El fundador de Reby avanza las claves de su desembarco en EEUU tras ser adquirida por 100 millones y explica por qué prefieren las ciudades medianas

Pep Gomez, fundador de Reby.
Pep Gomez, fundador de Reby.

Reby

La startup de movilidad compartida Reby ha sido protagonista de uno de los principales exits del año en el ecosistema emprendedor español: el fondo de inversión canadiense House of Lithium desembolsó unos 100 millones de dólares (95,64 millones de euros, al cambio actual) para hacerse con su negocio de patinetes, motos y bicicletas eléctricas, presente en 18 ciudades de España e Italia.

Su fundador, Pep Gómez, es uno de los contados casos de emprendedores en serie en el ecosistema español: fundó Reby en 2019, después de haber lanzado anteriormente Fever, la compañía de planes de ocio y eventos en directo que hace unos meses levantó 200 millones de euros y se convirtió en unicornio al superar los 1.000 millones de dólares de valoración.

Después de que su negocio se fuera "a cero" durante la pandemia, de facturar "un millón al mes" a no ingresar nada en absoluto, Reby se vio obligada a reinventarse y desarrolló un modelo de acuerdos con socios locales que le ha permitido extenderse, hasta el punto de que aproximadamente utilizan este formato con socios locales en la mitad de las ciudades en las que están.

"2020 y 2021 en la parte de viajes fue un desastre, pero en la de franquicias creció muchísimo. Ahora estamos llegando a niveles de viajes preCOVID y seguimos potenciando las franquicias", explica Pep Gómez en una entrevista con Business Insider España.

Con esa receta, Reby ha conseguido ir doblando año a año su facturación: de los 4 millones de dólares que ingresaron en 2019 a 13 millones de dólares en 2021, pese al impacto de la pandemia.

Su objetivo, asegura Gómez, es seguir centrados en España e Italia. Asegura que están "superilusionados con el sur de Europa", donde ven "mucho potencial" en ciudades de tamaño mediano.

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Cristina Castillo Reby

"No necesitas una ciudad con un millón de habitantes; puedes tener ciudades de 100.000 habitantes y estar funcionando perfectamente. De hecho, es más útil en ellas que en una ciudad en la que ya tienes el metro. O ciudades como Valencia, Zaragoza, Sevilla; ahí es donde ese tipo de servicios aportan más", explica.

De hecho, para Gómez, la oportunidad de los servicios de sharing está más en esas ciudades que en las grandes urbes, donde algunos medios de los que ofrecen, por ejemplo el patinete, son más utilizados por turistas que por usuarios locales.

"De las 18 ciudades en las que estamos, 15 son secundarias, porque allí está el tipo de usuario que repite. En ciudades primarias quien usa el patinete es un turista. Por eso nosotros, además de entrar casi siempre en ciudades secundarias, decidimos hacer motos, porque el usuario de moto es más recurrente, es más el estudiante, el local de esa ciudad", señala.

De conocer a un inversor a una propuesta de compra

Imagen de un patinete de Reby.

Durante el parón por la pandemia, en 2021, Gómez decidió ir a conocer quién era House of Lithium, el fondo de capital privado especializado en negocios de movilidad sin emisiones puesto en marcha por el fondo canadiense Sol Global Investments que les había apoyado en su anterior ronda semilla, de 17,9 millones de dólares.

"Me contaron que, de cara al futuro, querían construir una compañía de movilidad eléctrica, compartida o no, que estuviera verticalmente integrada. Ellos habían visto que en sectores grandes, muy fragmentados, se puede generar mucho valor uniendo diferentes compañías", relata. 

Esa propuesta de valor —que incluye otras inversiones de este fondo como los fabricantes de motocicletas Damon Motors y Switch Motorcycles, el de vehículos comerciales Tevva Motors, o las tiendas de motocicletas, bicicletas y patinetes eléctricos Simply EV y tecnología Simply Mac— fue lo que acabó fructificando en la compra de Reby.

