La carrera espacial podría protagonizar el próximo 'boom' en bolsa y los dos hombres más ricos del mundo ya han tomado posiciones

Elon Musk cohete

Reuters / Steve Nesius

  • La lucha por la carrera espacial ha vuelto a escena y hay muchas compañías que pugnan por ser las dominadoras.
  • Este mercado puede proporcionar grandes ingresos y algunas empresas se encuentran mejor posicionadas para hacer crecer su negocio y su cotización en la bolsa.
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La conquista del espacio es un sueño para las dos personas más ricas del mundo, Jeff Bezos y Elon Musk, que además aspira a convertirse en un negocio multimillonario.

La mezcla entre la caída de los costes y el aumento del apetito de los inversores ha transformado por completo la industria. Cada vez existen más empresas que compiten en este terreno. Pero, a pesar de que el turismo espacial atrae cada vez más titulares, los seguidores de tendencias de momento se quedan con fabricantes de satélites, proveedores de servicios de lanzamiento e incluso firmas de logística espacial. No es una sorpresa: todos estos negocios están generando ingresos reales a partir de nuevas tendencias.

La capitalización de mercado de las empresas espaciales suma aproximadamente 25.000 millones de dólares en la actualidad, frente a prácticamente nada hace unos años. Esa cifra no incluye a SpaceX, el gigante fundado por Elon Musk, que sigue sin debutar en bolsa y que tiene una valoración aproximada de 74.000 millones de dólares, ni a Blue Origin, el proyecto del fundador de Amazon, Jeff Bezos

Si el mayor desafío hace 4 años era encontrar suficientes empresas en las que invertir, hoy es averiguar qué nuevas compañías, muchas de ellas en proceso de debutar en los mercados mediante fusión o a través de SPAC, tienen la capacidad de mantenerse en el tiempo para recompensar a los inversores. 

Si bien algunos parecen atractivos, los jugadores heredados, particularmente Lockheed Martin, podrían ser la mejor manera de capturar las ventajas en el espacio, al tiempo que limitan las desventajas.

Pensar en un renacimiento espacial de este tipo hace una década era prácticamente impensable. El apogeo de en los años 60 y 70 había quedado en el olvido. El número de lanzamientos orbitales en Estados Unidos cayó de alrededor de 40 al año a finales de la década de los a menos de 20. De hecho, el negocio empeoró tanto que Lockheed Martin y Boeing combinaron sus operaciones de servicio de lanzamiento para formar United Launch Alliance, o ULA, según informa Barron’s

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Pero ahora el planeta se encuentra ante un nuevo escenario. La entrada de Elon Musk volvió a poner las miradas en la industria aeroespacial. En 2014, el multimillonario sudafricano le dijo al Congreso estadounidense que SpaceX podría proporcionar los mismos servicios que ULA por aproximadamente una cuarta parte del coste. 

El tiempo ha demostrado que tenía razón. 

SpaceX ahora tiene una aplicación web donde los clientes potenciales pueden ver una estimación de cuánto costará hacer un envío en la órbita terrestre. SpaceX cobra 1 millón de dólares por viajar en un cohete Falcon 9, mientras que los costes de lanzamiento de ULA también se han reducido, aunque la compañía no ha indicado cuánto, explica Barron’s

La cada vez más elevada competitividad calienta el sector

Con estos mimbres, han aparecido nuevas compañías con la esperanza de enfrentarse a SpaceX, entre las que se encuentran Rocket Lab USA y Astra, que pronto cotizarán en bolsa, y que desarrollarán cohetes más pequeños y low cost. Muchos más competitivos, incluso, que los fabricados por la firma dirigida por Musk. 

Este aligeramiento de los precios ha hecho posible todo tipo de negocios que hubieran sido inimaginables hace una década, desde la conectividad de internet gracias a satélites espaciales, hasta el monitoreo e imágenes continuos de la Tierra. El resultado final serán más lanzamientos espaciales. 

Ahora, los satélites son cada vez más baratos. También, más eficaces. 

La empresa de servicios satelitales Spire Global ha construido una “constelación” de pequeños satélites a los que llama Lemurs. Paralelamente, BlackSky Holdings dice que puede generar imágenes del planeta por una décima parte del coste de un satélite tradicional; mientras que AST & Science usará satélites de la misma manera que las empresas de telefonía móvil usan torres para brindar servicios telefónicos en todo el mundo. El avance es significativo y ya no es cuestión de ciencia ficción. 

El espacio es un mercado de nicho, aunque los analistas han comenzado a intentar evaluar la oportunidad potencial. “Los servicios de lanzamiento podrían alcanzar los 10.000 millones de dólares en ventas anuales para 2040”, expone en una nota Adam Jonas, analista de Morgan Stanley. “El negocio crecerá a 25.000 millones anuales en comparación con los 3.000 millones del 2021”, añade.

El mejor posicionamiento de cara al largo plazo

El acceso a Internet de alta velocidad gracias a los satélites también debería impulsarse con mucha fuerza. El experto lo cifra desde los 10.000 millones actuales a los más de 90.000 millones de dólares en ventas de aquí a las próximas 2 décadas. “La fabricación de satélites seguirá siendo un negocio de entre 20.000 y 30.000 millones de dólares al año, aunque aumentará el número y la diversidad de satélites fabricados por esa cantidad de dinero, lo que podría aumentar los riesgos para empresas como Maxar Technologies (MAXR) e Iridium Communications (IRDM)”, apunta Jonas.

No obstante, la gran oportunidad podría estar en empresas que puedan explotar el nuevo modelo espacial. Jonas escribe que el D-Orbit de Rossettini transportará satélites a diferentes ubicaciones y limpiará la basura espacial. “Ese es un ejemplo de impacto de segundo orden”, analiza. 

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Las empresas de servicios satelitales podrían estar haciendo reparaciones y remodelaciones en el espacio. En total, esos servicios podrían valer 400.000 millones de dólares, más de 4 veces más que la construcción de satélites y el lanzamiento de cohetes.

“El espacio afecta prácticamente a todas las industrias de manera significativa”, comenta Jonas. “Es difícil encontrar una industria que en última instancia no se vea alterada o incluso completamente interrumpida por el desarrollo de la economía espacial”, destaca.

Las nuevas oportunidades parecen grandes, pero quedan muy lejanas y los inversores pueden tener demasiadas opciones ahora. O al menos no las adecuadas. La demanda tiene que ser lo suficientemente alta para justificar la inversión de capital en acciones, como dice el consultor aeroespacial de Teal Group, Richard Aboulafia, en Barron’s. 

En este sentido, Lockheed Martin podría ser un valor seguro para entrar en la industria espacial. Posee el 50% de ULA, que tiene más de 130 misiones exitosas a sus espaldas. 

“El acuerdo de la compañía con Aerojet fue bueno", dice en un informe Dan Morgan, gestor de carteras de Synovus. "Sin embargo Lockheed sigue siendo una compañía del sector de defensa”, matiza.

En conclusión, Morgan expone que las acciones de Lockheed cotizan a solo 13,6 veces los beneficios estimados para 2021, lo cual supone un gran descuento frente a la media del mercado: 22,6 veces del mercado. “Si las acciones pueden cotizar a una relación PER de 20, aproximadamente, tiene la capacidad de impulsarse un 40% desde los niveles actuales”, prevé. 
 

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