Cómo invertir en 2024, según los estrategas de Goldman Sachs, JPMorgan y otros 10 gigantes de Wall Street

James Faris,
Wall Street es optimista con la Bolsa en estos momentos, con algunas excepciones notables.
Wall Street es optimista con la Bolsa en estos momentos, con algunas excepciones notables.

Roy Rochlin / Getty Images

  • El consenso de 12 grandes firmas de inversión de Wall Street es que las acciones volverán a subir en 2024.
  • Sin embargo, la ralentización del crecimiento económico y el aumento de las tensiones geopolíticas podrían provocar una recesión.

La mayoría de los expertos ha subestimado el comportamiento de la Bolsa de Nueva York este año, al igual que no esperaban la mayor caída desde la crisis financiera en 2022.

De cara a 2023, las mentes más brillantes de Wall Street animaron a los inversores a prepararse para lo peor. La opinión generalizada era que en algún momento se produciría una recesión, dado que los tipos de interés estaban subiendo a un ritmo sin precedentes mientras la Reserva Federal intentaba frenar la inflación.

Pero la tan temida recesión no ha llegado, y la economía está resistiendo más de lo que nadie había previsto. El gasto de los consumidores y el mercado laboral también se han mantenido sólidos. Este escenario favorable ha impulsado la renta variable. El S&P 500 ha subido un 19,9% en lo que va de año, hasta los 4.604 puntos, muy por encima incluso de la estimación más alcista, de 4.500 puntos.

Aunque predecir el futuro no suele funcionar, las grandes firmas de inversión publican anualmente sus previsiones para el S&P 500 y los principales sectores a vigilar. De 12 empresas, 10 creen que las acciones volverán a subir en 2024, mientras que solo dos prevén descensos.

Más concretamente, los objetivos de precios del S&P 500 para finales de año oscilan entre los 5.100 (una subida del 10,9% desde los 4.604 de mediados de diciembre) y los 4.200 (una pérdida del 8,8%). A continuación, descubre los objetivos de precios, las perspectivas bursátiles, económicas y las ideas de inversión de cada una de estas grandes empresas de inversión, ordenadas desde la visión más alcista a la más bajista.

1. BMO Capital Markets

BMO logo.

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Previsión para el S&P 500: 5.100 puntos (subida del 10,8%)

Perspectivas bursátiles: los estrategas de BMO Capital Markets se encuentran entre los más alcistas por segunda vez en tres años. El estratega jefe de inversiones de la firma, Brian Belski, cree que 2024 será una continuación de la vuelta a la normalidad de este año en cuanto a beneficios, valoración y rentabilidad.

"Creemos que 2024 será el segundo año de un proceso de al menos 3-5 años en el que las acciones estadounidenses mostrarán un rendimiento más normal, en un contexto de crecimiento normal del PIB y los beneficios, la valoración y los rangos de rentabilidad de los bonos", escribe Belski en su nota de perspectivas para 2024.

Lo más probable es que las acciones no sean capaces de duplicar su asombroso rendimiento de 2023, según Belski. No obstante, su hipótesis alcista es que el S&P 500 suba un 19,6% hasta los 5.500 puntos, ya que los beneficios se disparan debido a la menor inflación y al menor rendimiento de los bonos, la historia dice que es más probable que las ganancias sean más modestas.

El escenario base de Belski, los beneficios impulsan la rentabilidad de las acciones mientras la economía estadounidense experimenta una "recesión solo de nombre" (refiriéndose a que el concepto de recesión implica dos trimestres de crecimiento negativo, pero no necesariamente tiene un impacto en el mercado laboral). En su opinión, el mercado laboral se mantendrá y el crecimiento de los precios volverá a la normalidad. En su escenario bajista, la recesión sería más grave y provocaría un aumento del desempleo y un descenso de los beneficios.

Shein

Perspectivas económicas: aunque BMO cree que aún es posible una recesión, se centra más en el panorama del empleo que en lo que ocurra con el crecimiento del PIB. Una recesión leve no entraría en conflicto con su hipótesis de base, siempre que la tasa de paro no se dispare hasta niveles incómodos. "Seguiremos basándonos en las tendencias del mercado laboral y, a menos que empeoren bruscamente, el debate sobre la recesión no nos preocupa en este momento", señala Belski.

