Los retos a lo que se enfrenta la nueva regulación de los patinetes compartidos de Madrid y sus posibles soluciones, según los expertos

Un patinete eléctrico compartido de la marca estadounidense Lime pasa por delante del Ayuntamiento de Madrid.
Un patinete eléctrico compartido de la marca estadounidense Lime pasa por delante del Ayuntamiento de Madrid.
REUTERS/Susana Vera
  • Las licencias de los patinetes eléctricos compartidos en Madrid están prorrogadas hasta el 31 de marzo mientras el Ayuntamiento estudia un nuevo modelo que mejore el anterior.
  • En un debate organizado por Esade en Madrid, expertos de diferentes ámbitos del sector han debatido sobre cuáles son los principales desafíos para este medio de transporte en la ciudad, y han explorado posibles soluciones a abordar.
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Los patinetes eléctricos compartidos empezaron a desembarcar en Madrid en el verano de 2018. Desde entonces, el Ayuntamiento reguló su actividad a través de un sistema de licencias que consiguieron 21 compañías, pero a día de hoy solo quedan 4 de ellas y el Consistorio prepara un nuevo marco regulatorio que abarque la situación actual y corrija los errores del anterior.

En este contexto, el parque empresarial de la escuela de negocios Esade, Esade Creápolis, ha organizado este martes un Laboratorio de Co-creación, debate en el que ha reunido a diferentes expertos del sector para estudiar el futuro de los patinetes en la ciudad, analizar los principales desafíos y buscar soluciones según las necesidades de Madrid.

El evento ha contado con la participación de la directora general de Gestión y Vigilancia de Circulación del Ayuntamiento de Madrid, Marta Alonso; la jefa de Sostenibilidad y Movilidad en Esade Creápolis, Anna Grau; el director y cofundador del Connected Mobility Hub (iniciativa que promueve un ecosistema de emprendimiento en torno a la movilidad conectada y que aúna a entidades públicas y privadas) Sergio Díez; con el profesor en Esade y Comillas Juan Antonio Gil; con la directora de hub de innovación Madrid in Motion, Paz López, y con el responsable de España de la empresa de patinetes Dott, Gerard Sellarès.

Aquí tienes los principales desafíos y soluciones que se han identificado en la sesión:

Cómo sacar los patinetes de las aceras de las ciudades

"Al Ayuntamiento han llegado una gran cantidad de quejas, principalmente por el aparcamiento, porque se dejan de cualquier manera, se dejan mal", ha explicado la directora general de Gestión y Vigilancia de Circulación del Ayuntamiento de Madrid, Marta Alonso.

Así lo ha recogido en diferentes ocasiones también Business Insider España, ya que se trata del principal punto que ha contribuido a la mala imagen de estos vehículos, que en ocasiones impiden el paso de los peatones y también de las personas con movilidad reducida porque la naturaleza del negocio de la mayor parte de las empresas implica que deben poder aparcarse más o menos libremente, y encontrarse con más facilidad que otros medios de transporte.

Para dar respuesta al problema, algunas de las posibles soluciones incluyen que desde las administraciones se obligue a las empresas de patinetes a que delimiten las zonas de aparcamiento, como hace Dott en París, por ejemplo bajándolos de las aceras (París decidió eliminar 2.500 plazas de aparcamiento de coches al aire libre y destinarlas a sus vehículos), que se haga un mayor uso de los parkings subterráneos para este fin o que se exija a las empresas que incluyan un sistema con el que los usuarios puedan anclar los vehículos, como hace la española Reby.

Juan Antonio Gil, profesor en Esade y Comillas, ha planteado la posibilidad de que sean las empresas las que alquilen lugares donde deban aparcarse sus patinetes, de forma similar a como asumen estos gastos las compañías de alquiler de coches.