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Acuerdo entre empresas, encajar piezas de puzzle.

"La adquisición partió de la base de que queríamos hacer un proyecto con House of Lithium; ha sido muy natural porque es consecuencia de lo que queríamos hacer conjuntamente. A nosotros nos faltaban un montón de cosas que ellos tenían. Por ejemplo, ellos tienen muchas tiendas de movilidad eléctrica en Estados Unidos", subraya Gómez, en referencia a Simply EV.

Esa fuerza comercial para crecer en Estados Unidos y la intención de Reby de hacer proyectos allí fue lo que agilizó la operación. "Nos dijeron: 'por qué no nos juntamos y lideráis todo esto y lo gestionáis; no solo Reby, sino otras compañías que hemos comprado'", recuerda Gómez. El proceso comenzó en verano de 2021 y fructificó este mes de mayo.

Estados Unidos en el punto de mira

En ese conglomerado de empresas, Reby aportará su parte de micromovilidad en ciudades, tanto en el diseño y fabricación de vehículos, como en la plataforma de gestión de los vehículos y las relaciones con las ciudades. De hecho, no descartan un despliegue en varias ciudades estadounidenses, aunque no está claro si se hará como Reby o con una nueva marca.

"Es muy probable que salgamos en varias ciudades de Estados Unidos, siempre bajo un modelo enfocado en la convivencia con el peatón, la seguridad...", explica Gómez, que admite que se trata de un proyecto muy incipiente, por lo que no está claro si se hará como Reby o con otra denominación. 

"Esto es muy nuevo, estamos en plena decisión de estas cosas. No somos una empresa que creamos que la marca tiene un valor, creo que la movilidad eléctrica es una commodity", añade. Europa y Latinoamérica también están en el plan, con el modelo de socios locales que ya les ha servido en Italia y España.

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Reby no solo gestiona servicios de micromovilidad, sino que abarca otros ámbitos de la cadena como el diseño de los dispositivos y la fabricación, que hasta ahora se hacía habitualmente en países asiáticos como China o Corea del Sur, pero que, con el aumento de los costes de transporte, han decidido comenzar a ensamblar en España.

"Estamos empezando centros de montaje aquí. Hemos hecho una apuesta muy importante en Valencia, donde empezaremos a montar ahora la primera línea, de unos 3.000 a 4.000 vehículos al mes, una burrada", señala. También están hablando con fabricantes de baterías de litio y prevén poner en marcha otro centro de ensamblaje en Barcelona.

Con la compra por House of Lithium, fabricar en Estados Unidos también será una alternativa: "La idea es no centralizarlo todo en China, sino descentralizarlo totalmente".

La micromovilidad pasa por la agregación y tendrá que ser impulsada por un ente público

Imagen de un usuario con una bicicleta de Reby

Con presencia en ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Gijón, Tarragona, Alcobendas, Terrassa o Sabadell, el fundador de Reby considera que la movilidad urbana tendrá que transitar hacia un modelo en el que haya plataformas agregadoras que incluyan toda la oferta, tanto la de los servicios de transporte compartido como la los medios de transporte público tradicionales.

"En general no hemos visto ningún agregador que haga lo que a mí me gustaría, que es que me baje una aplicación y con un clic lo tenga todo y pueda coger lo que esté más cerca para ir de A a B", comenta Gómez.

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Desde su punto de vista, una aplicación que ofrezca una experiencia unificada será clave para promover los servicios de movilidad compartida en las ciudades y, para ello, será necesario que las ciudades incluyan esa necesidad en los requisitos de sus concursos.

"Todo pasa por que la integración de pagos, bloqueo, desbloqueo y todo esté unificada, y la única forma en que veo que se puede hacer es con una obligatoriedad por parte de todos los operadores, o sea, tiene que venir de alguien como un ente público. Para eso sirve la Administración. Si te obligan a hacerlo, lo ponen en la licitación, lo harás. Eso es bueno para la empresa y el usuario", concluye.

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