Ideas de inversión: BMO recomienda comprar acciones de empresas financieras y de tecnología de la información el próximo año. Las financieras están históricamente baratas, según Belski, mientras que las tecnológicas pueden mantener su fuerte crecimiento. Los inversores que busquen valores en esas partes del mercado deberían consultar una lista de recientes incorporaciones a las carteras modelo de la firma.

2. Deutsche Bank

Deustche Bank.

Florian Gaertner / Contributor / Getty Images

Previsión para el S&P 500: 5.100 puntos (subida del 10,8%)

Perspectivas bursátiles: la firma con el objetivo más preciso para el S&P 500 el año pasado es una de las más alcistas sobre las acciones de cara a 2024.

Deutsche Bank espera que las acciones estadounidenses sigan subiendo el año que viene, a pesar de que la recesión sigue siendo una posibilidad seria. La entidad, con sede en Fráncfort, confía en que los beneficios empresariales se basen en las ganancias de este año en 2024, y no está preocupada por las valoraciones de las acciones.

"¿Son altas las valoraciones? No", afirma Binky Chadha, estratega jefe de renta variable estadounidense de Deutsche Bank, en una nota sobre sus perspectivas para 2024. "Vemos el valor razonable en 18x, que resulta ser la mitad del rango 16x-20x de los últimos 2 años, subiendo al máximo al valorar una recuperación", añade.

A finales del año que viene, el S&P 500 debería alcanzar un múltiplo de beneficios de 20 veces, sobre la base de unos beneficios de 250 a 255 dólares, según Deutsche Bank. El índice puede alcanzar los 5.500 en un escenario óptimo en el que la economía siga creciendo y los beneficios sigan subiendo hasta la horquilla de 271 a 275 dólares.

Perspectivas económicas: En contra de lo que podría sugerir su objetivo alcista para el S&P 500, los economistas de Deutsche Bank prevén una recesión breve y leve en EEUU el año que viene. Sin embargo, la empresa cree que el impacto en los mercados será mínimo, ya que los inversores llevan un año preparándose para una recesión. Además, las acciones podrían haber descontado ya una modesta contracción de la economía.

Hay muchas noticias positivas para la economía, como que la inflación está volviendo a los niveles anteriores a la pandemia, en torno al 2%, y que la tasa de desempleo es relativamente baja, justo por debajo del 4%. "Los mercados laborales ajustados han sido históricamente precursores de fases de rápido crecimiento de la productividad (y la producción), ya que incentivan a las empresas a adoptar nuevas tecnologías, como la IA", opina Chadha.

Ideas de inversión: los inversores deberían considerar las empresas de los sectores de consumo discrecional, financiero y de materiales, según Deutsche Bank. La renta variable europea también debería generar fuertes rendimientos que rivalicen con los de EEUU, después de haber quedado significativamente por detrás de las acciones nacionales en 2023.

3. Bank of America

Cartel exterior de una sucursal de Bank of America en Rolling Hills Estates, California, Estados Unidos, el 13 de marzo de 2023.
Cartel exterior de una sucursal de Bank of America en Rolling Hills Estates, California, Estados Unidos, el 13 de marzo de 2023.

PATRICK T. FALLON/AFP via Getty Images

Previsión para el S&P 500: 5.000 puntos (subida del 8,6%)

Perspectivas bursátiles: Bank of America se muestra cautelosamente optimista con la Bolsa por segundo año consecutivo, aunque su objetivo de precio para el S&P 500 es significativamente superior tras el gran repunte del índice.

Aunque los tipos de interés ya no se ciernen sobre los mercados, Savita Subramanian, principal estratega cuantitativa y de renta variable de BofA, señala que el sentimiento sigue siendo bajista. El exceso de pesimismo, sumado a un crecimiento de los beneficios del 6% y al precedente histórico de fuertes ganancias en los años electorales, debería traducirse en otro año superior a la media para la renta variable.

"Es probable que la recesión de los beneficios haya quedado atrás. Vemos señales tempranas de beneficios de productividad, re-shoring, apoyo bipartidista a la fabricación estadounidense, resistencia de los consumidores y notable adaptación de las corporaciones", escribe Subramanian en una nota sobre sus perspectivas para 2024.

Perspectivas económicas: según Bank of America, es probable que EEUU logre el aterrizaje suave que tantos economistas consideraban ilusorio. El crecimiento inesperadamente fuerte impulsó la economía mundial este año, en opinión de Subramanian. Aunque los economistas de su firma creen que ese impulso se ralentizará en el próximo año y medio, esperan que el crecimiento siga siendo positivo antes de volver a acelerarse en 2025, gracias en parte a los recortes de tipos.