Otra solución al problema del aparcamiento podría llegar del lado de las multas, algo que también es el caso de Dott en París, donde se penaliza al usuario con 10 euros si no detiene el patinete en un lugar adecuado. "Penalizando estamos logrando ratios de aparcamiento correcto de un 99%", ha apuntado el responsable de España de Dott, Gerard Sellarès. Una propuesta más ha incluido la posibilidad de premiar a los usuarios que utilicen correctamente estos dispositivos.

Las infraestructuras juegan un papel decisivo en el atractivo de los vehículos para los usuarios

Más allá de la actividad y la actuación de las empresas de patinetes, por dónde pueden desplazarse marca inapelablemente el éxito o fracaso de las compañías.

No es lo mismo utilizar un vehículo de movilidad personal en una ciudad en la que el tráfico rodado está acostumbrado a las bicicletas y además existen carriles bici por todo su entramado, que hacerlo en Madrid, donde son más escasos y la tendencia a usar el coche es fuerte, como explicaba el cofundador y CEO de la empresa de motosharing Gecco, Damien Harris, en una entrevista con Business Insider España.

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En ese sentido los ponentes han subrayado que el miedo al tráfico es un factor que afecta decisivamente a los potenciales usuarios de patinetes, tanto privados como de sharing, y que determina si se atreverán a llevar a cabo trayectos más o menos largos, variable que también repercute en si deciden desplazarse con ellos por las aceras, lo que afecta negativamente al peatón.

El reto de los datos, una colaboración público-privada aún por alcanzar

"Es crítico el acceso a datos", ha planteado la directora de hub de innovación Madrid in Motion, Paz López, insistiendo en que "ayudaría muchísimo a ver los patrones de movilidad". "La colaboración público-privada es clave. Las empresas públicas tienen datos y las empresas de patinetes tienen otros. Si esos datos no se unen y no se les da inteligencia seguiremos en el mismo punto", ha sido tajante. 

La responsable de Tráfico en el Ayuntamiento de Madrid ha explicado que la normativa de 2018 obligaba a las empresas a compartir la ubicación de sus patinetes, pero no datos sobre su uso, algo que, ha coincidido, ayudaría a estudiar mejor cómo se relaciona la población con estas empresas y a identificar posibles problemas, y al revés, a elaborar soluciones.

Conseguir que los patinetes conecten las zonas que más lo necesitan

Por su parte, el director y cofundador del Connected Mobility Hub Sergio Díez ha apuntado que es preciso estudiar cómo ligar los patinetes al transporte público. "Que en paradas de autobús o cerca haya este tipo de soluciones en la parte física, y en la parte de interoperabilidad es preciso ver cómo podemos integrarlas", ha señalado.

Desde el Ayuntamiento, Alonso ha coincidido en que uno de los retos más importantes es estudiar la distribución correcta de los patinetes en la ciudad, ya que uno de los problemas de las anteriores autorizaciones tiene que ver con que "se intentó quizá demasiado que [los patinetes] llegaran a toda la ciudad", al tiempo que ha recalcado que la situación es muy diferente dentro y fuera de la circunvalación que rodea Madrid.

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La directiva ha recalcado que la M-30 ofrece "muchas más posibilidades pero también muchos más problemas". "No olvidemos que estamos en un modelo de free floating donde la gente lo coge si tiene seguridad de que lo puede dejar cerca de donde va", ha apuntado, así como que "algo esencial para que este modelo tenga éxito es que tenga suficiente capilaridad".

Por eso, el modelo de gobernanza a tomar para los próximos años constituye en sí mismo un reto. Marta Alonso tiene claro que el anterior no se ajustaba a la realidad ("absolutamente todas las empresas estaban disconformes con este modelo", ha asegurado, principalmente porque "no había aún demanda").

Por último, Alonso ha insistido en su deseo de que se mejore la situación actual y los patinetes dejen de verse por algunos como "una amenaza" para la ciudad. Ahora mismo las licencias a las empresas de patinetes están prorrogadas hasta el 31 de marzo (caducaban el pasado 31 de diciembre) mientras el Ayuntamiento concreta dicho nuevo modelo, que aún no tiene fecha de inicio.

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