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Los fabricantes de coches, pendientes de la minería: la demanda de materias primas para fabricar baterías eléctricas se disparará en 2030

Trabajadores de Opel en una cadena de montaje de piezas de automóviles
Reuters
  • El sector automovilístico tendrá que invertir en minería para asegurar el suministro de los metales necesarios para la fabricación del coche eléctrico. 
  • La demanda de níquel se multiplicará por 16 hasta 2030, según Bloomberg.
  • La industria del litio requiere de una inversión de más de 23.000 millones de euros, como mínimo, para garantizar la existencia de dicho metal. 
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El sector automovilístico afronta el futuro de la movilidad. El coche eléctrico plantea grandes retos a la industria, como la capacidad de suministro de las materias primas necesarias para fabricar baterías eléctricas. El níquel, el litio, el cobalto o el cobre, entre otros, son metales estratégicos para el sector. 

En un contexto en el que la demanda de coche eléctrico se dispara, los fabricantes deben ser capaces de asegurar la disponibilidad de dichas materias primas.

Según Bloomberg, la demanda de níquel se multiplicará por 16 en 2030 respecto a 2018. Asimismo, asegurar los suministros de litio para la fabricación de baterías eléctricas requerirá de inversiones de miles de millones de euros.

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Las estimaciones apuntan a que los desembolsos necesarios para garantizar las existencias de dicho metal oscilarán entre los 23.000 millones de euros, como mínimo, hasta los 27.000 millones de euros. Y esas cifras son solo para la industria del litio. 

Los fabricantes de coches tendrán que invertir cerca de 130.000 millones de euros en la producción vehículos eléctricos, según las estimaciones del mercado. La demanda de metales se disparará y, si el sector automovilístico no es capaz de controlar la minería, habrá escasez de materiales para fabricar las baterías. 

Además del níquel o el litio, la demanda de aluminio se multiplicará por 10 en 2030. La del cobre se disparará en la misma medida. Mientras, el grafito y el litio serán hasta 9 y 8 veces más necesarios, respectivamente. 

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En Reino Unido, según The Independent, las ventas de coches en el país cayeron en marzo más del 40% debido a la crisis del coronavirus. Sin embargo, la demanda de vehículos eléctricos estuvo cerca de triplicarse en el mismo mes. Es decir, mientras que el volumen de compras de coches convencionales disminuye, el mercado de los vehículos eléctricos crece significativamente. 

En este contexto, el fabricante de vehículos estadounidense General Motors ha anunciado recientemente que va a invertir cerca de 18.000 millones de euros en sus futuros coches eléctricos, según Reuters

La compañía estima que para 2025 las ventas de sus eléctricos —tanto coches como camionetas— superarán el millón en China y Estados Unidos. 

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Por eso, la viabilidad de la industria dependerá de su capacidad de controlar la cadena de suministro. Según Bloomberg, si los fabricantes no invierten en minería, la oferta de metales escaseará y no será suficiente para producir los volúmenes previstos por el sector. En la carrera por la electrificación del automóvil hay cada vez más competencia.

Además, los vehículos eléctricos no solo ayudan al medio ambiente y la calidad del aire, sino que evitan otro tipo de medidas económicas en la lucha la crisis climática y provocan un ahorro en el sistema sanitario al evitar enfermedades.

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