"En verano cambiamos nuestra previsión de recesión a aterrizaje suave, con la economía creciendo por debajo de la tendencia y tocando fondo a mediados de 2024. La resistencia del consumo, un fuerte impulso fiscal y la fortaleza de la inversión, ayudada por una legislación favorable, explican el rendimiento superior", escribieron los estrategas e investigadores de BofA dirigidos por Thomas Thornton en una nota de finales de noviembre. 

Ideas de inversión: en opinión de Bank of America, el próximo año los inversores deberían centrarse en empresas de los sectores de consumo discrecional, energía, financiero e inmobiliario. Dentro de la renta fija, al jefe de estrategia de inversión Michael Hartnett le gustan los bonos a largo plazo de toda calidad, incluida la deuda de alto rendimiento y con grado de inversión, así como los bonos del Tesoro estadounidense y los cupones de los mercados emergentes. También es partidario de los denominados valores distressed tech, que son los que están fuera de los 7 magníficos.

4. Federated Hermes

Wall Street se prepara para lo que viene después de unos meses de agosto y septiembre brutales para la renta variable.
Wall Street se prepara para lo que viene después de unos meses de agosto y septiembre brutales para la renta variable.

Mario Tama / Getty

Previsión para el S&P 500: 5.000 puntos (subida del 8,6%)

Perspectivas bursátiles: según los estrategas de Federated Hermes, el S&P 500 registrará una subida de un dígito el año que viene en un mercado en el que hay una mayor variedad de empresas registrando beneficios.

"Creemos que el estrecho repunte de los valores tecnológicos que dominó la primera mitad de 2023 se ampliará a lo largo de 2024, con un buen comportamiento de los valores de gran capitalización, los de crecimiento de pequeña capitalización y los valores internacionales", afirma Phil Orlando, estratega jefe de mercados de renta variable de Federated Hermes, en un comentario enviado a Business Insider.

Sin embargo, los inversores deberían prepararse para la volatilidad en la segunda mitad del año, advierte Orlando. La primera mitad de 2024 debería ser tranquila para las acciones si la Reserva Federal deja de subir los tipos de interés, aunque los mercados podrían ceder parte de esas ganancias antes de las elecciones antes de terminar con fuerza. La selección de acciones será cada vez más importante a medida que disminuya el impulso del mercado, según Federated Hermes. Los gestores de carteras harían bien en inclinarse por los valores de mayor valor y los pequeños valores.

Perspectivas económicas: según Federated Hermes, no hay recesión en el horizonte, ya que las subidas de tipos destinadas a devolver la inflación a niveles normales no han ahogado el crecimiento económico.

"Tanto el mercado laboral estadounidense como la economía en general se han mostrado resistentes a la agresiva política de endurecimiento de la Reserva Federal. Los datos de inflación más suaves apoyan el argumento de que los tipos de interés han tocado techo y ofrecen margen para recortes el próximo año si vemos una desaceleración económica", afirma Mark Sherlock, responsable de renta variable estadounidense de la firma, en un comentario enviado a Business Insider

Tal desaceleración es improbable, cree la firma, a pesar de que los datos manufactureros son mediocres y el mercado laboral está perdiendo algo de fuelle. Ya se han producido varias ralentizaciones en sectores e industrias como la vivienda, la banca y la biotecnología, según Federated Hermes, por lo que puede que no sea necesaria una recesión total, como sostienen algunos economistas.

"La economía sigue debilitándose, pero es poco probable que se rompa. En nuestra opinión, es improbable que se produzca un retroceso recesivo en el futuro. Y eso podría ser suficiente para un pequeño crecimiento de los beneficios", explica Stephen Auth, director de inversiones de renta variable de Federated Hermes, en una nota a los clientes. 

Ideas de inversión: Federated Hermes es optimista respecto a dos grupos de valores estadounidenses que son polos opuestos. Uno es el valor de gran capitalización y el otro el crecimiento de pequeña capitalización. A la firma también le gustan las acciones internacionales y las empresas de calidad, pero ve alternativas a la renta variable, incluidos los bonos del Tesoro y el efectivo.

5. RBC Capital Markets

Cartel del Royal Bank of Canada (RBC) en el centro de Toronto el 3 de marzo de 2011.

