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El último bulo sobre Mercadona proviene de un grupo de 'quimiofóbicos' que ha decidido atacar uno de sus productos más vendidos

Productos de Mercadona
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  • Mercadona siempre se encuentra envuelta en bulos que cuestionan sus productos.
  • Esta vez ha sido el turno del fiambre de pavo que la compañía vende en sus establecimientos.
  • Un grupo de Facebook de "quimiofóbicos" ha levantado la alerta alrededor de este producto.
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Los bulos sobre productos alimenticios cada vez aparecen en mayor medida por Internet, alertando a los consumidores sobre el consumo de determinados productos sin haber probado científicamente las bases en las que fundamentan estas teorías. Mercadona, como una de las grandes superficies del momento, sufre los continuos ataques que algunos grupos lanzan contra ella.

Esta vez, el bulo se ha originado en un grupo de "quimiofóbicos" de Facebook, los cuales no están a favor —y tienen miedo— de los productos que pasan por ciertos procesos químicos o tienen ingredientes artificiales como los aditivos.

Este grupo ha difundido la noticia de que el fiambre de pavo que vende la empresa contiene aditivos "muy peligrosos" que podrían producir cáncer a las personas que lo consumen. Los aditivos que señalaron en su comunicado fueron concretamente el ácido carmínico (E-120), los carragenanos (E-407) y el nitrito sódico.

Tras la alarma de la carne mechada, los consumidores buscan más en Internet sobre los componentes de los productos para comprobar si son saludables o no. Sin embargo, la red está saturada de grupos como este que ofrecen información dudosa sobre los diferentes alimentos.

Leer más: Los 20 quesos más saludables de Mercadona, según el nutricionista español más popular en redes sociales

El último bulo en el que la compañía se había visto envuelta tenía que ver con la pechuga de pavo y este mismo grupo contrario a los aditivos. El motivo fue la carragenina, un espesante natural cuya seguridad se ha demostrado científicamente, pero que esta agrupación "quimiofóbica" había tachado de cancerígena, diciendo que podía producir alteraciones inmunológicas y otras enfermedades.

Los expertos de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA) volvieron a evaluar este componente y llegaron a la conclusión de que no existían riesgos adversos por su consumo. También aseguraron que las dosis que se emplean de este y otros aditivos en la alimentación son lo suficientemente seguras para no ocasionar ningún problema de salud.

La OMS presentó un informe en 2015 en el que señalaba que las carnes procesadas podían ser cancerígenas pero solo si se realizaba un consumo exagerado de estas y durante un largo período de tiempo. El fiambre de pavo ha pasado los controles necesarios que dictaminan que el uso de estas sustancias no produce ningún efecto negativo y que se usan específicamente para atribuir ciertas características al producto que no se pueden conseguir de otra forma.

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