Netflix necesita ganar más dinero: limitar los usuarios que comparten cuenta y licenciar sus contenidos a terceros podrían ser las primeras medidas para conseguirlo

'The One', el último éxito de Netflix.
'The One', el último éxito de Netflix.

Netflix

  • Netflix está probando una nueva función por la que limitaría la opción de que varios usuarios —convivientes o no— compartieran la misma cuenta.
  • Que ahora se planteen introducir ciertos límites y 'forzar' nuevas altas entre los que ahora no se rascan el bolsillo, sin duda, pondrá a prueba cómo de esencial se ha vuelto el servicio.
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Netflix está realizando pruebas para para limitar el número de personas que pueden compartir una misma cuenta. Algunos usuarios han difundido en redes que, al intentar acceder al servicio, se les pide una autenticación de seguridad mediante un código que el sistema envía al titular de la cuenta por teléfono o al email. No es infrecuente que Netflix lleve a cabo estas pruebas para testar nuevas funcionalidades. Es una manera de probar cambios en grupos reducidos antes de implantarlos (o descartarlos, llegado al caso). Esta, en particular, ha hecho saltar las alarmas entre los usuarios porque verifica que los que comparten cuentas son convivientes o tienen una relación estrecha, lo que no siempre es el caso. 

Netflix parece haber comprendido que, aunque 200 millones de suscriptores son muchos, podría ganar muchísimo más si hubiese ciertas restricciones en cuanto a los usuarios anclados a la misma cuenta que obligase a pagar a más personas. No es el único movimiento de la compañía que refleja la búsqueda de nuevas vías para elevar sus ingresos. Varios medios especializados han publicado que Netflix está negociando con varios conglomerados de medios para licenciar sus contenidos, una operación que le reportaría unos fees adicionales (y que en la práctica le colocaría en la misma posición de los que, hace más de una década, les vendían programas a ellos). 

Show me the money! 

En la actual posguerra del streaming la liquidez es clave, especialmente para una compañía como Netflix. Con un mercado cada vez más concurrido el apalancamiento de su crecimiento parece inevitable. Disney ha conseguido en menos de un año lo que parecía imposible: superar los 100 millones de suscriptores y hacer que los 200 no parezcan tan lejanos. Además, la mutación de esta plataforma tras la incorporación de Star, su sexto vertical, ha equiparado sus clientes potenciales. Por no hablar de la amenaza que supondrá el torrente de estrenos basados en propiedad intelectual de éxito que anunció Bob Chapek durante el último Investor's day. Si sumamos a la ecuación HBOMax, que ha empezado a alcanzar velocidad de crucero, y Paramount+, que ha iniciado sus operaciones en varios países hace menos de un mes, la proyección de ingresos derivados del crecimiento en número de suscriptores para la compañía de Los Gatos será cada vez más modesta. 

Star se integra dentro de la oferta de Disney+: comienza el combate cuerpo a cuerpo contra Netflix

A futuro la batalla tendrá 2 nuevos frentes: la retención de clientes y el aumento del margen de beneficios por suscriptor. Pese a su rotundo liderazgo en cuota de mercado la situación de Netflix es más comprometida porque, a diferencia de las compañías que ahora amenazan su negocio, ellos no tienen un plan B: se lo juegan todo a la carta del streaming.

Los contenidos, una gasolina carísima para el crecimiento

Series de Netflix

Netflix siempre ha tenido muy claro que la clave del crecimiento está en los contenidos. El aumento exponencial de la inversión en producción original ha sido providencial ya que les ha protegido de la revocación de licencias de los títulos en los que antes se sustentaba gran parte de su negocio. Pero también ha generado una gran presión sobre su tesorería, que ha estado años en números rojos. La liquidez de la empresa estaba en negativo porque todo lo que ganaba en cuotas se invertía en contenidos, situación que ha soxbrellevado aplazando el registro contable de la deuda (la inversión en cada producción se imputa contra beneficios cuando el programa se estrena, no cuando dicha inversión tiene lugar). También mediante la reducción de los márgenes de beneficios y la emisión de deuda

2021 ha traído buenas noticias para Netflix. Será el primer año que la compañía tendrá un cash-flow neutro. Y la cosa pinta mejor en los años siguientes, ya que entrarán definitivamente en beneficios. El problema es el ahora porque este año va a resultar clave en la reconfiguración del sector del entretenimiento online. La competencia está desplegando todo su arsenal y Netflix necesita signos de solidez financiera para que los inversores no pierdan una confianza que ha sido puesta a prueba hasta el límite.

Solo si pagas Netflix y no solo en Netfix 

La suscripción con publicidad se ha convertido para otras plataformas en una alternativa interesante para 'abaratar' el coste de la suscripción, captar más clientes y obtener beneficios directos de los anunciantes. Hulu, Peacock, Paramount+ y HBOMax son los buques insignia de esta diversificación del negocio con la fórmula del AVOD (advertising video on demand). Netflix, sin embargo, siempre ha dicho que la publicidad no forma parte de sus planes. Y dado que la subida de precios parece tener un efecto colateral cada vez más pronunciado en la retención de clientes no le ha quedado más remedio que buscar alternativas. Las que ahora están sobre la mesa se centran en sus dos principales activos: el margen que consiguen por cada cliente que utiliza la plataforma y la rentabilidad de sus contenidos estrella, que ahora podrían tener una segunda vida comercial fuera de la plataforma. 

Compartir cuentas de Netflix es una práctica muy generalizada. La cifra de personas que acceden al servicio usando los datos de otra persona ascienden a 40 millones según los datos que maneja la propia compañía.

El desconocido precio de crear una serie original para Netflix

Que el precio sea todavía más bajo que las tarifas de partida cuando se reparte el pago de la cuota (o gratis para los que la usan 'de gorra') sin duda ha impulsado la base de usuarios y fans de Netflix en todo el mundo. Pero Netflix no gana dinero de forma directa ni con la notoriedad de sus programas ni con el engagement de quien no paga. Que ahora se planteen introducir ciertos límites y 'forzar' nuevas altas entre los que ahora no se rascan el bolsillo sin duda pondrá a prueba cómo de esencial se ha vuelto el servicio entre esos usuarios que comparten sus cuentas. En la fórmula que están testando actualmente, los usuarios que no pueden verificar la cuenta reciben un mes de prueba gratuito, finalizado el cual no tendrán más remedio que pagar si quieren seguir accediendo a la plataforma.

Además de buscar vías para elevar los ingresos procedentes de las cuotas de suscripción, Netflix parece valorar formulas para rentabilizar sus contenidos originales en una operación que le convertiría en vendedor de compañías de las que históricamente ha sido comprador. Es lo que se desprende de las informaciones difundidas por distintos medios, según las cuales la compañía está en conversaciones con ViacomCBS y NBC Universal para licenciarles sus contenidos. Si estos acuerdos prosperan algunos Netflix Originals podrían verse tanto en otras plataformas (Paramount+ y Peacock, respectivamente) como en sus canales de televisión, gracias a licencias por tiempo limitado y de forma serializada (no en bloque).

Para competir Netflix necesita ganar más. Y puede que por el camino deje de ser el paraíso exclusivo y a precio de derribo que un día conocimos.

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