Mark Blinch/Reuters

Previsión para el S&P 500: 5.000 puntos (subida del 8,6%)

Perspectivas bursátiles: los estrategas de RBC Capital Markets creen que la renta variable estadounidense volverá a subir en 2024, aunque esta clase de activos no está exenta de riesgos.

Lori Calvasina, responsable de estrategia de renta variable estadounidense de RBC Capital Markets, indica en una nota sobre sus perspectivas para 2024: "Seguimos siendo constructivos con respecto al mercado de renta variable estadounidense para el año que viene. Nuestro trabajo de valoración y sentimiento está enviando señales constructivas, parcialmente compensadas por los vientos en contra de una economía lenta y la incertidumbre en torno a las elecciones presidenciales de 2024".

El sentimiento positivo de los inversores es un viento de cola clave para la renta variable, según Calvasina, y no hay amenaza de caída de las valoraciones ya que la inflación se ha movido a niveles más manejables. Aunque las estimaciones de beneficios parecen estar ligeramente sobrevaloradas, RBC no ve en ello un gran motivo de preocupación. "Las estimaciones de consenso de subidas, que dependen en gran medida de la expansión de los márgenes, pueden ser un poco demasiado elevadas. Pero no nos preocupa demasiado, ya que es habitual que las previsiones sean demasiado elevadas a estas alturas", argumenta Calvasina.

Perspectivas económicas: si las acciones no alcanzan el objetivo de RBC, la firma confía en que probablemente se deba a que el crecimiento económico decepcione. Se prevé que el PIB de EEUU aumente solo un 1% el próximo año, lo que, según la firma, se ha traducido normalmente en una débil rentabilidad de la renta variable. "Si se produce algo más que una recesión leve/breve, las cotizaciones bursátiles corren el riesgo de sufrir una caída considerable. Seguimos teniendo dudas de que una recesión tenga que estar necesariamente descontada en el mercado de renta variable estadounidense", opina Calvasina.

Ilustración recesión

Sin embargo, si los tipos de interés bajan podrían mantener a flote tanto las acciones como la economía. La Reserva Federal no ha dicho que vaya a recurrir a recortes el año que viene, pero los mercados ya están empezando a descontarlos.

Ideas de inversión: RBC prefiere los valores tecnológicos y de servicios de comunicaciones, y las empresas energéticas para 2024. La firma también se muestra alcista con las empresas de pequeña capitalización, ya que el sentimiento sobre el grupo y sus balances es excesivamente negativo.

Los valores de comunicación tienen valoraciones aceptables y tienden a batir al mercado cuando caen los rendimientos del Tesoro estadounidense a 10 años, según Calvasina. Y aunque lo contrario ocurre con las empresas energéticas, señala que el sector está barato y cuenta con revisiones positivas de los beneficios y unos dividendos envidiables.

6. Société Générale

El logotipo del banco francés Societe Generale en la fachada de un edificio en París, 7 de noviembre de 2013.
El logotipo del banco francés Societe Generale en la fachada de un edificio en París, 7 de noviembre de 2013.

REUTERS/ Jacky Naegelen

Previsión para el S&P 500: 4.750 puntos (subida del 3,2%)

Perspectivas bursátiles: los inversores sufrirán un latigazo el año que viene por estas fechas, según Société Générale. La firma francesa prevé que el S&P 500 coquetee con su máximo histórico a principios de 2024, antes de caer hasta los 4.200 puntos por la contracción de la economía, y volver a subir cuando bajen los tipos de interés.

"El viaje hasta finales de año no será nada fácil, ya que esperamos una leve recesión a mediados de año, una liquidación del mercado de crédito en el segundo trimestre y un endurecimiento cuantitativo continuado", indica el jefe de estrategia de renta variable estadounidense, Manish Kabra, en una nota sobre sus perspectivas para 2024.

Sin embargo, el aumento de los beneficios creará oportunidades atractivas para que los inversores compren las caídas de los mercados, según Kabra. Hasta que se produzca una recesión, espera que continúe el estrecho liderazgo del mercado de este año, lo que significa que las empresas tecnológicas y otros valores centrados en el crecimiento serán los que obtengan mejores resultados.

Perspectivas económicas: aunque una recesión puede dar miedo, Kabra cree que serviría para bajar los tipos de interés sin causar necesariamente un repunte del desempleo. "SG espera una leve recesión a mediados de 2024 que lleve a recortes considerables de tipos a principios de 2025, llevándolos al 2,5-3%. Con la tasa de desempleo alcanzando un máximo del 4,5%, esto sería casi una 'recesión Goldilocks' para los mercados", señala Kabra.

