuidad de nuestros proveedores”, explica el director general de Cadena de Suministro de Tendam, Manel Jiménez, en una entrevista con Business Insider España.

Un rebrote sería "la puntilla del cierre del comercio textil"

Si hay rebrote, las perspectivas no serían precisamente halagüeñas para la moda. Ya se ha tirado a la baja la producción, apunta la directiva de System Action, siguiendo incluso líneas más pesimistas que las que advierten los informes. 

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“Ahora mismo, no quiero pensar en un rebrote porque si no apaga y vámonos”, afirma con rotundidad Figueras. “No hay ninguna estrategia sobre la mesa en caso de rebrote”, le complementa con dureza Zamácola. “Si hay un rebrote cerrarán tiendas y el porcentaje de comercios que bajarán la persiana se disparará. Será la puntilla del cierre del comercio textil”.

Así opina el presidente de la patronal textil, que avanza que entre un 15% y un 20% de los comercios que entraron en ERTE no se van a recuperar. Lo que está claro es que no todas las tiendas que estaban operativas hasta la crisis del coronavirus subirán la persiana. Un vaivén en el que entran en juego los pagos de alquileres de los locales. “Estamos en negociaciones con los caseros. Algunos no están dispuestos a exonerar la renta y piden que sigas pagando. Así que hay tiendas que no seguirán siendo viables”, reconoce Zamácola.

Desde Tendam afrontan la situación con la filosofía del que se sabe fuerte: “A lo largo de los últimos meses hemos aprendido cuáles son las palancas y procesos a poner en marcha en caso de que debamos reaccionar a un posible rebrote”, explica el director general de Cadena de Suministro de Tendam. “Todas las áreas de la empresa (aprovisionamiento, logística, finanzas, RR.HH., sistemas…)  tienen claros los procedimientos y planes de contingencia a seguir en caso necesario”.

También Mango apunta en esta dirección: “afortunadamente tenemos un sourcing bastante diversificado, por lo que, ante futuros rebrotes, podremos mantener nuestra fuerza productiva”, señalan fuentes de la compañía a Business Insider. “Además, estamos trabajando con nuestros proveedores para asegurar que en sus fábricas se están cumpliendo todos los protocolos necesarios para la prevención y seguridad frente a la COVID-19”.

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