Aunque 2024 puede ser un año perdido para las acciones y la economía, Kabra cree que unos tipos de interés más bajos generarán un auge del crecimiento en el año siguiente. La proyección del PIB de Societe Generale para 2025 es del 5%, lo que supondría la tasa más alta desde 1984, excluyendo el auge posterior a la pandemia de 2021.

Ideas de inversión: Société Générale espera que, al igual que en 2023, los servicios de comunicación y los valores tecnológicos obtengan mejores resultados el próximo año. La firma francesa también prefiere sectores de alta calidad y sensibles desde el punto de vista económico, especialmente el industrial, que se está beneficiando de la automatización y la reinversión en Estados Unidos. El sector sanitario destaca dentro de los defensivos, en opinión de Kabra.

7. Goldman Sachs

Goldman Sachs.

Michael M. Santiago/Getty Images

Previsión para el S&P 500: 4.700 puntos (subida del 2,1%)

Perspectivas bursátiles: el año que viene será relativamente tranquilo en los mercados, según Goldman Sachs. David Kostin, estratega jefe de renta variable estadounidense de la firma, prevé subidas de un dígito intermedio gracias a un crecimiento de los beneficios sólido, aunque poco espectacular, del 5%. "Nuestras previsiones macroeconómicas implican un resultado benigno para la renta variable, pero el punto de partida actual limitará la revalorización potencial del índice de referencia de la renta variable estadounidense en 2024", indica Kostin en una nota sobre sus perspectivas para 2024.

El titán de Wall Street tiene un objetivo de precio para el S&P 500 a mediados de año de 4.500 puntos, lo que implica que las acciones estadounidenses sufrirán los seis primeros meses del año. Ni los márgenes ni los múltiplos de beneficios crecerán probablemente de forma significativa, según Kostin, lo que debería mantener los precios de las acciones bajo control.

Perspectivas económicas: al igual que el año pasado, Goldman Sachs no prevé una recesión. Los economistas de la firma creen que habrá un crecimiento del PIB estadounidense del 2,1% en 2024, lo que supondría un modesto descenso respecto a la tasa del 2,4% de este año, pero sigue siendo más del doble de la estimación de consenso de un crecimiento del 1%.

"La economía estadounidense desafió los temores de recesión en 2023 y avanzó hacia un aterrizaje suave. La sorpresa clave ha sido un crecimiento del PIB mucho más fuerte de lo esperado, aunque esto no ha impedido que el mercado laboral siga reequilibrándose o que la inflación siga cayendo", escribe Jan Hatzius, economista jefe de Goldman Sachs, en una nota sobre sus perspectivas para 2024. 

El optimismo de Goldman se basa en nuevos descensos de la inflación, tanto en EEUU como en el extranjero. También cuenta con recortes de los tipos de interés en la segunda mitad del año, que deberían respaldar un mercado laboral que se ha mostrado notablemente resistente hasta ahora.

Ideas de inversión: Goldman Sachs es partidario de tres tipos principales de inversiones para el próximo año: valores de alta calidad, empresas orientadas al crecimiento con elevados rendimientos del capital invertido y empresas cíclicas sobrevendidas que puedan seguir creciendo en una economía resistente.

 

8. UBS

UBS

Fabrice Coffrini/AFP/Getty Images

Previsión para el S&P 500: 4.700 puntos (subida del 2,1%)

Perspectivas bursátiles: la mayor parte de la subida de los mercados estadounidenses ya se ha materializado, según UBS. La empresa considera que el aumento constante de los beneficios, la caída de los rendimientos de los bonos y la bajada de los tipos de interés son vientos de cola, aunque el mercado parece haber descontado ya gran parte de esas buenas noticias. Según UBS, los beneficios de las empresas aumentarán un 9% en 2024, después de apenas haberse movido este año, aunque al S&P 500 le costará subir tanto, ya que es improbable que los beneficios vuelvan a aumentar.

La volatilidad podría reanudarse el próximo año tras un 2023 relativamente moderado, según UBS. La bajada de tipos de interés será un catalizador muy necesario para las acciones, pero los inversores aún pueden buscar seguridad ante riesgos como un crecimiento económico más lento y una mayor agitación geopolítica.

Perspectivas económicas: según UBS, EEUU evitará una recesión importante en 2023. El crecimiento se ralentizará, pero los consumidores podrán seguir gastando, ya que en general tienen trabajo y son financieramente estables. Además, la caída de los tipos supondrá un alivio después de rondar niveles altísimos durante todo el año.

"Aunque creemos que habrá una desaceleración, no esperamos una contracción significativa de la actividad. Sería históricamente inusual que la economía estadounidense evitara una recesión tras un periodo de subidas de tipos, pero pensamos que esta vez hay motivos para el optimismo", indican los estrategas de UBS Global Wealth Management (GWM) en una nota sobre sus previsiones para 2024. 

UBS también señala que la economía mundial actual difiere mucho de la de la década de 2010. La globalización está en declive tras la pandemia y los conflictos en Ucrania e Israel, lo que podría remodelar el comercio mundial, aunque los avances en inteligencia artificial podrían compensar cualquier pérdida de productividad.

"Aunque la vieja amenaza de las grandes potencias en guerra parece estar regresando, los nuevos avances en inteligencia artificial (IA) también podrían transformar la humanidad. Esto nos deja en un mundo nuevo, definido por la incertidumbre económica y la inestabilidad geopolítica y medioambiental, pero también por un profundo cambio tecnológico", apunta en la nota el jefe de inversiones de UBS GWM, Mark Haefele. 

Ideas de inversión: la calidad debería ser la principal prioridad de los inversores en 2024, según UBS. Las acciones de alta calidad con elevados rendimientos sobre el capital invertido y los márgenes operativos, así como un endeudamiento mínimo, deberían obtener mejores resultados, mientras que los bonos de calidad proporcionarán ingresos sólidos y constantes.

"Creemos que valdrá la pena centrarse en la calidad en 2024. A medida que bajen los tipos de interés, esperamos que los bonos de calidad ofrezcan tanto ingresos atractivos como revalorización del capital. Y creemos que serán los valores de calidad, incluidos muchos del sector tecnológico, los que estarán mejor posicionados para hacer crecer los beneficios en una economía mundial en desaceleración", indica Iqbal Khan, presidente de UBS GWM, en la nota. 

9. Stifel

Trader trabajando en el parqué de la Bolsa de Nueva York durante la tarde del 03 de noviembre de 2023.
Trader trabajando en el parqué de la Bolsa de Nueva York durante la tarde del 03 de noviembre de 2023.

Michael M. Santiago / Getty

Previsión para el S&P 500: 4.650 puntos (subida del 1%)

Perspectivas bursátiles: según Stifel, la renta variable estadounidense se mantendrá prácticamente plana en 2024, ajustada a la inflación. Los estrategas del banco de inversión creen que los inversores deberían acostumbrarse a rentabilidades mínimas tras una década de ganancias de dos dígitos. "Esperamos que el S&P 500 se mantenga dentro de un rango en términos reales hasta principios de la década de 2030", opina Barry Bannister, estratega jefe de renta variable de Stifel, en la nota sobre sus perspectivas para 2024. Añade que los elevados rendimientos que las acciones estadounidenses generaron sistemáticamente en la década de 2010 "han desaparecido durante una generación".

Perspectivas económicas: en opinión de Stifel, la economía del próximo año será muy similar a la de 2023. La firma cree que el crecimiento y la inflación persistirán, lo que impedirá que la Fed recorte los tipos en la primera mitad del año. Además, opina que el anticipo de recesión es cosa del pasado, no del futuro. "EEUU ya tuvo una pseudo-recesión (cayó el exceso de demanda de mano de obra, sin afectar significativamente a los puestos de trabajo reales) desde aproximadamente el primero trimestre de 2022 al primer trimestre de 2023, pero el aumento de la utilización de los recursos (que se traduce en inflación) significa que la Fed tiene la clave del riesgo de 'doble caída' en el segundo semestre", escribe Bannister.

La mayoría de los economistas coinciden en que no puede haber una recesión sin un aumento sustancial de la tasa de desempleo. Stifel rebate que la demanda de mano de obra disminuyó un 1%, aunque solo cayó el exceso de demanda. Esta caída ha coincidido con todas las recesiones desde la Segunda Guerra Mundial, señala la empresa.

Ideas de inversión: aunque los grandes valores de crecimiento han funcionado de maravilla para los inversores en los últimos años, deberían venderlos en favor de valores económicamente sensibles, según Stifel. Los principales sectores e industrias a tener en cuenta son los bancos, los bienes de capital, la energía, los servicios financieros, los seguros, los materiales, el sector inmobiliario y el transporte, según Bannister.

 

10. Wells Fargo

Un exdirectivo de Wells Fargo se enfrenta a una pena de prisión por el escándalo bancario.
Un exdirectivo de Wells Fargo se enfrenta a una pena de prisión por el escándalo bancario.

Associated Press

Previsión para el S&P 500: 4.625 puntos (subida del 0,5%)

Perspectivas bursátiles: el S&P 500 terminará el próximo año cerca del extremo inferior del rango objetivo de 4.600 a 4.800 puntos que fijó el instituto de inversión de Wells Fargo, según Chris Harvey, responsable de estrategia de renta variable de la firma. Este resultado supondría que el índice prácticamente no registraría beneficios en lo que va de año. Aunque las acciones de EEUU pueden estar más o menos planas en 2024, no estarán inmóviles. Harvey y sus compañeros esperan una mayor volatilidad del mercado en el próximo año, especialmente en el primer semestre. Las valoraciones pueden contraerse si los tipos de interés se mantienen altos durante más tiempo, advierte Harvey.

Perspectivas económicas: los consumidores, considerados la columna vertebral de la economía estadounidense, recortarán su gasto en 2024, según Wells Fargo. Menos gasto se traducirá en un crecimiento económico más lento, dice la firma, aunque declina predecir cuándo llegará una recesión. Los volúmenes de tarjetas de crédito crecieron un 5,8% en 2023, según Wells Fargo, lo que supone una marca sólida en términos absolutos, pero es significativamente más suave que las tasas del 25% y el 13% de 2021 y 2022, respectivamente. Estas cifras sugieren que la inflación está pasando factura a los consumidores y, por extensión, a las empresas.

Pero hay un resquicio de esperanza para la economía: un menor gasto debería reducir la inflación y los tipos.

"El debilitamiento persistente debería dar paso finalmente a un repunte de la desinflación y a la posibilidad de recortes de tipos. Ambos factores han ayudado históricamente a desencadenar una recuperación económica, que esperamos que se materialice una vez que la desaceleración haya quedado atrás", señala Michael Taylor, estratega de inversiones de Wells Fargo, en una nota sobre la estrategia de la firma para 2024.

Ideas de inversión: en la primera mitad del año, Wells Fargo recomienda prepararse para la debilidad con acciones de sectores defensivos y de gran capitalización, evitando las pequeñas capitalizaciones y las acciones de mercados emergentes. A continuación, los inversores deberían decantarse por valores sensibles a la economía a medida que esta repunte en los últimos seis meses de 2024.

11. Morgan Stanley

Morgan Stanley.

Michael M. Santiago/Getty Images

Previsión S&P 500: 4.500 puntos (pérdida del 2,3%)

Perspectivas bursátiles: el sólido crecimiento de los beneficios no será suficiente para impulsar las acciones al alza en 2024, según Morgan Stanley. La firma prevé que los beneficios empresariales aumenten un 7% el próximo año y un 16,1% en 2025, a medida que el crecimiento de la productividad impulsado por la inteligencia artificial aumente los márgenes. Sin embargo, el jefe de estrategia de renta variable estadounidense, Mike Wilson, advierte en una nota de perspectivas para 2024 que las valoraciones moderadas y las preocupaciones sobre la economía y la geopolítica mantendrán las acciones bajo control el próximo año.

"Aunque las perspectivas de beneficios a medio plazo parecen positivas, el contexto a corto plazo sigue siendo difícil", escribe Wilson.

Morgan Stanley no es ajeno al bando del vaso medio vacío. Tras una predicción acertada sobre el aumento de la inflación y la ralentización del crecimiento a finales de 2022, la empresa se mostró este año relativamente pesimista sobre las acciones, afirmando que el S&P 500 tocaría fondo en el nivel de 3.000 a 3.300 puntos. Al final, el índice nunca cayó por debajo de la marca de 3.800 con la que comenzó el año.

Perspectivas económicas: Morgan Stanley no pronosticó una recesión económica el año pasado a pesar de su escepticismo sobre las acciones. Predijo que los beneficios se debilitarían en una economía estable, una tesis que se vio reflejada en el crecimiento de los beneficios del S&P 500, que cayeron del 4,8% al 1,2%. Sin embargo, el gigante de Wall Street no puede atribuirse el mérito de pronosticar lo fuerte que sería el crecimiento económico. El PIB de EEUU creció en torno al 5% en el tercer trimestre y, aunque está destinado a caer desde ese nivel, Morgan Stanley todavía no ve que el crecimiento sea negativo en 2024.

"La economía demostró ser incluso más fuerte de lo que esperábamos gracias a un nivel sorprendentemente alto de apoyo fiscal y al exceso de ahorro de los consumidores sobrante del estímulo de 2021", indica Wilson.

Ideas de inversión: según Morgan Stanley, en estos momentos destacan dos tipos de valores: los de crecimiento con cualidades defensivas y los cíclicos de ciclo tardío.

Los sectores que encajan en esas descripciones son el sanitario, que es la principal opción defensiva de la firma a pesar de ir a la zaga del mercado este año debido a sus sólidas perspectivas de crecimiento y atractivas valoraciones relativas; y el industrial, que parece atractivo en relación con otros cíclicos, ya que la automatización y el mayor gasto de capital pueden impulsar el crecimiento de los beneficios en los próximos años.

 

12. JPMorgan

JPMorgan.

(Foto de MICHEL EULER/POOL/AFP via Getty Images)

Previsión para el S&P 500: 4.200 puntos (pérdida del 8,8%)

Perspectivas bursátiles: nuevo año, mismo objetivo. Los estrategas de JPMorgan no vieron ninguna razón para tocar su objetivo de precio para el S&P 500 del año pasado, lo que significa que han pasado de ser relativamente optimistas a ser la empresa de inversión más bajista de Wall Street.

Irónicamente, JPMorgan es bajista debido a lo que los alcistas esperan desde hace tiempo: una menor inflación. Un menor crecimiento de los precios impedirá a las empresas engrosar sus márgenes de beneficio repercutiendo las subidas de precios, lo que, en opinión de la firma, supondrá un enorme quebradero de cabeza mientras pagan salarios más altos.

A menos que los tipos de interés caigan en picado, lo que podría no ocurrir si la inflación vuelve a la normalidad, JPMorgan cree que los beneficios se resentirán. Prevé un crecimiento de entre el 2% y el 3%, lo que decepcionaría a Street.

"En ausencia de una rápida relajación de la Reserva Federal, esperamos un contexto macroeconómico más difícil para las acciones el próximo año, con tendencias de consumo más suaves en un momento en que el posicionamiento y el sentimiento de los inversores se han invertido en su mayoría. La renta variable está ahora muy valorada, con una volatilidad cercana al mínimo histórico, mientras que los riesgos geopolíticos y políticos siguen siendo elevados", opinan el jefe de estrategia de mercado de JPMorgan, Marko Kolanovic, y el jefe de estrategia de renta variable estadounidense, Dubravko Lakos-Bujas, en una nota sobre sus perspectivas para 2024.

Perspectivas económicas: para JPMorgan, la recesión debería ser una serie preocupación para los inversores. "Si bien es difícil precisar con antelación la fecha de inicio y la profundidad de una recesión, creemos que es un riesgo real para el próximo año, aunque los inversores aún no están valorando esta incertidumbre de forma coherente en todas las geografías, estilos y sectores", indican Kolanovic y Lakos-Bujas.

Es ciertamente posible que EEUU escape a una recesión a medida que cae la inflación, pero los inversores deberían estar preparados para un aterrizaje duro". JPMorgan advierte que el mejor escenario posible no es el más probable. "Aunque no abogamos abiertamente por una recesión como hipótesis de base, nuestra preocupación sigue girando en torno a la relativa resistencia del actual contexto 'Goldilocks', el estrecho margen de error para un aterrizaje suave y la reafirmación de la dinámica de finales de ciclo", escriben Kolanovic y Lakos-Bujas.

Ideas de inversión: teniendo en cuenta sus prudentes perspectivas para las acciones y la economía, es lógico que JPMorgan piense que los inversores deben ser cautos de cara al nuevo año. "Estamos a favor de un posicionamiento más defensivo dentro de los estilos/sectores, dada la combinación de un menor crecimiento del PIB, unos tipos elevados en comparación con la historia y los riesgos a la baja para los beneficios empresariales", indican Kolanovic y Lakos-Bujas.

Si el próximo año es negativo para las acciones, la economía o ambos, los gestores pueden jugar a la defensiva invirtiendo en empresas de alta calidad en sectores baratos y resistentes a las caídas, como los servicios públicos y la sanidad, según JPMorgan. Y aunque las acciones energéticas son sensibles a la economía, también parecen ser una apuesta fuerte, ya que son baratas y una cobertura contra los riesgos geopolíticos.

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